Cómo se puede viajar por todo el mundo según Nicolás Pasquali, el primer argentino que recorrió los 196 países
Nicolás Pasquali terminó de recorrer el mundo visitando la Antártida como broche de oro. En MDZ, contó su experiencia y explicó cómo hizo.
Nicolás Pasquali es el primer argentino en recorrer todos los países del mundo.
MDZ | Santiago AulicinoUn globo terráqueo le despertó la curiosidad a Nicolás Pasquali desde muy chiquito. Con los años, hizo ese deseo realidad: recorrió los 196 países que conforman este planeta (tres de ellos no reconocidos por la ONU). A fines del año pasado, visitó la Antártida, el último continente que le faltaba. Él es el primer argentino en viajar por todo el mundo, y en MDZ no solo compartió sus experiencias sino también reveló las claves para todo aquel que también quiera hacerlo.
La entrevista completa a Nicolás Pasquali
- Venís de la Antártida después de recorrer 196 países, que cabe destacar que son 193 pero hay tres que no están reconocidos por la ONU (Vaticano, Pakistán y Taiwán). ¿Cómo fue tu experiencia en este continente?
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- La Antártida fue un lugar muy especial para mí. Primero, por darle un cierre a un viaje de muchos años, de mucho trabajo, de estrategia, de esfuerzo, sacrificio, perseverancia y todo lo que conlleva visitar todos los países del mundo. Me la pasé genial, incluso en la Antártida, y lo que destaco fue que es el único continente donde no hay guerras. Entonces el desafío es disfrutar y conectarse con la naturaleza.
- ¿Cómo fue la planificación para llegar a la Antártida?
- Bueno, la planificación se me dio bastante fácil. Enterprise Expeditions es la única empresa argentina que opera desde el barco en Ushuaia, que lleva turistas, y tuve la suerte de que me han invitado a disfrutar esta experiencia. Me dijeron: “Conocés todos los países del mundo pero, ¿fuiste a la Antártida?”. “No, me encantaría ir”. Así que me embarqué en el barco de Ushuaia.
Un dato que es tremendo: nosotros de Buenos Aires a Mendoza tenemos 1049 kilómetros más o menos. De Buenos Aires a Ushuaia tenemos 3600 km. De Ushuaia a la Antártida son mil y la gente no va. Éramos 90 pasajeros, era el único argentino. Un japonés para poder ir a Antártida, no quiero ni calcular la cantidad de distancia. Y nosotros lo tenemos al lado. Somos el número uno del Tratado Antártico con más presencia y no lo visitamos. ¿Por qué? Porque no se sabe. Porque no se conoce que se puede ir de manera turística. Por eso este espacio viene también a decir: “Che, chicos, se puede conocer la Antártida”.
- Y la gente también tiene una idea de que es hostil, por el clima, etcétera… ¿Cómo lo viviste? ¿Cuántos días estuviste y cómo fue esa estadía?
- Bueno, es hostil, eso no lo vamos a negar. Pero tampoco tanto. La realidad es. Es como un invierno suave, diría, porque hacía cero grados. Podíamos estar en remera durante el día. Yo creo que es la falta de conocimiento. Uno piensa que es muy caro y sí, pero irse a Europa, Estados Unidos para aquellos que pueden, también cuesta más o menos lo mismo. Y el desconocimiento es más popular en el exterior. Es una fauna increíble. Hay especies de pingüinos que solo se encuentran ahí, orcas… Es una sensación de abundancia cercana a la naturaleza que yo nunca la viví en ninguna otra parte del mundo. Entonces eso es lo que más destaco.
¿Cómo empezó Nicolás Pasquali a viajar por el mundo?
Y ahora tenés 33 años. ¿A qué edad empezaste a viajar, y a qué edad te nació el deseo?
- De muy chiquito lo que tenía era un globo terráqueo en el living de mi casa, y no estaba Google. Teníamos la Enciclopedia Británica, los CD’s en ese momento, la enciclopedia del ‘98. Y no, no googleaba, buscaba. Entonces me metía en el globo terráqueo, veía Etiopía, me metía en la enciclopedia y decía: “El lugar más caliente de la tierra”.
Después buscaba Somalía; en la enciclopedia hablaban de los piratas y me lo imaginaba como una película. Pero son reales y los pude conocer, puedo decirlo hoy en día. Entonces decía: “Todas estas experiencias las quiero pasar a la acción”, y eso se fue quedando en mi cabeza durante mucho tiempo. Se volvió una obsesión. Y entonces dije: “No puedo estar todo el día del globo terráqueo a la computadora. Es más fácil visitar todos los países del mundo”. Hice una lista, dije: “¿Cuántos son?”. Y, bueno, voy. ¿Y cómo lo iba a hacer? ¿Cómo lo iba a pagar? No lo sabía. Se fue desarrollando con el paso del tiempo.
- Eso ya era en una etapa más de facultad, ¿no?
- El sueño estuvo desde los 6 años con la enciclopedia del ‘98 en mi casa. A los 24 empecé el viaje, pero lo empecé a planificar a los 19 precisamente. Yo jugaba al tenis. Jugué a nivel profesional el tenis hace varios años. De hecho, terminé el colegio por internet, a distancia. Y con el tiempo me encontré con que lo que me gusta era viajar, no jugar. Viajaba por Sudamérica jugando torneos de tenis. “¿Y si dejo la raqueta en casa?”, pensé. “Y para eso necesito plata. Y, bueno, vamos a estudiar”.
Me anoté en la UADE y dije: “Voy a estudiar Administración de Empresas”. Me especialicé en Finanzas, y eso a mí me permitió también entender un poco el panorama de otra manera: puedo desde un lado empresarial financiarme. Trabajé en un banco, etcétera; armé una estrategia en el Mercado de Capitales Argentino, que es mi cartera antifrágil, y de esa manera financié estos nueve años.
Hoy, de hecho, soy asesor financiero, asesoro empresas y personas, de manera que los ayudo a cumplir su sueño.
- ¿Cuál fue el primer país que visitaste de toda esta lista?
- Yo destaco el África por sobre todas las cosa. Me marcó. Fue un error porque siempre, cuando empezás una tarea, arrancás siempre por lo más fácil. Bueno, yo dije: “Voy por lo más difícil, porque si me muero en el camino, si me pasa algo, ya fue. No voy a hacer todo el esfuerzo, visitar los países europeos y después como que no da”.
Entonces fui por todo, me subí a esta y arranqué por África. Me secuestraron, estuve preso, me quedé atrapado en una isla en el África, me pasó de todo. Eso por falta de experiencia, porque hoy vuelvo al África y no me pasa nada. De hecho, volví once veces al África, fui visitando distintos lugares. Es como quien ve una serie y no te querés comer la serie completa: veo tres capítulos y lo guardo para después. Bueno, eso era para mí el continente africano.
- Entre país y país, ¿volvías a veces a la Argentina o hacías todo de corrido?
- Todo medio de corrido. Pero en estos ocho años y medio hice tres vueltas a la Argentina para pasar Navidad y Año Nuevo con mi familia, y un cumpleaños de mi mamá. Pero eran 20 días y seguir la ruta.
- En cuanto a lo sentimental depende de cada persona, pero, en tu caso, ¿cómo hiciste? Porque uno a veces extraña su familia, no sé si tenés pareja también…
- No tengo pareja.
- Viajar tampoco te permite mucho conocer a alguien en profundidad, ¿no?
- En profundidad no, pero uno va conociendo gente en el camino, se va haciendo amigos. Los famosos amores de verano ocurre pero por siempre, porque yo siempre viajaba en verano. Entonces cuando era verano en Australia, iba para allá, pero cuando era verano en Europa, estaba ahí porque también porque es más económico, porque viajas ligero de equipaje, no pagas excesos y demás.
Pero sí, siempre había una oportunidad para conocer. De hecho, tuve una novia austriaca que la conocí en Cabo Verde. Es una isla que corresponde al continente africano y, en cantidad de kilómetros, se encuentra entre Sudamérica y Europa. Y, literal, era la única mujer blanca de la isla. La había visto un par de veces, y después tuve un pequeño incidente: me fui a nadar y terminé en el hospital porque me enganché un montón de erizos en el cuerpo. Me gusta meterme bien para adentro, siempre hago locuras y en una de ellas terminé en el hospital. Me pusieron anestesia para sacarme los pinches de los erizos, y esta chica me venía a traer comida. Me traía una bandejita y yo ahí me enamoré. Y ahí empezó toda una historia que duró dos años.
La experiencia de visitar Corea del Norte
- ¿El último país antes de la Antártida cuál fue?
Corea del Norte. Se lleva todos los premios por ser el lugar más interesante a nivel historia. Es un comunismo al siglo 21.
- Y para entrar también es muy difícil, ¿no?
- Es bastante complejo, hoy más que nunca. Cuando te otorgan el permiso, tenés 72 horas para utilizarlo. O sea que tenés que mudarte a China. Es una locura. Y más que no veía a mi familia hacía dos años. Dije: “Me la juego”.
Estaba un día de San Valentín tomándome una copa de vino en el balcón de mi casa. Me llegó un mensaje que decía: “Lo tuyo ya está. Tu permiso fue garantizado”. Dejé la copa y ya tenía todo preparado como si fuera un sunami que viene. Agarré el bolso, la valija, diez mil dólares que es el máximo que podés utilizar para cruzar fronteras, porque ahí no hay sistema financiero, así que es todo “taca-taca”. Agarré el pasaporte, todo listo, me fui un taxi e iba comprando el pasaje arriba del auto.
Llego a Ezeiza, primer vuelo, compro a San Pablo y voy adelantando tiempo. Y mientras en la sala de espera sigo comprando el resto los vuelos y gano horas. Llegué a la frontera con Corea del Norte, ahí en China, en 58 horas. Y tenía 72, o sea que llegué justo. Fueron dos días de viaje, no daba más. Me subí a una camioneta y ahí nomás crucé, y no tuve más internet durante los próximas semanas.
- Para pedir el permiso para entrar, ¿hay alguna Embajada? ¿Cómo es el trámite?
- De lo que se puede decir, el gobierno norcoreano, a través de una empresa, me otorgó el permiso. Esta empresa es Most Traveled People, que regula el récord de la gente que visita todos los países del mundo. Hay solamente 325 personas que han visitado todos los países. Es una comunidad muy chiquita, donde se pasa información sensible como esta, entonces ellos me otorgaron esta posibilidad.
Ahora, había entrado Vladimir Putin en el 2020 y después entré yo en el 2025. Entré con once personas más, o sea, hacía cinco años que no pisaba nadie Corea del Norte. Digo, wow, qué loco, qué agradecido estoy. Qué afortunado, porque dije: “Ya está, no sé si voy a ir”. Así que esa fue la suerte.
Un picadito
Tres países o lugares favoritos.
- Afganistán, por la locura de estar con un grupo terrorista de acá para allá, yendo a casamientos con 47 colegas todo el día. Me pareció un flash. A esos casamientos me invitaban porque estaba ahí. Yo conocí el fabricante de armas de los talibanes, que es el grupo que gobierna hoy Afganistán. Lo conocí en Pakistán, y es del mismo grupo étnico que gobierna hoy Francia. Entonces me hizo el contacto para que tuviera el visado. Entonces, cuando llego allá, me recibieron como si fuera Mick Jagger.
- Otro lugar de mis favoritos, que no es lo mismo que decir lo que recomiendo, es Tuvalu. Es una isla que se encuentra en el Pacífico, que está por desaparecer en los próximos 20 años. La gente es lo que hace al lugar y no el lugar en sí. Es súper angosta. Los tipos me mostraron fotos de hace diez años, y vos veías que le comieron la mitad del jardín. Fue una experiencia increíble y, aparte, entender cómo se gobierna.
- A mí me gusta muchísimo, pero muchísimo el África, así que tengo que darle un voto a un país de este continente y me voy a quedar con la isla de Zanzíbar, que corresponde a Tanzania. Me gustó mucho, la verdad, porque yo había ido al Kilimanjaro, que es una de las montañas más altas del mundo. Subí a la montaña y me fui a descansar a Zanzíbar. Me fui a la playa y lo viví muy intenso, la verdad.
Tres países o lugares en los que la pasaste mal y/o no volvería nunca más.
Si hay un país que no volvería, volvería, porque quiere decir que hay algo que no entendí, porque no me encontró bien o lo que fuera.
- De los lugares que no me gustan, te diría la India. No sé, no me encuentro. Fui cinco veces, ninguna me gustó. Pero volvería porque es muy grande decir que no te gusta.
- Otro: Camerún. La pasé muy mal. La verdad que es muy corrupto, es terrible. Desde la Embajada que te pide plata para darte un visado (ahora se hace online la visa, así que ya cambió), hasta puestos fronterizos, policías, controles policiales que te dicen: “No podés cruzar porque allá hay animales salvajes”. Pero si vengo en moto hace tres días cruzando la selva, ¿qué? ¿Los animales dicen: “De esta barrera no cruzo”?, te toman el pelo. Esas cosas me generan mucha rabia. Me han estafado, etcétera.
- Y otro, yo diría que por una cuestión de que no hay mucho para hacer, Suazilandia , ahora Esuatini porque cambió de nombre. Se encuentra dentro de Sudáfrica, es un país chiquitito. Es un reinado. Tiene una historia muy interesante, pero no aportó mucho, la verdad.
De los 196 países en los que estuviste, ¿hay alguno que vos dirías: “Me quedo a vivir acá”?
Primero la Argentina, por eso vivo acá. Pero, si no, Australia, porque es muy parecido a nosotros en el sentido de la idiosincrasia. La mayoría de los argentinos somos descendientes, somos tercera generación de inmigrantes. Lo mismo pasa en Australia. Entonces me sentiría como muy emparentado. Pasa mucho también con Estados Unidos, pero no me gusta tanto como Australia.
¿Cómo se puede viajar por todo el mundo?
- ¿Cómo puede hacer una persona más grande, pasados los 30 años, que tenga el mismo deseo que vos, de recorrer el mundo? ¿Qué consejo le darías?
- Primero, que no se lo cuenten a nadie y que se lo guarden para ellos, que hagan un plan, que armen una estrategia, sobre todo desde el lado financiero porque, si no, después van a tener que ir parando, trabajando en distintos lugares y van a ganar menos que- de repente- en su propio país, donde es el lugar donde más te van a aceptar. Entonces, mejor ahorrar acá, invertir acá.
Armate bien con una base y no salgas después a tener que estar vendiendo cosas en el camino. Yo veo muchos que venden pulseras y artesanías; no está mal, pero me parece mucho más estratégico.
- Por último, ¿algún lugar te quedó pendiente?
- No, quiero ir al espacio, jaja. No sé, me pienso. Quiero ir a un Mundial, nunca fui. Así que ahora estoy llevando grupos al Mundial 2026. Así que todos aquellos que quieran venir conmigo o quieran venir al Mundial, me pueden escribir en Instagram, @nicopasqualiok .

