La historia del argentino que fundó en México uno de los bares más destacados de América del Norte
Desde Ciudad de México, México
Marcos Di Battista llegó a México hace 16 años, cuando tenía 28. En ese momento de su vida, México surgió como una posibilidad clave para su futuro. A partir de ahí, tuvo distintos trabajos como empleado y decidió dedicarse al rubro gastronómico. Después de conocer los distintos recovecos de la cocina, en 2024 ganó el premio "50 Best Bars 2024" como el mejor de América del Norte, con el Handshake, su proyecto de coctelería fetiche en Ciudad de México.
"En 2009 me fui a vivir a México. Empecé desde cero y, con el tiempo, logramos crear conceptos gastronómicos que fueron exitosos", contó a MDZ Di Battista en una de las mesas de Handshake, que queda en la calle C. Amberes 65, en la colonia Juárez, a 400 metros del icónico Ángel de la Independencia. Este no es el único proyecto de Di Battista, que también apuesta por un licor amargo que prepara en Italia, "un homenaje a mi abuelo y a la inmigración", explicó.
El bar Handshake está ubicado en un lugar clave para la noche chilanga, a pocos metros de la avenida Chapultepec y de la avenida Paseo Reforma, dos de las más icónicas de CDMX. En esa zona hay actividad constante. Los tragos dentro del bar cuestan 250 pesos mexicanos, unos 12 dólares.
En la puerta del bar es posible encontrarse con la fila de una de los boliches cercanas al local de Di Battista. Sin embargo, es fácil reconocer a los empleados que se encargan de recibirte. El bar está dividido en tres: dos locales en la planta baja y uno en un subsuelo. Todos son parte del mismo emprendimiento, pero requieren un desplazamiento entre sí.
Una vez dentro, se puede disfrutar de distintos tragos. Por ejemplo, en Juniper & Jigger, uno de los tres espacios del bar, se ofrecen cuatro tragos, cada uno con combinaciones distintivas de ingredientes. El Crimson Dawn incluye Tanqueray No. Ten Gin, albahaca, yuzu, sandía y remolacha. El Desert Rose combina Don Julio Blanco, bergamota, limón, pitahaya rosada y un aperitivo. El Hashk’aan mezcla Ron Zacapa, guayaba, plátano, pastel de frutas, Don Julio Añejo y Oloroso Sherry. Finalmente, el Carried Away integra Johnnie Walker Black Label, alcaravea, raíz de vetiver, Verjus, Amontillado Sherry, amaro, un aperitivo y mantequilla.
A la hora de destacar este emprendimiento, señaló una particularidad que considera "muy significativa". "Rompimos con una tendencia histórica. Hasta ese momento, los premios a los mejores bares del mundo siempre se los llevaban lugares de Londres, Nueva York o, en un par de ocasiones, de Barcelona", indicó.
En esa misma línea remarcó: "La lista lleva 16 años, y por primera vez ganó un bar de Latinoamérica. Fue un logro no solo para México, sino para toda la región, marcando un antes y un después en nuestra forma de hacer las cosas".
El concepto de bar speakeasy y su readaptación a la actualidad
El concepto detrás de Handshake busca retraer la historia de los famosos speakeasies, los bares clandestinos que surgieron en Estados Unidos durante la Ley Seca (1920-1933), cuando se prohibió la producción y venta de alcohol. Estos lugares, ocultos tras fachadas como carnicerías o peluquerías, ofrecían alcohol de manera ilegal, pero también diversión y actividad nocturna. De hecho, el bar queda dentro de una prestigiosa cadena internacional de hoteles. Marcos Di Battista y su equipo retomaron esta idea para crear un espacio que mezcla lo clandestino con lo exclusivo, reinterpretando esa atmósfera bajo una óptica moderna.
En el mundo contemporáneo, los speakeasies han resurgido como una tendencia global que combina misterio y creatividad. Handshake, ubicado en la colonia Juárez, no solo destaca por su acceso discreto y ambiente exclusivo, sino también por su apuesta a la coctelería de autor.
Un comedor y un licor en Italia, los proyectos de Di Battista
Los proyectos de este empresario argenmex no se limitan a la coctelería. "Además, tengo un proyecto personal en Italia donde elaboro mis propios licores: bitter y vermut. Este emprendimiento, llamado Di Battista, es un homenaje a mi tatarabuelo y una manera de destacar el valor de la migración", señaló a la hora de contar sus proyectos.

También cuenta con dos espacios que apuntan a un público distinto, el Comedor de los Milagros, que tiene nueve años, y el Lucerna, que tiene siete. Ambos lugares apuntan a un gran patio con mesas compartidas para que el público pueda conversar y mezclarse. Además, hay una amplia variedad de lugares para elegir comidas, de cada país de Latinoamérica. Argentina está representada con el asado y el choripán, dos hitazos de la gastronomía argentina que siguen conquistando al público de Ciudad de México.


