Las graves consecuencias de abandonar la terapia por la crisis económica
En contextos de crisis económica, muchas personas buscan reducir gastos, y la terapia psicológica suele ser uno de los primeros servicios en ser recortados. Los especialistas advierten sobre los riesgos de interrumpir y abandonar tratamientos, ya que esto puede tener graves consecuencias para la salud mental.
El aumento de la inflación ha elevado el costo de las consultas psicológicas, haciéndolas inalcanzables para muchos. El Colegio de Psicólogos de la Provincia de Córdoba sugiere un mínimo de 9.000 pesos por sesión, aunque los precios pueden ser mucho más altos, llegando a los 15.000 pesos por consulta. Este costo hace que muchos pacientes reduzcan la frecuencia de sus sesiones o las abandonen por completo.
Interrumpir la cita o reducir su periodicidad puede llevar a recaídas y empeorar los síntomas de trastornos mentales. Mariana Marengo, licenciada en psicología, advierte que para pacientes con problemas graves, como adicciones o depresión severa, dejar la terapia puede ser peligroso y llevar a situaciones críticas, como intentos de suicidio o internaciones.
(Shutterstock)
Aunque el costo es un obstáculo, existen alternativas para aquellos que desean continuar con el tratamiento psicológico. Algunos hospitales públicos tienen áreas de atención ambulatoria para ofrecer terapia a un costo menor. Además, existen instituciones públicas que ofrecen opciones para ayudar a quienes lo necesiten.
La falta de acceso a una atención psicológica puede llevar a las personas a buscar soluciones en prácticas alternativas, como el coaching o las constelaciones. Sin embargo, estas pueden ser peligrosas para quienes tienen problemas mentales delicados. Marengo advierte que estos enfoques pueden resultar en desequilibrios psíquicos o brotes psicóticos.
(Shutterstock)
Para quienes han dejado la terapia, actividades como el deporte, la música y el arte pueden ayudar a reducir el estrés. Sin embargo, estas estrategias no reemplazan el tratamiento profesional, así que la clave es buscar alternativas seguras y evitar prácticas que puedan causar daño.
Vivimos en tiempos de crisis y por eso es crucial no descuidar la salud mental. Aunque el costo puede ser un desafío, las consecuencias de abandonar la terapia pueden ser graves. Mantener el acceso a la atención psicológica y buscar alternativas seguras es fundamental para el bienestar emocional a largo plazo.