Tres cosas que debes respetar en el trabajo si quieres ser gracioso
Sin lugar a dudas trabajar en un ambiente distendido y con risas de por medio es lo que la mayoría de las personas buscan. En ese sentido, la psicóloga Jennifer Aaker y la asesora empresarial Naomi Bagdonas realizaron un estudio para la Universidad de Stanford de Estados Unidos, sobre el humor en el trabajo, que derivó en el libro de sus autorías “Hazlo con humor”, donde identifican tres cosas que debes respetar si quieres ser gracioso en tu lugar laboral.
“Hemos realizado estudios en los que han participado más de 1,5 millones de personas de 166 países con el objetivo de entender cómo y por qué funciona el humor, cómo difiere a lo largo de la vida y de una cultura a otra, la relación matizada entre el humor y el estatus y, en particular, cómo aquellas personas que se creen poco graciosas se vuelven graciosas”, explican las autoras.
“Crecemos, empezamos a trabajar y de repente nos convertimos en personas serias e importantes, y cambiamos la risa por resultados. Pero los beneficios del humor para nuestro trabajo y para nuestra vida en general son enormes. El humor nos hace parecer más competentes y seguros, fortalece nuestras relaciones, desbloquea la creatividad y aumenta la resiliencia en tiempos difíciles», aseguran Aaker y Bagdonas.
Por otro lado, las expertas concluyeron que no todas las personas tienen el mismo tipo de humor, por lo que esto podría variar según el estado de ánimo, contexto y público. “De hecho, no solo puedes cambiar de tipo de humor, sino que deberías hacerlo. Hay que ser capaz de ajustar la puesta en escena y el discurso en función de la lectura que se haga en la sala». Lo cierto es que lo que se debe tener en cuenta es que a la hora de cambiar de humor no se debe pasar de la raya y ser molestos, por lo que las investigadoras recomiendan poner atención en tres cosas que se deben respetar si quieres ser gracioso.
Examinar la verdad
Si hacemos un comentario jocoso en el trabajo basándonos en algo cierto, algún rasgo de un jefe por ejemplo, esto no sería un comentario pertinente, si bien según los humoristas los buenos chistes se basan en realidades.
Considerar el dolor
Poniendo como ejemplo extremo los chistes basados en el 11-S, Aaker y Bagdonas, aconsejan no hacerse los graciosos con temas delicados.
Observar el ambiente
Las autoras se refieren a que antes de hablar se debe observar el ambiente primero, a ver si la gente está de humor para aguantar una broma y si es el momento indicado para hacerlo.
