El psicoanalista Gabriel Rolón revela las tres frases que te harán una persona feliz y positiva
La felicidad es un tema universalmente estudiado y buscado por millones de personas en el mundo, sin embargo, a pesar de contar con cientos de conceptos y definiciones cada uno de nosotros tiene su propia tesis de lo qué es la felicidad. En ese sentido, el psicoanalista argentino revela tres frases que te harán ser feliz y positiva.
Para algunos ésta se relaciona con hacer lo que les apasiona, ya sea practicar un deporte o simplemente ser el/la mejor en su trabajo, para otros se vincula con la familia y la pareja, mientras que unos más buscan la felicidad en el éxito y crecimiento financiero. Aunque en diferentes aristas todos comparten en esencia el deseo de querer ser mejor cada día. Por ello, Gabriel Rolón propone reflexionar en torno a la felicidad y cómo se puede alcanzar.
3 frases para ir en búsqueda de la felicidad, según el psicoanalista Gabriel Rolón
El psicoanalista argentino Gabriel Rolón recientemente estrenó su libro "La felicidad. Más allá de la ilusión", en donde reflexiona en torno a la idea construida que se tiene de la felicidad y a partir de allí propone abandonar lugares comunes y conquistar nuevos hitos personales.
Estas son las tres frases para reflexionar sobre la felicidad. "La muerte comienza el día que empieza a buscarse la felicidad en el pasado. (...). A veces cometemos el error de creer que solo es importante el deseo de cosas imposibles y por eso idealizamos los deseos de la juventud. Es un error"., "pienso en cambio que la certeza de finitud, ese sentimiento trágico de la vida, como lo llamó Unamuno, es lo que abre la posibilidad de ser feliz. Es el límite, la conciencia de no tener todo el tiempo del mundo lo que nos invita a salir del letargo y afrontar la batalla de la felicidad" y "y es que tal vez la felicidad sea un concepto elitista. Un ideal que requiere de alguien que sea capaz de preguntarse por su deseo. Algo que no puede hacer quien tiene una necesidad vital. Un ser necesitado tal vez deba adornar su existencia mientras, como decía Schopenhauer, su vida transcurre en un péndulo que va del aburrimiento al dolor".