Desinfecta la esponja de cocina con estos trucos y elimina las bacterias
Aunque sirve para mantener nuestros platos limpios, la constante exposición a humedad y restos orgánicos de la esponja de cocina la convierten en un caldo de cultivo para microorganismos. Según un estudio alemán retomado por la UNAM, una esponja puede contener hasta 362 tipos de bacterias, incluyendo especies patógenas que dañan la salud.
Un truco efectivo para reducir bacterias es el uso de agua hirviendo, sal y vinagre. Para ello, primero limpia la esponja con un poco de vinagre blanco. Luego, sumérgela en un recipiente con agua hirviendo y una cucharada de sal durante 15 minutos.
El microondas también resulta un aliado eficaz en esta tarea. La esponja debe estar húmeda antes de introducirla para evitar accidentes. Con un tiempo exacto de dos minutos, como señala la Universidad de Florida, se logra eliminar un gran porcentaje de bacterias. Este método es rápido y sencillo, ideal para quienes buscan una solución práctica en el día a día.
Otra alternativa confiable es el agua con cloro. Mezcla dos cucharadas de cloro en un recipiente con agua y deja la esponja remojando durante dos minutos. Este desinfectante elimina bacterias y hongos de forma eficiente. Al terminar, enjuaga la esponja con agua limpia para retirar cualquier residuo químico. Este método es particularmente útil en casos donde la esponja tiene olores persistentes.
Aunque estos métodos son efectivos, los expertos alemanes advierten que no eliminan completamente todas las bacterias. Algunas especies, adaptadas al calor o a los compuestos químicos, pueden sobrevivir. Por ello, un consejo adicional es reemplazar la esponja cada dos o tres semanas. Este hábito asegura que las bacterias acumuladas no afecten la higiene de la cocina.