Los modestos orígenes de Antonio Aguilar, el abuelo de Ángela
Antonio Aguilar, también conocido como “El Charro de México”, fue uno de los máximos exponentes de la música ranchera mexicana, y su legado es custodiado por sus hijos y nietos, que siguen manteniendo el apellido Aguilar, en lo más alto de la industria musical. Sin embargo, muy pocos saben que el éxito alcanzado por Antonio no fue nada fácil lograrlo.
Durante su infancia, Antonio Aguilar vivió en una hacienda conocida como “La casa grande de Tayahua”, que fue adquirida por sus familiares a principios del siglo XIX. Sin embargo, sus padres no tenían empleos bien remunerados y por esto, no podían costear grandes lujos. Su madre, Ángela Barraza, cantaba en una iglesia en Villanueva, Zacatecas, lo cual jugó un papel fundamental en la vida de Antonio, ya que es a ella a quien le atribuyó su vocación por el canto.
Se sabe que uno de los tíos de Antonio le quiso pagar la carrera de aviación en Nueva York, aunque a enterarse que su sobrino amaba la música, le retiró el apoyo económico. A pesar de esto, Antonio trabajó mucho para ir a estudiar canto y arte dramático a Hollywood. Años después, ya en su México natal, siguió con su preparación artística, hasta llegar a perfeccionar su voz e interpretar óperas.
Para la década de los 50’, Antonio Aguilar logró obtener su primer papel importante en la película “El Casto Susano”, con el cual dio inicio a una cadena de éxitos taquilleros, entro los cuales se destacan “Ahora soy rico”, “El alazán y el rosillo”, “Peregrina” y “El ánima de Sayula”, entro otros.
Aunque su vocación con la música no quedó de lado, ya que logro desarrollar de forma paralela su trayectoria musical y cinematográfica. Así, en el ámbito musical, Antonio Aguilar se distinguió por interpretar canciones rancheras de la época de la Revolución Mexicana, y de otros temas populares, muchos de los cuales eras se su propia autoría, como “Chubasco”, “Busca orto amor” y el retozón”, entre otros.
En 1969, debutó en Hollywood participando en la película “The Undefeated”. En 1972 ganó el premio ACA en la categoría mejor actor por su protagónico en la película “Muera Zapata…Viva Zapata grabada en 1970. Así también, en el ámbito musical, en 1997, se le otorgó el premio Ariel de Oro por convertirse en el único Hispano que ha abarrotado 6 noches enteras el Madison Square Garden de Nueva York. Por todos estos logros y muchos más, Antonio Aguilar es considerado una figura legendaria, tanto en México como en Estados Unidos, donde tiene su propia estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.

