"Los argentinos disfrutan de nuestra música"
Elíades Ochoa está sentado en un tranquilo restaurante de Tucumán y tiene frente suyo una tentadora empanada. “Antes que me la coma, hablemos un poco” dice del otro lado del teléfono.
La imagen se dibuja a la distancia: un grupo de cubanos disfruta de todos y cada uno de los momentos que les brinda la Argentina.
Ochoa acaba de llegar al país para ofrecer una serie de conciertos que arrancó en Tucumán, y siguió anoche en el Auditorio Angel Bustelo y seguirá en la Capital Federal.
El guitarrista tiene 65 años, es oriundo de Lomas de la Avispa en Santiago de Cuba y está a frente del Cuarteto Patria desde hace varias décadas. Sin embargo su mayor trascendencia se dio cuando gracias a Win Wenders formó parte de Buena Vista Social Club, un grupo de músicos cubanos que grabaron un disco, el cual fue galardonado con un Grammy y un documental que dio vueltas al mundo.
Hoy, uno de esos “héroes musicales” de Cuba pisará suelo mendocino y antes de ese momento habló con MDZ:
-¿Está disfrutando de la gira argentina?
-La verdad que estamos pasando muy buenos momentos. Estoy feliz de disfrutar de pueblos maravillosos.
-¿Cómo lo trata el público argentino?
-Muy bien porque la música nuestra gusta mucho y creo que somos recíprocos porque en Cuba aún se mantienen los programas de tango y acá gusta mucho el son, la guaracha, el mambo. Los argentinos disfrutan mucho de nuestra música.
-¿Y no se anima a hacer algún tango?
-La verdad es que me gusta tanto el tango que lo que hice alguna vez fue cantar una canción que se llama “Volver”, pero como un bolero que es lo que yo domino. Me gusta tanto el tango que cuando salió esa posibilidad, le pedí permiso a los argentinos y la canté como bolero.
-Imagino que se lo aceptaron de inmediato el permiso…
-Si señor… Acá me saludan y me quieren y tengo que ser muy respetuoso con su música.
-¿Encuentra algún punto en común entre la música de Cuba y la de Argentina?
-Veo algo muy particular: la música en el mundo no tiene el mismo compás, el mismo ritmo pero hay tangos que no cuesta nada cantarlos como boleros. La diferencia se da solamente en el acompañamiento pero no es nada difícil encontrar un buen tango y hacerlo bolero. Y acá, en esta gira lo hemos habado mucho entre nosotros este tema. Algunos me sugieren que no estaría malo que hiciese un repertorio de tangos y lo haga acompañado por una orquesta típica.
-¿Y ya lo está pensando?
-No, no… esas cosas llegan cuando llegan. Esas cosas no se programan, se dan casi sin darte cuenta.
-¿Y a usted le han llegado muchas cosas sin darse cuenta?
-Muchas veces y uno se sorprende porque no sabe porqué, ni cuando ni cómo llegó.
-¿La aparición de Win Wenders y Ry Cooder es uno de esos ejemplos?
-Por supuesto… Buena Vista Social Club fue una película que nos mostró a los cubanos al mundo y llegó en un momento justo, ni antes ni después. Cuando fuimos a grabar, nadie sabía lo que iba a pasar, que se iban a vender millones de discos. Ese es el mejor ejemplo para hacer las cosas sin esperarlas.