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El potente ejercicio para tener unas caderas perfectas y redondas

La combinación de estos ejercicios y una dieta equilibrada es la fórmula para conseguir unas caderas perfectas y redondas.
Consigue un cuerpo de reloj de arena con unas caderas fuertes. Foto: Archivo
Consigue un cuerpo de reloj de arena con unas caderas fuertes. Foto: Archivo

Alcanzar esa silueta de reloj de arena, con caderas pronunciadas y bien definidas, es posible con dedicación y una rutina de ejercicios específica. Para comenzar, la clave está en combinar diferentes ejercicios que trabajan los glúteos desde todos los ángulos.

Inicia tu rutina con el ejercicio de mariposas. Siéntate en el suelo, une las plantas de los pies y lleva las rodillas hacia el exterior, como si fueran alas de mariposa. Realiza diez repeticiones, sintiendo cómo los músculos de la cadera y los glúteos se activan. Este movimiento ayuda a abrir la cadera y a preparar los músculos para el entrenamiento que sigue.

Mariposas.

Después de las mariposas, sigue con la elevación de pierna y círculos. Acuéstate de lado y, apoyándote en el codo, eleva una pierna hacia arriba y haz círculos en el aire. Este ejercicio es excelente para trabajar los músculos de los costados de los glúteos, ayudando a ensanchar las caderas y a darle esa forma redondeada. Realiza este movimiento con cada pierna, haciendo círculos hacia ambos lados para obtener un entrenamiento equilibrado.

La posición de sentadilla de sumo es otro ejercicio que no puede faltar. Colócate de pie con las piernas más separadas que el ancho de los hombros, los pies apuntando hacia afuera. Desciende en una sentadilla profunda y, desde esa posición, eleva los talones, manteniendo el equilibrio. Realiza veinte repeticiones de este movimiento, sintiendo cómo los glúteos y los músculos de la cadera se activan.

Sentadilla.

No pueden faltar las sentadillas clásicas, o squats, en tu rutina. De pie, con los pies a la altura de los hombros, baja el cuerpo como si fueras a sentarte en una silla imaginaria. Mantén la espalda recta y asegúrate de que las rodillas no sobrepasen los dedos de los pies. 

La rutina no termina aquí. Eleva cada pierna de lado y trata de tocar tu mano con el pie, flexionando un poco la pierna de apoyo para evitar lesiones. Este movimiento, conocido como side leg raises, ayuda a trabajar los músculos laterales de las caderas y a darle esa forma redondeada y tonificada.