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Tu mascota tiene mal aliento: qué lo causa

Con los cuidados adecuados, el mal aliento de tu mascota será cosa del pasado.

Aunque un aliento desagradable en un perro o un gato a menudo genera situaciones incómodas o incluso graciosas, no debe ser ignorado, ya que podría estar indicando problemas que requieren atención veterinaria.

Una de las causas más frecuentes del mal aliento en las mascotas es la enfermedad periodontal. Este problema afecta a un gran porcentaje de los perros y gatos adultos y, en sus primeras etapas, puede pasar desapercibido. La enfermedad periodontal comienza con la acumulación de placa en los dientes. Si no se elimina adecuadamente, esa placa se mineraliza formando sarro, lo que genera inflamación en las encías, también conocida como gingivitis. A medida que avanza, la infección y el deterioro de los tejidos pueden afectar las estructuras que sostienen los dientes, generando una inflamación severa y dolor. 

Podría tratarse de otra enfermedad.

Otro factor que contribuye al mal aliento es la estomatitis, una condición que provoca inflamación severa en las encías y otras áreas de la boca. Esta inflamación es causada por una reacción exagerada del sistema inmunológico a la presencia de placa o bacterias, y es especialmente común en algunos gatos. La estomatitis causa un dolor intenso, lo que hace que las mascotas eviten comer, pierdan peso o incluso presenten un comportamiento irritable. 

Los problemas digestivos también son una causa frecuente de mal aliento en las mascotas. A veces, el aliento desagradable no tiene su origen en la boca, sino en el estómago o en los intestinos. Un sistema digestivo que no funciona correctamente puede causar la acumulación de gases y toxinas, que luego se manifiestan como mal aliento. Esto puede deberse a una dieta inadecuada, intolerancias alimentarias o problemas más serios como enfermedades hepáticas o renales. En estos casos, el mal aliento puede ir acompañado de otros síntomas, como vómitos, diarrea o cambios en el apetito. 

Ten una cita con el veterinario de vez en cuando.

Además de los problemas dentales y digestivos, existen otras causas que contribuyen al mal aliento en las mascotas. Una de ellas es la presencia de cuerpos extraños en la boca o entre los dientes. A veces, los animales se quedan con pedazos de comida, huesos o incluso juguetes atrapados, lo que facilita la acumulación de bacterias y, por ende, el mal olor.