"Necesitamos que Jaque distribuya recursos más rápido"
El intendente de Junín, el que tiene mejor imagen, reclama recursos para los municipios.
El intendente Mario Abed, quien logró la mejor puntuación a través de la encuesta de opinión realizada Iopps, dirigida por el especialista Antonio De Tomaso, se refugió en su nuevo logro y tomó la posta entre los intendentes mendocinos para apurar al gobierno de Jaque para que agilice la distribución de los recursos. Abed, pretendiendo mantener un perfil bajo, opinó que no es un ejemplo a seguir por parte de los demás intendentes locales, luego de haber obtenido un 73,3% de imagen positiva y sentenció que “el galardón” es un premio para “todo mi equipo de trabajo”. Admitió además que la buena imagen de su gestión ya había sido advertida por los electores “en las últimas elecciones, cuando obtuvimos un 63% de los votos”.
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- El último logro obtenido por su gestión al frente del departamento de Junín, ¿a usted lo autoriza para aconsejarle a los demás intendentes de Mendoza qué hacer? ¿Sobre a quienes no poseen una buena imagen…?
- No. Para nada. Si bien estoy muy, pero muy contento con el logro que obtuvimos, no es nada fácil ser intendente con los tiempos que corren. La crisis no es ni fue una ficción y todo siempre es muy difícil. La clave, creo, es saber interpretar lo que la gente quiere de uno y saber priorizar búsqueda de soluciones es muy importante. Tal vez, eso es lo que supimos hacer con mi equipo y ahora vemos los resultados, pero la verdad es que ese concepto no es de ahora, es algo que siempre nos planteamos desde el inicio de la gestión.
- Seguramente alguien le habrá preguntado si el lanzamiento de su proyecto de la vivienda de emergencia influyó en el buen puntaje que recogió mediante la encuesta De Tomaso.
- Si, me lo han preguntado. Obviamente que no desconozco que eso puede haber influido pero en realidad todo es una suma de muchas acciones e ideas que tenemos. Pero la verdad es que el proyecto de la vivienda de emergencia que tanto revuelo levantó me hizo un poco más conocido. En esos días tuve que atender a la prensa nacional y hasta tener que explicar la veracidad de los costos que tanto molestó a algunos. Pero estoy contento porque la casa está habitada y realmente le hemos dado una solución de fondo a una familia que la necesitaba. Ellos antes vivían entre cartones y latas y hoy están bajo un techo de material que no es el mejor, pero es de una gran dignidad. Analizando el efecto que tuvo la concreción de la vivienda social, no debo dejar que eso eclipse toda nuestra gestión. Es verdad también que ya habíamos sido premiados en el pasado, en las últimas elecciones legislativas, cuando obtuvimos un 63% de los votos en uno de los departamentos más pequeños del país y que posee cerca de un 93% de su superficie cultivada.
- El hecho de que Junín tenga un 93% de su superficie cultivada seguramente lo ha obligado a tener entre sus prioridades la realidad del campo. ¿La gestión que realizó junto al intendente de Rivadavia, Gerardo del Río, para apoyar a los damnificados por los daños climáticos, también ayudó para levantar su imagen?
- Espero que sí (risas). Porque las reuniones que tuvimos en un principio fueron muy duras. Hubo que escuchar un montón de problemas y tratar de priorizar la búsqueda de una solución lo más global y común para todos los productores. Obviamente que lo que hemos logrado no alcanza para dejar a todos satisfechos. Pero he percibido que ellos mismos lograron crecer y darse cuenta, dentro de la crisis que sufren aún, que había que avanzar y pedir en un solo bloque, consolidado, luchando por la obtención de recursos reales y no pidiendo cosas que nunca se concretarían. Hoy es posible que ellos estén contentos con nostros –incluyendo a Del Río- porque logramos obtener un subsidio y un crédito a cinco años con dos años de gracia. Pero la verdad, es que ellos entendieron que para pedir ayuda hay que poner los pies sobre la tierra y no solicitar absurdos. Esto creo que fue la clave. En otro aspecto, considerando la relación que tengo con los productores, sólo puedo decir que yo mismo soy un productor y los entiendo en un ciento por ciento. Junín tienen un 93% de su superficie cultivada y en ese contexto puedo decir sin miedo que nacimos en la tierra y vivimos de la tierra, sin ella no siquiera podríamos vivir.
- Volviendo al ejemplo que usted le puede significar a los intendentes…
- Entiendo a dónde quiere ir. Yo sólo le digo que no es fácil ser intendente en estos tiempos. Es más compromiso que otra cosa y la gente así lo percibe. No hay intendentes ligths. Ninguno de nosotros manejamos la gestión de taquito. Esto significa mucho trabajo y si uno no cumple no se gana el cariño de la gente, todo lo contrario.
- Como el intendente con mejor imagen de Mendoza, ¿qué le pediría a Jaque?
- Básicamente lo mismo que siempre le he venido pidiendo. Además de que mejore la situación de la coparticipación municipal, que es básica para que una comuna funcione con la mayoría de sus responsabilidades aceitadas y funcionando con respuestas concretas, hay que seguir luchando en torno a la distribución de los recursos. Porque los municipios somos los salimos a dar la cara cuando una medianera se cae, en una casa o en una escuela. Cuando hay accidentes climáticos o hasta cuando ocurre un crimen que enardece a la sociedad. Los intendentes necesitamos que Jaque entienda que los recursos tienen que bajar a las comunas más rápido. A él le conviene, porque nosotros somos los que salimos a cualquier hora a la calle a buscar soluciones casi inmediatas. Esas soluciones que no pueden esperar a que lleguen los recursos con tanta burocracia o intermediarios. Por eso hay que estar atentos, porque aún queda mucha gente dentro de los sectores más vulnerables que cuando se le cae la casa no les podemos prometer cosas para dentro de 15 días. Nosotros salimos a apagar los incendios y a hacernos cargo de los problemas de todos los días de la gente.
- El hecho de que Junín tenga un 93% de su superficie cultivada seguramente lo ha obligado a tener entre sus prioridades la realidad del campo. ¿La gestión que realizó junto al intendente de Rivadavia, Gerardo del Río, para apoyar a los damnificados por los daños climáticos, también ayudó para levantar su imagen?
- Espero que sí (risas). Porque las reuniones que tuvimos en un principio fueron muy duras. Hubo que escuchar un montón de problemas y tratar de priorizar la búsqueda de una solución lo más global y común para todos los productores. Obviamente que lo que hemos logrado no alcanza para dejar a todos satisfechos. Pero he percibido que ellos mismos lograron crecer y darse cuenta, dentro de la crisis que sufren aún, que había que avanzar y pedir en un solo bloque, consolidado, luchando por la obtención de recursos reales y no pidiendo cosas que nunca se concretarían. Hoy es posible que ellos estén contentos con nostros –incluyendo a Del Río- porque logramos obtener un subsidio y un crédito a cinco años con dos años de gracia. Pero la verdad, es que ellos entendieron que para pedir ayuda hay que poner los pies sobre la tierra y no solicitar absurdos. Esto creo que fue la clave. En otro aspecto, considerando la relación que tengo con los productores, sólo puedo decir que yo mismo soy un productor y los entiendo en un ciento por ciento. Junín tienen un 93% de su superficie cultivada y en ese contexto puedo decir sin miedo que nacimos en la tierra y vivimos de la tierra, sin ella no siquiera podríamos vivir.
- Volviendo al ejemplo que usted le puede significar a los intendentes…
- Entiendo a dónde quiere ir. Yo sólo le digo que no es fácil ser intendente en estos tiempos. Es más compromiso que otra cosa y la gente así lo percibe. No hay intendentes ligths. Ninguno de nosotros manejamos la gestión de taquito. Esto significa mucho trabajo y si uno no cumple no se gana el cariño de la gente, todo lo contrario.
- Como el intendente con mejor imagen de Mendoza, ¿qué le pediría a Jaque?
- Básicamente lo mismo que siempre le he venido pidiendo. Además de que mejore la situación de la coparticipación municipal, que es básica para que una comuna funcione con la mayoría de sus responsabilidades aceitadas y funcionando con respuestas concretas, hay que seguir luchando en torno a la distribución de los recursos. Porque los municipios somos los salimos a dar la cara cuando una medianera se cae, en una casa o en una escuela. Cuando hay accidentes climáticos o hasta cuando ocurre un crimen que enardece a la sociedad. Los intendentes necesitamos que Jaque entienda que los recursos tienen que bajar a las comunas más rápido. A él le conviene, porque nosotros somos los que salimos a cualquier hora a la calle a buscar soluciones casi inmediatas. Esas soluciones que no pueden esperar a que lleguen los recursos con tanta burocracia o intermediarios. Por eso hay que estar atentos, porque aún queda mucha gente dentro de los sectores más vulnerables que cuando se le cae la casa no les podemos prometer cosas para dentro de 15 días. Nosotros salimos a apagar los incendios y a hacernos cargo de los problemas de todos los días de la gente.