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Los 14 factores de riesgo para padecer demencia: cómo prevenirlos

Investigaciones internacionales consensuaron estrategias basadas en la evidencia para prevenir la demencia, atacando 14 factores de riesgo.

La demencia afecta a más de 55 millones de personas en todo el mundo, y se espera que esta cifra se triplique para 2050. Sin embargo, según un informe de 27 expertos en demencia, abordar 14 factores de riesgo a lo largo de la vida podría prevenir o retrasar casi la mitad de los casos.

Entre los factores clave se encuentran la educación insuficiente, las lesiones en la cabeza, la inactividad física, el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol. También se destacan la hipertensión, la obesidad, la diabetes, la pérdida de audición, la depresión, la contaminación del aire y el escaso contacto social.

El colesterol alto y la pérdida de visión son dos factores adicionales identificados recientemente. El informe revela que el colesterol alto en la mediana edad está relacionado con el 7% de los casos de demencia, mientras que la pérdida de visión no tratada en la vejez está asociada con el 2% de los casos. La educación es fundamental, ya que fortalece el cerebro y permite tomar decisiones informadas sobre la salud.

Estrategias basadas en la evidencia para prevenir la demencia.
(Shutterstock)

El informe, publicado por The Lancet Commission, subraya la importancia de la educación en la infancia para desarrollar resiliencia cerebral y facilitar la toma de decisiones saludables. Según la Dra. Gill Livingston, profesora de psiquiatría de personas mayores en el University College London, la educación de calidad ayuda a obtener mejores trabajos y acceso a servicios de salud.

La prevención de la demencia también depende del control de la presión arterial y el colesterol. Mantener la presión arterial sistólica por debajo de 130 mmHg y seguir una dieta baja en grasas saturadas son medidas recomendadas. Además, tratar adecuadamente condiciones médicas como la depresión, la pérdida auditiva, la pérdida de visión y la diabetes es crucial.

Estrategias basadas en la evidencia para prevenir la demencia.
(Shutterstock)

El uso de filtros de aire HEPA en áreas con alta contaminación puede reducir la exposición a partículas dañinas. Evitar el uso de calefacciones a base de madera o carbón también mejora la calidad del aire interior.

Aunque muchas de estas acciones requieren cambios estructurales y de políticas, muchas otras pueden ser implementadas individualmente. Adoptar un enfoque proactivo en la prevención de la demencia es vital para enfrentar esta crisis de salud pública y mejorar la calidad de vida de millones de personas en todo el mundo.