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Reduce el estrés con esta técnica que favorece tu digestión y bienestar

Al practicarla de manera constante, se logra una transformación en la respuesta del cuerpo al estrés, y se disfruta de un estado de mayor relajación y equilibrio.
Algo tan básico como la respiración tiene un impacto profundo en el bienestar. Foto: Archivo
Algo tan básico como la respiración tiene un impacto profundo en el bienestar. Foto: Archivo

La respiración diafragmática, también conocida como respiración abdominal, es una técnica eficaz para reducir el estrés, mejorar la digestión y sanar. Aunque es la forma natural de respirar durante la niñez, muchos la abandonan con el tiempo. Aprender a recuperar este hábito respiratorio transforma la manera en que el cuerpo responde al estrés y a las tensiones diarias.

Para comenzar a practicar la respiración diafragmática, es esencial encontrar un lugar tranquilo donde relajarse. Puedes sentarte en una silla con los pies firmes en el suelo o acostarte boca arriba con una almohada debajo de las rodillas para sentir mayor comodidad. Cierra los ojos y tómate un momento para liberar cualquier tensión en el cuerpo. Al hacerlo, presta atención a los hombros, el cuello y la mandíbula, que tienden a acumular mucha tensión.

Busca un lugar tranquilo.

Coloca una mano sobre el pecho y la otra en el abdomen, justo debajo de la caja torácica. Esta posición permite sentir cómo se mueve el diafragma durante la respiración. Inhala lentamente por la nariz, permitiendo que el abdomen se expanda y presione contra la mano. Al hacer esto, notarás que el pecho permanece relativamente quieto, ya que el aire llega hasta el fondo de los pulmones. Luego, exhala por la boca, dejando salir el aire de forma controlada y sintiendo cómo el abdomen se relaja de nuevo.

Realiza esta técnica de manera regular.

Repetir este ciclo de respiración durante unos minutos ayuda a reducir la frecuencia cardíaca y a relajar el cuerpo. La respiración profunda y lenta no solo proporciona una sensación de calma, sino que también facilita el proceso digestivo. Esto se debe a que el sistema nervioso parasimpático, encargado de funciones como la digestión, se activa durante estados de relajación. Así, al reducir el estrés mediante la respiración diafragmática, se favorece un entorno interno más adecuado para el bienestar.

Los beneficios de esta técnica van más allá del momento de práctica. Al realizarla de manera regular, es posible entrenar al cuerpo para que utilice la respiración abdominal de forma automática, incluso en situaciones de estrés.