Presenta:

Los cuadros sonoros de Semilla Bucciarelli y Sergio Dawi

Músicos.
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

La mañana del viernes era distinta en Mendoza. Llovía de manera intensa y adentro del café, bien en el fondo, estaban Sergio Dawi y Semilla Bucciarelli, esperando por la nota. Para ellos, la humedad es familiar. Para nosotros, la lluvia es una bendición. Se lo hicimos saber y de inmediato se dieron cuenta que su llegada fue con buen augurio.

Dawi es músico y toca el saxo, principalmente. Semilla también es músico y artista plástico. Pero ambos tienen un pasado común: fueron el saxofonista y bajista –respectivamente- de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, la banda de rock más grande que ha dado la Argentina.

A pesar de semejante pergamino, no hay divismo. Es más, antes tampoco lo hubo. Ahora están unidos por otra propuesta y es la vienen a mostrar a Mendoza. “Esto que hacemos es de un mundo onírico, de los sueños, donde no existen las palabras. Vamos a lugares que tocan el corazón. Y hay gente que se siente identificada con eso. Sin la palabra estimular regiones que podrían estar dormidas” cuenta Dawi casi resumiendo de manera ideal lo que harán sobre el escenario.

Así, cortado de por medio, SemiDawi hablaron con MDZ:

-Esta es tu segunda vez en Mendoza
Sergio Dawi: Exacto porque vine a un teatro en Guaymallén (el Armando Tejada Gómez) con “Dos saxos dos”. Fue algo muy bueno…



-¿Qué pasó con ese proyecto?
-Mi socio se fue a vivir a Canadá y me dejó viudo. Ese era un proyecto que llevaba muchos años, con un lenguaje muy familiar a “SemiDawi”, es decir música escénica, con cuadros sonoros, pero con algo más teatral. Siempre traté de encontrar otros canales para poder seguir haciendo esto. Y como Semilla ya había participado de uno de nuestros espectáculos que fue “Cachivache Tour”, surgió esta unión.

-¿Se le podría llamar performance a lo que hacen ambos?
Semilla Bucciarelli: seguro.
SD: con “Dos saxos dos” teníamos ese inconveniente y es que lamentablemente el periodismo necesita ponerte en una góndola y nosotros inventamos la “música escénica” y no hay ninguna góndola que sea así, para eso. Pero esa era la mejor definición. Con Semilla estamos diciendo que nuestra propuesta es de “cuadros sonoros”. Si uno está liberado de esas etiquetas, está mucho más libre.

-Pero no sólo periodismo etiqueta: la industria discográfica es la primera que segmenta la música.
SB: lo que nosotros hacemos es un formato nuevo y debemos imponernos.
SD: de la misma manera que estamos fabricando un lenguaje y una forma de transmitir nuestro arte, encontraremos la manera de poder mostrar lo que hacemos.
SB: será un DVD, un CD, una caja o un pendrive… No sabemos aún.
SD: Esto de experimentar sin cumplir los parámetros preestablecidos es parte de nuestra propuesta.

-¿El espectáculo de “SemiDawi” los muestra sólo a los dos?
SB: nada más. Nos acompaña un sonidista y un productor.
SD: Semilla va pintando, dibujando y yo voy sonorizando. O yo toco y él pinta. Es como una interacción muy completa.
SB: buscamos cosas en el momento, improvisamos mucho y buscamos diferentes formas de desarrollarlo.
-SD: ya llevamos un tiempo largo trabajando y esto nos permite ir profundizando esta técnica. Estamos a la pesca de un sonido grave, que tiene que ver con un trazo grueso; o una música alegre tiene que ver con una paleta más viva; o una música más bien triste tiene que ver con el gris… Si bien es un espectáculo perfomático, lo que tratamos de hacer en estos cuadros sonoros es mostrar una diversidad de las herramientas que tenemos.



-¿Todo es improvisado?
SB: tenemos algunas cosas armadas como los finales o algunos principios.
-Y muy efímero porque todo lo que hacés en tu pintura, al final no queda nada.
SB: No queda el desarrollo en ningún lado.
SD: hay temas que ya tengo trabajados en estudio y tiene improvisación en lo musical; y hay un cuadro de él que está pintado en su atelier que lo mostramos y lo vamos descubriendo para que al final aparezca. Tenemos la posibilidad de mostrar cosas que ya tenemos hechas y de mostrar lo que improvisamos en el lugar. Hay una experiencia de escenario de muchos años y conocemos la capacidad de concentración de los dos y de lo que está esperando la gente. No nos deliramos ni zapamos porque queremos que el espectáculo tenga una dinámica que se pueda sostener. Por eso, estamos asombrados por la respuesta del público que nos está viendo en distintas ciudades del país.
SB: la mayoría de los que van nos ve por primera vez y salen muy copados.

-Creo que esta unión tiene la ventaja de conocerse mucho…
SD: hemos hecho música juntos durante muchos años. Podríamos estar con los ojos cerrados y seguir siendo uno. Eso abonó una química en algún momento que ahora la utilizamos en este lenguaje. Hay confianza mutua entre nosotros.

-Ustedes saben que “SemiDawi” tiene una gran convocatoria por la historia que ustedes cargan sobre sus espaldas…
SB: la gente va abierta a encontrarse con algo que no tienen ni idea.
SD: tenemos una ambición artística. Y no nos imaginamos nunca cuanta gente puede ir a un espectáculo nuestro.
SB: estos es muy íntimo, no da para que sea un recital o algo así.

-Eso lo entiendo muy bien pero ustedes dos son parte de la banda de rock más grande de la Argentina…
SB: qué bueno que esa historia sirva para algo…
SD: una de las frases que más me hace sentir lo que hago es que cuando termina el show y viene un chico a verme, movilizado, y te dice que no sabía que eso existía. Ahí siento que abrí otra puerta en un mundo en que se tiende a repetir y todo es la copia de la copia de la copia. En este mar, somos peces raros.

-¿Cuántos años llevan juntos?
SD: con Semilla estuvimos 14 años juntos en Los Redondos y ya son como veintitantos que nos conocemos…

-Ustedes son parte de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, nada menos, la banda más convocante en la historia del rock argentino. ¿Pesa esa historia sobre sus espaldas?
SB: la verdad que no. Me molesta cuando sólo se quiere hablar de eso. Artísticamente, creo que la banda fue una experiencia hermosa.
SD: uno es una sumatoria de experiencias. No es nuestro caso hacer restas. Esos fueron años de intensidad, de placer y de vida.

-¿El público les sigue dando tanto amor?
SB: continuamente. Desde los más chiquitos hasta los más grandes. Siempre hay retribución amorosa por nuestra historia de Los Redondos. La gente es hermosa, y eso es lo mejor de todos.
SD: es increíble que se trate de una cuestión generacional. Se pasa el amor por la banda de padres a hijos

-Si los viese Patricio Rey a ustedes dos haciendo esto, ¿cómo reaccionaría?
SB: nos abrazaría… (risas)
SD: no tengo ni idea…
SB: para mí, Patricio Rey era energía y movía toda la historia. Pero hoy no tenemos nada que ver con eso.
SD: a Patricio Rey hay que nombrarlo lo menos posible…