Tomar sol por las mañanas es necesario: estas son las razones
Lo bueno de tomar el sol en las primeras horas del día, y de manera consciente, contribuye a mejorar la calidad del sueño, aumentar la energía y fortalecer el sistema inmunológico. El cuerpo sigue un reloj biológico interno conocido como ritmo circadiano, que regula el ciclo de sueño y vigilia.
Este ciclo de 24 horas está influido por factores externos, siendo la luz solar uno de los más importantes. Al recibir luz solar por la mañana, el cerebro recibe señales que ayudan a sincronizar este reloj interno. Cuando la luz del sol llega a los ojos, los niveles de serotonina aumentan.
Uno de los mayores beneficios de tomar el sol por las mañanas es su influencia en el sueño. Exponerse a la luz solar en la primera hora después de despertarse favorece la producción de serotonina, lo que, a su vez, promueve la producción de melatonina cuando el sol se pone. La melatonina es la hormona encargada de indicarle al cuerpo que es hora de descansar, lo que ayuda a conciliar un sueño profundo y reparador. Si no recibimos suficiente luz solar por la mañana, el reloj interno se desajusta, lo que genera problemas para dormir, como insomnio o un descanso superficial.
Otro beneficio menos conocido de tomar el sol en las primeras horas del día es su influencia en el sistema inmunológico. La luz solar facilita la producción de vitamina D, un nutriente esencial para el buen funcionamiento del cuerpo. Esta vitamina juega un rol crucial en el fortalecimiento del sistema inmunológico, lo que ayuda a prevenir infecciones y enfermedades.
Bastan unos 20 a 30 minutos de sol directo en la piel para cubrir las necesidades diarias de esta vitamina. Si bien es importante protegerse de la radiación UV, una exposición corta y controlada, sin protector solar en algunas zonas del cuerpo, es recomendable para permitir la absorción adecuada de vitamina D.