ver más

"El sexo no es lo más importante, ¡pero sí es imprescindible!"

La sexóloga boricua disertará esta noche en Mendoza y antes habló del aborto y el amor, entre otras cosas.

Alessandra Rampolla es una figura conocida en América Latina. De profesión sexóloga, sus apariciones televisivas y su desenfado y su didáctica a la hora de hablar de sexo la pusieron sobre el tapete. Además, sus apariciones junto a Susana Giménez le dieron aún más reconocimiento en nuestro país.

Por eso, dentro de su gira de charlas, hoy es el turno de Mendoza. La hora indicada para hablar de sexo será las 21, en el Teatro Plaza de Godoy Cruz y allí Rampolla presentará su charla "Encuentros y Desencuentros”, los misterios de la vida en pareja. Las entradas para ese momento están a la venta de manera anticipada en la boletería del teatro.

Antes de este momento, Alessandra habló con MDZ:

-¿Cuánto de reaccionario tiene el hombre latinoamericano?
-Si por reaccionario se refieren a cuán machistas son los hombres en América Latina, pues debo decir que ¡muchísimo! En términos generales, se mantiene vigente el machismo en nuestra región, a pesar de que ya no suena “políticamente correcto” serlo. Sin embargo, al momento de actuar y pensar se sigue siendo machista. Argentina, comparativamente con otros países, no es tan radicalmente machista aunque sería ingenuo decir que no está presente en la cultura.

-¿Y cuánto de machista tiene la mujer latina?
-El hombre no nace machista, ¡se hace! Y para ello es necesario que lo críe una mujer machista, es ella quien lo forma de esa manera. Aunque nos quejemos y seamos las principales víctimas de la conducta machista, tenemos una alta responsabilidad en su propagación y permanencia. Desde que nacen nuestros hijos, hacemos diferencias entre niñas y niños. Y lo que nos parece adecuado para un niño, lo censuramos en las muchachitas, y viceversa. ¡Desterrar el machismo es también una responsabilidad femenina!

-Placer, aceptación, autoestima ¿son palabras claves o temas fundamentales para una buena vida sexual?
-Sí, obviamente. Existe una relación directa entre la autoestima, la aceptación de nosotros mismos y nuestra capacidad de sentir placer. Quien no se quiere de verdad, difícilmente se permita disfrutar. Ni siquiera se siente con derecho a “ser querido”, porque se considera poca cosa. Querernos y aceptarnos son premisas fundamentales a la hora de vivir el sexo plenamente.

-La pornografía, ¿construye o destruye una relación?
-La pornografía en sí misma no es buena ni mala. Es una representación fantástica de la realidad, se plasman fantasías a través de la pornografía. ¿Cómo influye el consumo de pornografía en una relación? Pues eso depende de cada integrante de la pareja, de la relación y del contexto. Si los dos disfrutan en conjunto de este material, pues será buenísimo. Si uno de los dos se siente incómodo porque el otro ve pornografía, entonces ocasionará problemas.
La pornografía puede ser una excelente herramienta para darle chispa a la pareja, para ayudarles a innovar; y puede ser un elemento de conflicto cuando en lugar de unirlos y divertirlos, los separa.

-Quienes te consultan más sobre el sexo y la sexualidad: ¿jóvenes o adultas?
-En general, me consultan personas de todas las edades. Desde adolescentes y gente muy joven hasta personas de la tercera edad. Lo que varía son las inquietudes que me presentan, pues difieren de acuerdo a las necesidades y experiencias propias de cada etapa de la vida. Y contra todo lo que se piensa, los hombres también me consultan muchísimo.

-¿Ves que en América Latina las madres hablan de sexo con sus hijos/as?
-La realidad es que ni las madres, ni los padres hablan de sexo con sus hijos/as; especialmente porque nadie habló con ellos cuando eran niños, y porque tampoco saben cómo hacerlo. Es por eso que escribí mi último libro “Sexo: ¿y ahora qué hago?”, una guía para padres. La educación sexual es una responsabilidad básica de los padres. La escuela, los medios pueden informar, pero es una Responsabilidad Ineludible de papá y mamá. A lo largo de mi carrera como sexóloga, he recibido consultas de miles de personas adultas, hombres y mujeres,  insatisfechas y frustradas con sus vidas sexuales. En la mayoría de los casos, no tenían ningún impedimento físico para disfrutar y vivir plenamente de su sexualidad. Cuanto más profundizaba en estos casos para entender “el porqué de sus disfunciones”, casi siempre llegaba al mismo lugar: la infancia, momento en el que recibieron mensajes negativos en torno a la sexualidad, mensajes distorsionados, prejuiciosos y repletos de tabúes. Cada vez que una persona adulta me consulta por un problema sexual que tiene sus raíces en su educación,  no puedo dejar de decirme: “cuán diferente sería esta historia si sus padres le hubieran transmitido otro mensaje, uno positivo; en lugar de traspasarle esta pesada mochila de prejuicios y falsas creencias”.  Ojalá que en América Latina tomemos conciencia de cuán vital es educar sexualmente a nuestros niños, para que en lugar de resolver en el futuro, podamos prevenir en el presente.

-Tus libros (e imagino que charlas) son (por sobre todas las cosas) sobre sexualidad femenina. ¿Qué pasa con los hombres, les interese conocer un poco más el mapa femenino?
-La realidad es que de mis tres libros, sólo uno “La Diosa Erótica” está dedicado a la mujer. En “Sexo, y ahora qué hago” traté temas de sexualidad en general, tanto para hombres como para mujeres. Como vivimos dentro de una sociedad machista, que siempre se vuelca a potenciar el placer masculino, sentí que existía un vacío tremendo en cuanto a entender mejor el placer femenino; y por esa razón escribí “La Diosa Erótica”.

-¿Estás a favor o en contra del aborto?
-Yo no estoy ni a favor ni en contra del aborto. No creo que ninguna mujer quiera someterse a un aborto. Estoy convencida de que para ninguna es una decisión fácil. Es dura, difícil y  tiene consecuencias. Lo que sí creo es que una decisión que sólo le compete a la mujer. No es el Estado quien debe decidir por ella. Me defino como pro choice, es decir, Pro Elección: la mujer debe tener el derecho a decidir libremente si quiere practicarse un aborto en condiciones sanitarias adecuadas, y contención por parte de la sociedad.

-¿Qué sugerís para mantener una vida sexual plena en la pareja?
-Yo siempre digo que el sexo no es lo más importante en una pareja, ¡pero sí es imprescindible! Para mantener una vida sexual plena es vital la comunicación, el afecto, la confianza, el respeto, la admiración. Así como el sexo alimenta a la relación cuando ésta comienza; luego es la conexión emocional lo que nutre a la vida sexual. Una pareja en permanente conflicto y discusiones va a ver afectada su relación en la cama. Hay que trabajar lo emocional en paralelo a lo sexual. No son dos elementos que puedan separarse cuando hablamos de parejas a largo plazo.

-¿Rampolla es tu apellido verdadero? ¿Qué significa?
-Es mi apellido, y la verdad es que no tengo la menor idea de qué significa!!!

-¿La vida sexual que tuviste con tu anterior pareja hizo que terminaras con la relación?
-De mi vida íntima es un tema que nunca hablé estando con John (mi ex esposo). Así que mucho menos voy a empezar a hablar ahorita.

-¿Hasta qué punto es bueno hablar sobre relaciones pasadas y su momento sexual con tu actual pareja?
-Una cosa es hablar sobre vivencias y experiencias de vida, y otra es darle a conocer a nuestra actual pareja todo nuestro CV sexual. Honestamente, no sé qué utilidad pueda tener eso. En primer lugar, no me parece adecuado hablar de intimidades de terceros (ex parejas) con otras personas (nuestra actual pareja). Es bastante irrespetuoso. Sí se puede hablar de cómo uno vivió esas experiencias, que aprendió, qué desea cambiar. Creo que el límite está en la intención y en el nivel de detalle. Con la intención me refiero a “por qué se lo cuentas”: ¿por qué crees que para ser honesto con tu nueva pareja debes contarle todo? Un error, porque el hecho de ser honesto, no significa desnudar tu intimidad, y el otro tampoco tiene derecho a exigirlo. A veces en ese contar todo, también podemos herir a nuestra pareja actual, promoviendo comparaciones, competencia y sentimientos negativos hacia una persona que ya no forma parte de nuestra vida íntima. Otros también cuentan sus intimidades por una necesidad de exhibicionismo, que de hecho,  no es una buena ni sincera motivación. El límite más fácil de qué contar y qué no es el siguiente: si lo que vas a contar te va a dejar a ti expuesto innecesariamente, ¡no lo digas! Si crees que lo que puedes contar va a afectar negativamente a tu nueva pareja, también es una buen indicativo de que debes callar.