Con estos remedios caseros eliminas los callos y callosidades
Según John Giurini, MD, jefe de cirugía podiatría en el Centro Médico Beth Israel Deaconess en Boston, solo hay una pequeña diferencia entre un callo y una callosidad: los callos ocurren en la parte superior de los pies y sobre los dedos de los pies, mientras que las callosidades tienden a aparecer en la punta o la parte inferior del pie, dice.
Uno de los remedios caseros más populares para tratar los callos y callosidades es el vinagre de sidra de manzana. Puedes aplicar vinagre de sidra de manzana con una bola de algodón directamente sobre la zona afectada y mantenerlo allí durante unos minutos para que se absorba. Su acidez natural ayuda a suavizar la piel dura y facilita la eliminación de los callos. Además, el vinagre tiene propiedades antibacterianas que pueden prevenir infecciones en las áreas dañadas.
La piedra pómez es otra herramienta útil contra los callos y callosidades. Después de remojar tus pies en agua tibia, usa una piedra pómez para frotar suavemente la piel dura. Este método mecánico ayuda a eliminar las células muertas y reduce el grosor de los callos.
El ácido de los limones también puede ser un gran aliado en el tratamiento de los callos. Antes de ir a dormir, corta una rodaja de cáscara de limón de unos dos centímetros de largo y del ancho de tu dedo del pie. También usa un hisopo de algodón para aplicar unas gotas de aceite de ricino en el callo, luego cúbrelo con la cáscara de limón y fíjalo con cinta adhesiva para evitar que se mueva durante la noche.
Para los callos, un remojo en sales de Epsom hace maravillas. Llena un recipiente con agua tibia y echa un puñado de sales de Epsom. Remoja tus pies durante unos 10 minutos. Esto aliviana el dolor y la inflamación, y además, es un tratamiento relajante que te dará un respiro.