Los juguetes sin pantallas que marcarán tendencia esta Navidad
En una Navidad donde las familias buscan regalos con propósito, los juguetes tradicionales, creativos y libres de pantallas se posicionan como los grandes elegidos.
Los juguetes sin pantallas se consolidan como protagonistas del arbolito.
Con la llegada de diciembre, el ritual de elegir el regalo ideal para los más chicos vuelve a llenar vidrieras, listas de deseos y conversaciones familiares. El universo del entretenimiento infantil se renueva cada temporada, y en esta ocasión los niños llegan con pedidos muy específicos influenciados por las tendencias que consumen en redes sociales, videos y contenidos digitales. Lo que ven que otros niños usan o recomiendan se convierte rápidamente en un objeto de deseo.
“Los chicos identifican enseguida aquello que se vuelve viral. Observar cómo otros juegan, arman o descubren productos les genera fascinación. Recibir esos juguetes no solo los divierte: también les da la sensación de formar parte del mismo mundo”, explica Cristina Caffaro, Marketing Manager de Vulcanita.
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Los elegidos de 2025: creatividad, desafío y personajes favoritos
Entre las opciones que pisan fuerte esta Navidad se destacan los juguetes que combinan ingenio, estimulación sensorial y personajes icónicos.
El clásico Cubo Rubik’s sigue siendo imbatible: año tras año conquista a nuevas generaciones gracias a su propuesta de lógica, paciencia y concentración. El furor por Gui Gui, la masa tipo slime inspirada en el universo del skin care, suma cada vez más seguidores por su textura suave, su efecto ASMR y su componente coleccionable, muy valorado por los chicos.
En el segmento de la acción, Monster Jam mantiene su liderazgo con vehículos que permiten recrear saltos, choques y competencias. A la par, el fenómeno Pokémon continúa generando fanatismo: figuras, peluches, cartas y accesorios que expanden su universo animado y convierten cada regalo en una experiencia cotidiana.
Las series familiares más queridas también tienen su lugar asegurado en las listas navideñas. Bluey destaca por sus sets y personajes que apelan a la vida diaria y al juego en familia, mientras que Paw Patrol reafirma su éxito intergeneracional gracias a su espíritu aventurero. Entre los seguidores del anime, One Piece suma fuerza con figuras y coleccionables de sus personajes más emblemáticos, muy buscados por niños y preadolescentes.
La Navidad como territorio simbólico y emocional
Con los preparativos festivos en marcha, los juguetes vuelven a representar ese puente que une generaciones a través del tiempo compartido y la imaginación. Detrás de cada paquete envuelto hay una historia, una expectativa y la posibilidad de crear recuerdos que acompañen a los chicos durante años.
En este contexto, los regalos navideños dejan de ser únicamente objetos de entretenimiento. Se convierten en símbolos de pertenencia, afecto e incluso identidad cultural. Con precios que oscilan entre los $20.000 y los $300.000, el mercado argentino ofrece alternativas para todos los presupuestos, confirmando que el gesto de elegir un juguete para poner debajo del arbolito sigue siendo una tradición central en las familias.



