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Estas tres posturas de yoga te ayudarán a recuperar la flexibilidad

Estos ejercicios son clave para reducir la rigidez del cuerpo y la tensión acumulada
Estas tres posturas te devolverán la flexibilidad Foto: Shutterstock
Estas tres posturas te devolverán la flexibilidad Foto: Shutterstock

Con el ritmo de vida que llevamos en la actualidad, muchas veces se hace difícil encontrar tiempo para realizar una actividad física, sin embargo, es fundamental hacerse de tiempo para cuidar nuestro cuerpo, aunque sea haciendo ejercicios en la casa. Es por ello que estas tres posturas de yoga te ayudarán a recuperar la flexibilidad sin tener que moverte de tu hogar.

La experta en yoga, Xuan Lan, recomienda estas posturas para dejar atrás el estilo de vida sedentario y reducir la rigidez del cuerpo. Si bien la especialista remarca que en una hora de yoga pueden hacerse 60 posturas, es consiente que mucha gente no tiene tanto tiempo para dedicarle a esta actividad física, por lo que es preciso elegir las posturas adecuadas.

Esta postura flexibiliza y estira la cadera y la espalda baja. Foto: Shutterstock

Estas posturas te ayudarán a aumentar la flexibilidad y reducir la rigidez que padecemos debido a la vida sedentaria que llevamos. La primera hará que desbloquees la cadera, flexibilizará la espalda baja y mejorará la salud del sistema digestivo. La segunda, reduciremos la tensión de la columna y los hombreo, y con la tercera conseguiremos centrarnos y recuperar el equilibrio.

Malasana

Esta postura tiene como objetivo flexibilizar y estirar la cadera y la espalda baja.

  1. Empieza de pie, con los pies separados a la anchura de las caderas y los dedos mirando hacia afuera.
  2. Flexiona las rodillas y baja las caderas hasta colocarte en cuclillas.
  3. Intenta llevar las caderas lo más cerca posible del suelo, manteniendo los talones en el suelo.
  4. Lleva los codos al interior de las rodillas, junta las palmas de las manos frente al pecho y usa los codos para presionar suavemente contra el interior de las rodillas, ayudando a abrir más las caderas.
  5. Una vez alcanzada la postura correcta, respira profundamente y mantén la posición durante varias respiraciones, dejando que las caderas y la parte baja de la espalda se relajen y se abran.
La torsión te libera de la tensión acumulada. Foto: Shutterstock

Torsión

La experta recomienda ejercicios de torsión, sin embargo, aclara que debes buscar uno que se adapte a tu cuerpo. Puedes probar la postura conocida como torsión sentada, que te ayudará a liberarte de la tensión acumulada.

  1. Utilizando una toalla o esterilla de yoga, siéntate en el suelo con las piernas extendidas.
  2. Dobla la rodilla derecha y cruza el pie derecho sobre la pierna izquierda, colocándolo en el suelo junto a la rodilla izquierda.
  3. Mantén la pierna izquierda extendida o dóblala para llevar el pie hacia la cadera derecha, sin forzar ni sentirte incómoda.
  4. Inhala y deja que tu columna vertebral se estire. Para ello, respira profundamente, levantando el torso tanto como te sea posible.
  5. Exhala y gira el torso hacia la derecha, llevando el codo izquierdo por fuera de la rodilla derecha.
  6. Coloca la mano derecha en el suelo, detrás de ti, como medio de apoyo.
  7. Mantén la posición durante varias respiraciones, y repite hacia el otro lado.
Este ejercicio de yoga mejora la postura, estabilidad y equilibrio. Foto: Shutterstock

Equilibrio

Igual que el caso anterior, la experta recomienda que hagas un ejercicio de equilibrio que se ajuste a tu cuerpo, por lo que puede comenzar probando la famosa postura del árbol. Además de mejorar tu estabilidad y equilibrio, esta rutina fortalece los músculos del núcleo y las piernas.

  1. Comienza de pie, con los pies juntos y los brazos a ambos lados. Intenta distribuir tu peso de forma uniforme en ambos pies.
  2. Fija la mirada en un punto fijo delante de ti, para mantener el equilibrio.
  3. De forma paulatina, transfiere tu peso al pie izquierdo y dobla la rodilla derecha, llevando el pie derecho hacia la parte interna del muslo izquierdo.
  4. Coloca el pie derecho en el muslo izquierdo, justo encima de la rodilla.
  5. Presiona el pie derecho contra la pierna izquierda y viceversa para generar estabilidad. Mantén las caderas alineadas hacia adelante en todo momento.
  6. Junta las palmas de las manos frente al pecho y, si te sientes estable, eleva los brazos por encima de tu cabeza, manteniendo las palmas juntas o separadas al ancho de los hombros.
  7. Mantén la posición durante varias respiraciones profundas.