Presenta:

Los sorprendentes efectos de la cerveza sin alcohol

Es importante estar bien informado sobre los ingredientes de los productos que consumimos y ser conscientes de los posibles efectos en nuestra salud.
Su consumo debe hacerse con precaución y moderación. Foto: Shutterstock
Su consumo debe hacerse con precaución y moderación. Foto: Shutterstock

La cerveza sin alcohol hoy es una alternativa.  Se encuentra fácilmente en supermercados y bares. A simple vista, se presenta como una opción más saludable que la cerveza tradicional, pero, un estudio reciente llevado a cabo por la empresa Million Friends ha arrojado luz sobre sus efectos en la salud

Los investigadores pidieron a los participantes que monitorearan sus niveles de glucosa utilizando sensores mientras registraban su consumo de alimentos y bebidas. El hallazgo más relevante fue que la cerveza sin alcohol incrementaba los niveles de azúcar en sangre en 34,8 mg/dl de media, superando incluso a bebidas mezcladas con limonada, que registraron un aumento de 32,4 mg/dl.

Los resultados no son alentadores.

Este resultado puede parecer sorprendente, ya que uno esperaría que una bebida sin alcohol tuviera menos impacto en el cuerpo que otras opciones alcohólicas o azucaradas. Sin embargo, el problema reside en los ingredientes. Aunque la cerveza sin alcohol no contiene etanol, muchos productos de este tipo siguen siendo ricos en carbohidratos y azúcares. 

El consumo frecuente de alimentos o bebidas que elevan de manera brusca los niveles de glucosa en el cuerpo está relacionado con el desarrollo de enfermedades graves. La obesidad, la diabetes mellitus, los infartos de miocardio y los accidentes cerebrovasculares son solo algunas de las condiciones que se pueden derivar de un control deficiente de la glucosa. Es por eso que los resultados del estudio generan preocupación entre los expertos en salud, quienes recomiendan ser conscientes de lo que se consume, incluso si se trata de productos etiquetados como más saludables.

Opta por las tradicionales.

La cerveza de baja fermentación, como las variedades Helles y Dunkles, mostró un impacto menor en los niveles de azúcar, con incrementos de 25,4 mg/dl, mientras que las Pils registraron 28,6 mg/dl. Estos valores, aunque también elevados, no alcanzan el nivel de la cerveza sin alcohol, lo que sugiere que las cervezas tradicionales, en ciertas cantidades, podrían no ser tan perjudiciales en este sentido como se pensaba.