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El curioso motivo por el que el estómago hace ruido cuando tenés hambre

Aunque muchos creen que es solo señal de apetito, esos ruidos del estómago tienen una explicación científica vinculada al funcionamiento del sistema digestivo.


Todos lo experimentaron alguna vez. Una reunión en silencio, una clase, una cita o un momento incómodo y de repente el estómago empieza a rugir como si reclamara comida desesperadamente. Aunque suele asociarse directamente con el hambre, esos sonidos tienen un nombre científico y cumplen una función mucho más compleja dentro del cuerpo.

Los llamados “ruidos del estómago” son en realidad movimientos normales del sistema digestivo que ocurren durante todo el día, incluso cuando no tenemos hambre.

Qué son los borborigmos

El término técnico utilizado para describir estos sonidos es “borborigmos”. Se trata de ruidos producidos por las contracciones del estómago y del intestino mientras movilizan alimentos, líquidos y gases a través del aparato digestivo.

Estas contracciones forman parte natural del proceso digestivo y ocurren constantemente. El estómago se mueve para mezclar la comida con los jugos gástricos, mientras que el intestino impulsa los alimentos para que continúen su recorrido dentro del cuerpo.

Por qué los ruidos son más fuertes cuando tenemos hambre

La razón principal por la que los sonidos se vuelven más notorios cuando pasamos varias horas sin comer tiene que ver con el vacío dentro del estómago.

Cuando el estómago está lleno, los alimentos amortiguan gran parte de las vibraciones y movimientos internos.

Pero cuando está vacío, las contracciones desplazan principalmente aire y gases, generando un efecto de resonancia mucho más audible. Es decir: el estómago no “gruñe” porque esté enojado o reclamando comida, sino porque las paredes internas siguen moviéndose aunque no haya alimentos en su interior.

El cuerpo también “limpia” el sistema digestivo

Existe además otro fenómeno menos conocido que ocurre aproximadamente entre una hora y media y dos horas después de comer. En ese momento, el organismo activa una especie de “barrido interno” mediante una serie de contracciones entre el estómago y el intestino delgado.

Este mecanismo sirve para eliminar restos no digeribles y limpiar el sistema digestivo. Según especialistas, este proceso ayuda a expulsar elementos que el cuerpo no puede procesar completamente, como: semillas, restos duros de alimentos, o pequeñas partículas no digeribles.

Foto: Shutterstock.

No siempre significa hambre

Aunque popularmente los borborigmos suelen interpretarse como señal de apetito, los especialistas explican que pueden aparecer incluso después de haber comido.

Factores como: la digestión, el movimiento intestinal, los gases, el estrés, la ansiedad, o ciertos alimentos también pueden aumentar la actividad digestiva y volver más notorios estos sonidos.

Cuándo hay que prestar atención

En la mayoría de los casos, los ruidos estomacales son completamente normales y forman parte del funcionamiento cotidiano del cuerpo. Sin embargo, cuando aparecen acompañados por: dolor intenso, inflamación,

diarrea, náuseas, o cambios digestivos persistentes, pueden ser señal de algún trastorno gastrointestinal y conviene consultar a un profesional.

Un mecanismo natural que el cuerpo activa todos los días

Aunque muchas veces generan vergüenza o situaciones incómodas, los sonidos del estómago son simplemente una prueba de que el sistema digestivo está funcionando.

De hecho, incluso cuando creemos que el cuerpo “descansa”, el estómago y el intestino continúan trabajando silenciosamente para digerir, mover y limpiar todo lo que pasa por el organismo.