Presenta:

No es que el papa esté contra el matrimonio igualitario, sino que lo dice como representante de la institución

Las actrices estrenan mañana una obra junto a Pablo Barbero en el Arena Maipú. Antes, hablaron de todo, hasta de la asunción de Jorge Bergoglio como máximo mandatario de la Iglesia católica.
Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

"Somos hermanas de la vida", dice Sandra Luart. "Nos conocimos hace 15 años y nos hicimos amigas al instante", agrega Ana Laura Nicoletti, más conocida como la Turca Glamour. Ambas están sentadas en unos cómodos sillones del boliche Queen, esperando para comenzar el ensayo de la obra que estrenarán este viernes a las 22, en Jackie O (en el Arena Maipú).

La obra fue escrita por Sandra y se llama Atorrantas. "La escribí el año pasado para hacerla con la Turca, pero por motivos personales no pudimos estrenarla. Con el tiempo conocimos a Pablo Barbero y lo invitamos a que se sumara al proyecto. Así fue que lo adaptamos, y este viernes debutaremos", dice entusiasmada Luart.

El motivo del encuentro de este diario con ambas actrices era, justamente, la presentación de la obra. Sin embargo, la charla comenzó a tomar otros rumbos y fue así que tanto Sandra como Ana Laura terminaron hablando de religión y de los miedos que sienten los transexuales a la hora de someterse a una operación de cambio de sexo.

- ¿Cómo se conocieron?

Sandra: Yo me presenté para reina de un boliche que ya no existe y que se llamaba Blue Night. La conducción de ese espectáculo estuvo a cargo de Anita.

Turca: En realidad, nos conocimos en el ensayo del show. No nos conocíamos de otro ámbito porque Sandra venía de vivir en Neuquén, aunque ella es mendocina. Allí nos presentaron e inmediatamente pegamos re buena onda. En esa época yo todavía no estaba operada, era transformista, así fue que ella me enseñó todos los pasos para ser una dulce y deliciosa traviesa [risas]. 

Sandra: Yo amo a la Turca, es la hermana que mi corazón eligió. Disfruto cada uno de sus logros y me apeno si ella está mal.

- ¿Nunca se agarraron de las mechas?

Turca: ¡Nunca!

Sandra: Jamás hemos discutido cuando hemos tenido que hablar porque nos ha molestado algo, lo hemos hecho con mucho respeto.

- ¿Han pensado en someterse a la operación de cambio de sexo?

Sandra: En eso estamos. Hay que pensarlo muy bien, porque una vez que lo hacés no hay vuelta atrás. Las dos tenemos DNI que acreditan nuestros nombres femeninos, pero operarse es una decisión muy personal. Hay muchas que después de hacerlo se han arrepentido. En  Holanda hay un caso de una que se operó y después se hizo lesbiana.

Turca: Yo estoy haciendo el tratamiento psiquiátrico y endocrinológico a través de bloqueadores de testosterona e incorporación de hormonas femeninas a mi cuerpo. Es un paso previo a la operación.

- ¿Ustedes creen que una persona trans al operarse puede sufrir alteraciones con el género con el que se identificaba hasta el momento de la cirugía?

Sandra: Hay muchas que se han operado y después se han suicidado. El hecho es que tanto la mujer como el hombre, al tener relaciones sexuales y llegar al orgasmo o a eyacular, producen una descarga fisiológica. Pero cuando vos tenés relaciones sexuales y no podés descargar esa energía, te transformás en un robot.

Turca: A las chicas que están operadas les cuesta el proceso porque tienen que llegar a sentir el orgasmo, que es un cambio muy diferente a lo que venían sintiendo…

Sandra: Es algo psicológico… Algunas te dicen que llegan a sentir el orgasmo y otras te dicen que no. El médico que te opera no te afirma que vas a tener un orgasmo en un cien por ciento. Y al final algunas se operaron y no terminan disfrutando, por eso es que decimos que es una decisión muy fuerte.

- Cambiando de tema, esta semana la gran noticia ha sido la elección de Jorge Bergoglio como papa. ¿Ustedes son creyentes o están alejadas de la Iglesia porque no acepta la homosexualidad?

Sandra: Estamos muy emocionadas las dos.

Turca: Tengo una felicidad enorme. Yo practiqué toda la vida la religión católica. Estoy hasta confirmada. Cuando cambié mi género, siento que para la Iglesia no soy miembro de ella, pero sigo teniendo la fe católica y soy muy devota de la Virgen del Challao. Me encanta ir a escuchar misa. No comulgo porque yo quiero ser parte de esta sociedad y sé que hay puertas que no me incluyen. Simplemente llego hasta donde puedo llegar... Me gusta mucho este papa, porque me hace acordar a Juan Pablo II, que era más terrenal, y me siento súper representada.

- Y a pesar de no sentirse parte de la Iglesia, ustedes igual siguen creyendo, ¿por qué?

Turca: Lo que pasa es que no es que el papa como persona no esté de acuerdo con el matrimonio igualitario, sino que lo dice como representante de la institución.

Sandra: Tal vez él nunca tuvo una charla con personas trans y tal vez, si las conociera y las tratara, aceptaría a todos. Lo que pasa es que muchos conocen únicamente a las que están en Palermo en pelotas y creen que todas se prostituyen y son drogadictas. Pero no es así. El ser travesti para muchos es sinónimo de prostitución y drogadicción. Pero insisto en que no es así. Ser travesti también es sinónimo de buena educación, de arte, de buenos sentimientos…

Turca: Muchos me preguntan por qué si la Iglesia me rechaza yo sigo teniendo fe. Pero en realidad no le hago mal a nadie y tengo todo el derecho de creer en la religión católica.

- Cuéntennos de qué trata la obra Atorranta...

Sandra: La escribí pensando en que la íbamos a hacer las dos solas y el estreno estaba programado para mayo del año pasado, pero por diferentes motivos no pudimos hacerla. Con el tiempo llegó Pablo Barbero y nos hicimos buenos amigos. Como él hizo teatro mucho tiempo en Buenos Aires, le propusimos que se incorporara a la obra.

Turca: Cuando nos juntábamos a comer, notábamos que era bastante histriónico, y ahí le dijimos que tenía que hacer algo en teatro. Así fue que se adaptó la obra para los tres.

- ¿Y de qué trata?

Sandra: El eje temático es la palabra atorranta. La obra propone un viaje disparatado por varios sketches y personajes…

Turca: Es una hora y diez minutos en la que se van a divertir mucho con la obra y donde las mujeres van a poder ver un cuerpo masculino contorneado. Y los hombres disfrutar de una streeper muy bella que tiene una participación muy hot.

Espiamos a Sandra y a la Turca mientras repasaban la letra de Atorrantas. Hacé clic en el video y chusmeá un fragmento de la obra.