El impacto de la postura en tu salud, según el Dr. Mario Alonso Puig
Una buena postura no solo radica en lucir bien físicamente, sino que también tiene un impacto en nuestra salud mental y emocional. Según el Dr. Mario Alonso Puig, reconocido médico y conferencista internacional, la postura que adoptamos puede influir en la forma en que nos sentimos y enfrentamos los desafíos de la vida.
“Cuando adoptamos una postura encorvada, con los hombros caídos y el rostro tenso, nuestro cerebro interpreta esta posición como una señal de debilidad y falta de confianza. Esto activa áreas del cerebro que generan sentimientos de inseguridad y ansiedad, lo que a su vez puede afectar nuestra autoestima y nuestra capacidad para enfrentar situaciones difíciles”, señala Mario Alonso Puig.
El Dr. Mario Alonso Puig explica que cuando adoptamos una postura encorvada, nuestro cuerpo se encuentra en un estado de protección constante. Esto activa la liberación de cortisol en la sangre, una hormona necesaria para la vida pero que en exceso puede tener efectos negativos en nuestro organismo. El cortisol en niveles altos puede afectar el funcionamiento normal de las neuronas e incluso contribuir al desarrollo de enfermedades crónicas como la depresión o la ansiedad.
Por el contrario, mantener una postura erguida y relajada ayuda a reducir los niveles de cortisol en sangre y promueve la liberación de endorfinas, conocidas como las hormonas del bienestar. Estas sustancias químicas naturales producidas por el cuerpo tienen efectos analgésicos y antiinflamatorios, además de promover sentimientos positivos como la felicidad y el optimismo.
Además, mantener una buena postura favorece una correcta alineación de la columna vertebral y ayuda a prevenir lesiones musculoesqueléticas a largo plazo. Una mala postura puede provocar desequilibrios musculares, contracturas e incluso hernias discales, lo que puede limitar nuestra movilidad y causar dolor crónico.