Qué es el "GPS del cerebro" por el que ganaron el Nobel de Medicina tres investigadores
Ayer, la Academia Sueca les otorgó el premio Nobel de Medicina a los investigadores noruegos May-Britt y Edvard I. Moser y al estadounidense John O'Keefe, por el descubrimiento de lo que se ha dado a conocer como el GPS del cerebro, es decir, el sistema que nos permite la ubicación espacial.
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Como suele suceder con este tipo de conocimientos tan específicos, lo que se dice sobre él suelen ser generalidades que poco explican sobre los alcances de la investigación, por eso, MDZ Online se comunicó con el neurocirujano José María Coloma, quien sintetizó la importancia de la investigación premiada señalando que “de aquí partimos de una línea de investigación totalmente nueva”.
- ¿Cuál es el sistema que se ha denominado GPS del cerebro y cuál es su función?
- En realidad, no es exactamente un GPS, le dicen así por analogía... Hace mucho tiempo, en estudio con ratones se vio que ellos se ubicaban con facilidad en el lugar y sabían para adónde salir a buscar su alimentación. Eso fue en los años 70, y todos decían que esa función estaba en el hipocampo, que es un lugar en el cerebro por debajo de la corteza cerebral. Todos esos estudios fueron haciéndose lentamente hasta que en los últimos años asociaron un sistema exagonal de neuronas en la corteza entorrinal por abajo del hipocampo, y esos son los estudios de los noruegos y O'Keefe. Al ubicarlo en la corteza entorrinal se descubre este campo en el cual el ser humano tiene un mapa interno de posición, lo cual es muy importante porque el lugar donde uno está es lo primero que se pierde en la enfermedad de Alzheimer o en los casos de pérdida de memoria. Entonces, esto es un avance impresionante para la medicina, porque sabemos ahora en qué lugar está este posicionador y también podemos deducir qué neurotransmisores intercambian estas neuronas, de tal manera que quizás dentro de muy poquito tengamos novedades importantes con Alzheimer, pérdida de memoria, etc.
- En la vida cotidiana, ¿cómo interviene este sistema?
- Este sistema trae a la memoria la posición en la que estoy ubicado todo el tiempo, de tal manera que, por ejemplo, usted entra a una casa nueva y sabe por dónde va a salir, porque lo graba en la memoria, y cuando va a un lugar ya conocido sabe por dónde va a entrar. Esto es una cosa de todos los días. Ahora, con el uso exagonal de las neuronas entorrinales y del hipocampo, tenemos un buen campo para saber cómo funciona.
- Este sistema de ubicación, ¿no se alimenta sólo de la información visual?
- No, depende de todo tipo de información, sobre todo orientadora por la corteza entorrinal, recuerde que uno siempre sabe cómo está la posición de su cabeza en el espacio. Usted cierra los ojos y mueve la cabeza y siempre va a saber si está agachado, acostado, hacia el norte, el sur... Todo eso es este sistema.
- Nombró enfermedades como el Alzheimer, ¿ya se está trabajando con este conocimiento sobre eso?
- Sí, desde hace años. Han ganado el Nobel ahora, pero estos son trabajos de 2013, de 2011, y ya le digo, a esto O'Keefe lo describió en los años 70, es decir que esto tiene cuarenta años, pero faltaba la llavecita de la corteza entorrinal. Básicamente, esto se va a utilizar en los próximos años en las demencias. Una de las principales características de las demencias es perder la ubicación temporal y espacial, entonces esto es el inicio de una nueva línea de investigación para la demencia vascular, la demencia senil, la demencia de Alzheimer...
- ¿Pero no tiene influencia en el caso de alucinaciones?
- No en este caso. Esto va a servir como puntapié inicial para el trabajo con aquellas patologías que hacen perder la ubicación tanto temporal como espacial.
- Al tratarse de interconexiones neuronales, ¿se puede tratar con químicos o hay que intervenir quirúrgicamente?
- Siempre con químicos, recuerde que las neuronas se comunican entre sí por una sustancia que se llama neurotransmisores, de tal manera que descubriendo cuáles son los neurotransmisores que intervienen, nosotros podemos darles a los pacientes neurotransmisores que superen la barrera encefálica y entonces detener enfermedades, pero insisto en que este es sólo el puntapié inicial.
