Un postre muy saludable y que te hará bajar de peso
La idea de disfrutar un postre mientras cuidas tu salud parece un chiste, pero la gelatina de té verde rompe con ese pensamiento. Este postre es delicioso, además beneficia al cuerpo. Es ligero, nutritivo y fácil de preparar.
El té verde posee propiedades antioxidantes y al incorporarlo en una gelatina, se obtiene un postre que nutre la piel y fortalece el sistema inmune. Es una alternativa ideal para quienes buscan opciones saludables sin sacrificar los gustos.
Por otro lado, la gelatina contribuye a la elasticidad de la piel y reduce los signos de la edad. Además, promueve la salud ósea, tiene bajo contenido calórico y brinda una sensación de saciedad.
La preparación de este postre es tan sencilla como su lista de ingredientes. Para hacer gelatina de té verde necesitas tres tazas de agua, cuatro cucharadas de gelatina sin sabor, cuatro bolsitas de té verde y miel al gusto. Es un proceso rápido y que no requiere habilidades avanzadas en la cocina.
El primer paso consiste en hidratar la gelatina. Mientras tanto, se hierve el agua, que luego servirá para infusionar el té verde. Este paso es necesario, ya que el agua caliente extrae los compuestos beneficiosos del té, potencia las propiedades antioxidantes que tanto lo caracterizan.
Una vez que el té pase por el agua, se agrega la gelatina hidratada y se mezcla. Aquí es donde la miel entra en juego como endulzante natural, adaptándose al gusto personal. La mezcla se vierte en un molde o charola de al menos cinco centímetros de alto y se deja enfriar en el refrigerador hasta que solidifique. Puedes agregarle chía o alguna fruta de tu gusto.