Combatir la hipertensión: recomendaciones alimenticias para un corazón saludable
Un consumo excesivo de sodio está directamente relacionado con afecciones graves como la diabetes tipo 2, la obesidad y, especialmente, la hipertensión arterial. Aunque el sodio es esencial en situaciones de pérdida de fluidos, como durante el ejercicio físico o en la regulación térmica del cuerpo, su ingesta debe ser controlada rigurosamente.
La licenciada en Nutrición, Sofía Barberis, matrícula 2035, brindó una serie de recomendaciones alimenticias que son beneficiosas para bajar la hipertensión arterial. Los alimentos que menciona en la nota se encuentran por ejemplo en frutas y verduras que son fáciles de conseguir en el día a día.
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“Para individuos con hipertensión arterial o aquellos propensos a incrementos regulares de la presión, se recomienda seguir ciertas pautas nutricionales. Principalmente, se aconseja limitar la adición de sal en las comidas. En lugar de usar el salero, es preferible optar por hierbas y especias como el romero, tomillo, orégano y albahaca para enriquecer los platos. También se sugiere el uso de sustitutos de sal, como las sales que reemplazan el cloruro de sodio por cloruro de amonio o potasio”, comenzó diciendo Sofía Barberis.
Además, la Licenciada en Nutrición agregó que: “Otro aspecto crucial es aumentar la ingesta de potasio, presente abundantemente en frutas y verduras, debido a su capacidad comprobada de mitigar la hipertensión”. Se recomienda consumir suficiente agua, mantener una rutina de ejercicio físico y utilizar métodos de cocción que realcen el sabor natural de los alimentos, como la cocción a la plancha o parrilla, donde no es necesario añadir condimentos adicionales.

La profesional en el tema dijo que: “Incluir en la dieta alimentos ricos en potasio, como bananas, espinacas y yogur natural sin azúcar, también contribuye a equilibrar los efectos del sodio y reduce el riesgo de desarrollar hipertensión. Estos alimentos no solo aportan potasio, sino también otros nutrientes vitales como hierro, calcio y probióticos, que fortalecen el bienestar general”.
Finalmente, para controlar la hipertensión y prevenir problemas cardiovasculares relacionados con el exceso de sodio, es fundamental ser conscientes de las opciones disponibles al condimentar nuestros platos. Reemplazar el cloruro de sodio con alternativas como el cloruro de amonio o de potasio no solo reduce la presión arterial, sino que también ofrece una oportunidad para disfrutar de los alimentos sin sacrificar el sabor. Estas sales modificadas son una excelente opción para quienes buscan mantener una dieta baja en sodio sin perder el placer de una comida bien sazonada.
