"Los jueces del caso Marita Verón actuaron con sexismo"
"¡Hijos de puta!" fue la primera expresión, carnal, descontrolada, que lanzó el abogado Carlos Varela Álvarez hace un año, cuando el tribunal ante el cual había sostenido un larguísimo y complejo proceso para conocer la suerte de la joven Marita Verón decidió absolver, por el beneficio de la duda, a los 13 acusados.
Hoy Varela Álvarez ya no representa a Susana Trimarco, la madre de Marita, pero vivió el fallo de la Suprema Corte de Justicia de Tucumán que revocó aquel de un modo bastante diferente. Uno de los acusados murió y otros dos continúan absueltos, pero 10 sí recibirán sus penas.
En la noche del martes, el largo día en que se conoció la vuelta de página en el primer juicio resonante sobre trata de personas en la Argentina, Trimarco llamó a Varela Álvarez, trade por la noche. "Pudimos hablar largamente. Habíamos hablado durante el juicio sobre esta posibilidad y, dentro de todo, ella mostró también satisfacción, aunque por supuesto que no alegría”.
Le tocó participar de todo el proceso. ¿Cómo evalúa la determinación de la Corte tucumana de condenar a diez de los 13 absueltos?
- El fallo es muy importante por lo siguiente: ese expediente, que más o menos tiene unos 30 cuerpos de 200 hojas cada uno, contenía 16 hipótesis en torno a dónde podría haber ido Marita. Se construyeron muchas sobre pistas falsas, casi todas. Pero cada una de esas pistas tenía sus testigos. Entonces, lo que se hizo durante el juicio fue una labor investigativa en la que trabajamos sobre cada pista y tratar de descartar las que no servían. Se hizo una línea de tiempo, reconstruimos todos los recorridos posibles de Marita y fuimos viendo que el único lugar que nos daba pruebas era la pista de La Rioja. Entonces, lo que hizo la Corte de Tucumán, es establecer que Marita Verón fue secuestrada por esta gente que ahora ha sido declarada culpable. El juicio siempre fue para saber quiénes la habían secuestrado, no para encontrarla. El fallo marca un camino y ese camino indica a La Rioja. La secuestraron en Tucumán, se la llevan a La Rioja; luego, cuando se hacen los allanamientos en 2003 la traen a Tucumán, la mantiene secuestrada un grupo que trabajaba con el de La Rioja, que ha sido condenado, y la vuelven a llevar a La Rioja otra vez en el 2004 y allí se nos pierde la pista.
Para Varela Álvarez, en síntesis, la Corte está diciendo tres cosas contundentes:
1- Frente a la pregunta ¿qué pasó con Marita?: “Estas personas son las que la secuestraron”
2- ¿Para qué la secuestraron?: “Para someterla a una red de trata”.
3- ¿Por qué se equivocaron los jueces?: "Porque actuaron con machismo".
Álvarez explicó que la Corte Suprema de Justicia de Tucumán no puede abordar la situación como un caso de trata, porque la ley no existía al momento de iniciarse el juicio y no tiene efecto retroactivo.
- Pero sí es un claro caso de sometimiento, y no lo abordó de esa manera. Si la ley fuera aplicable, sería indudablemente un caso de trata porque fue sometida a prostitución. Es el segundo hecho histórico porque fue secuestrada para algo.
Es paradójico que no se pueda aplicar al caso de Marita Verón...
- Es que gracias a la desgracia de Marita Verón tenemos la Ley de Trata.
Es así.
- Pero hay otra paradoja: la ley no ha sido reglamentada. Con Susana Trimarco fuimos al Senado de la Nación y la aprobaron, pero todavía no la reglamentan. O sea: el Estado nacional sigue en deuda con este tema
Varela Álvarez sostuvo que, con el fallo de la Corte tucumana “es como que se les rinde un homenaje a las ´testigos víctimas´”.
-Esas ocho mujeres, que en las condiciones más increíbles, algunas con enfermedades terminales, otras con grave deterioro psicológico, con estrés postraumático, algunas de las cuales hasta fueron ´vendidas´, algunas secuestradas y otras engañadas, ahora saben que sus testimonios fueron valorados positivamente. Como debió ser hace un año atrás.
Después de haberse sometido a un juicio que perdieron, quedaron absolutamente expuestas.
- Una de las alternativas que había era que si nos daban la razón, nos podría haber pasado lo que pasaba con Bolognezi en Mendoza ahora, es decir, que el juicio se tenga que hacer de nuevo. Y yo decía: ´Esta gente no va a venir a declarar´. Si ya fue expuesta durante un año y algunas testigo estuvieron declarando durante casi tres semanas y no les creyeron, hubiese sido imposible convencerlas de que fueran de nuevo y cuenten todo lo que les pasó.
Muchas veces es difícil denunciar un robo, hay que pensar todo lo que esas testigos pasaron y estar en un juicio de estas dimensiones, como es el monstruo de las organizaciones de trata...
- Una cosa es que a la salida vea un choque y le pidan que sea testigo, y nadie quiere serlo. Imagínese ahora que a usted le pidan ser testigo cuando fue sodomizado, esclavizado y además, tener que contarlo enfrente de quienes se lo hicieron, además de someterse a interrogatorio de, al menos, entre 13 y 15 abogados y jueces. Eso fue lo que sufrieron.
Sobre el fallo de la Corte, Varela Álvarez señala que “hay que mirar que hoy el Tribunal les está diciendo a los jueces de primera instancia que no vieron las leyes internacionales, nunca miraron a estas personas como víctimas y, en definitiva, tuvieron una mirada sexista o machista, sesgada de la realidad”.
¿Hay un “camino” para esos jueces, ahora que la Corte les está diciendo que se equivocaron?
Nosotros los denunciamos el año pasado. Presentamos el pedido de juicio político en el que dejamos asentadas varias de estas cosas que hemos dicho ahora, y dos de ellos se han jubilado, por lo que no serán sometidos a juicio político, y ha quedado uno que ha interpuesto una cantidad de recursos que, si se los rechazan, recién allí habría una posibilidad de que sea sometido a juicio político para fines del 2014 o 2015. Esa es la realidad con los jueces.
Después del fallo, ¿hay que hacer un nuevo juicio para condenar a los que antes habían sido absueltos por el beneficio de la duda?
- No. Lo que se hace es que una sala de juicio, igual que ésta, los cita a audiencia para imposición de penas, nada más. No hay un nuevo juicio, simplemente se reparten las penas. Serán condenados.