"Le están alquilando la UCR a Julio Cobos"
Roberto Iglesias lleva 48 horas despotricando contra la reunificación de la UCR y las nuevas autoridades partidarias en Mendoza, que serán ratificadas el mes que viene.
Este martes se bajó del avión y leyó las declaraciones de César Biffi en MDZ, quien sostuvo que vive "en el pasado" por su inquebrantable oposición a Julio Cobos. Levantó ahí nomás el teléfono y le dijo a este periodista: "Quiero responderle a Biffi ahora".
Lo que sigue su catarsis personal contra Cobos, Biffi y los radicales que lo mandan "al pasado". Su crítica a Alfredo Cornejo y la valoración de Juan Carlos Jaliff . La advertencia de una alianza en ciernes de Cobos con el justicialismo disidente. Y sus explicaciones ante la sospecha de que su sector ayuda al gobernador Celso Jaque.
-¿Qué opinión tiene de las declaraciones de Biffi acerca suyo?
-Las declaraciones de Biffi vienen a acentuar mi posición. Ahora se plantea que mi posición es del pasado y que ellos plantearían el futuro. Ese concepto viene siendo viejo desde siempre. A mí me parece que la historia nos marca y lo que vamos a hacer en el futuro, está marcado por ese pasado. Todo aquel que no quiera que se analice el pasado quiere ocultar algo o se avergüenza de él. Esto hace dos años lo decían al revés. Tanto Cobos como Biffi, sostenían que el radicalismo era una cáscara vacía y había que conformar algo nuevo. Decían que la Concertación y Kirchner era lo que había que hacer, que ojalá lo hubiera hecho la Alianza. Sostenían que eso era el futuro. Hoy, fracasado todo eso y sin dar explicaciones del daño que causaron, dicen que nos olvidemos del pasado. Y los que queremos revisar la historia reciente, somos el pasado. Siempre es el mismo cuento y siempre suena a vacío. Yo digo que mejor manera de que la gente conozca a los políticos es que revise lo que hicimos, en mi caso, como intendente de la Capital y gobernador de la provincia. Si no esto es, como dice Lamolina, un “siga, siga”. Una puerta giratoria. Esto no es un debate menor: tanto Cobos como algunos radicales que torcieron la posición del partido tratan de ocultarlo. Nosotros decíamos que lo que hacía Kirchner era peligroso. Ellos hicieron votar a la gente en Mendoza a Cristina y gracias a ellos es presidenta. Y gracias a ellos pasó todo lo que ha pasado, como el avasallamiento del federalismo. Todos lo que ellos critican, nosotros lo estábamos advirtiendo en aquel momento.
-Creo que no, pero lo voy a seguir planteando dentro o fuera de la UCR. Yo quiero seguir advirtiendo a la sociedad.
-¿Por qué no se postuló como presidente de la UCR provincial entonces?
-Porque tenía que ir a una interna y no tengo los medios para hacerlo. Además estaba prácticamente solo: sólo quedamos mis amigos y yo, porque el radicalismo que combatió hace dos años terminó transando. Cuando fuimos a una mesa a discutir esto, unimos a todos los que estaban separados en contra nuestra. El debate no se hizo y se terminaron repartiendo lugares. Eso es algo que yo no quise hacer. Me ofrecieron ser delegado al comité nacional y eso no me interesa. A lo mejor en otras circunstancias lo hubiera aceptado, si pudiera creerles a Cobos y a Biffi, en eso de que quieren darle una respuesta a Mendoza. La respuesta deberían haberla dado antes de negociar lo que negociaron con Kirchner, y hoy Mendoza sería distinta. No se sabe cuál es el proyecto común en esa pretendida unión. Las palabras son muy buenas, pero se están ocultando cosas que hicieron un gran daño al partido, la Nación y Mendoza. Lo que hay es un asalto al radicalismo y a las estructuras, que se vuelven necesarias.
-¿Cómo se imagina usted en el futuro, en este escenario?
-Hoy, hacer política con coherencia es muy difícil. Hoy todos van y vienen. Biffi habla del pasado y hay una cosa importante: los gestores de Cobos, los que lo acompañaron en la reunión de la semana pasada (NdR: un encuentro para propiciar la reunificación de la UCR que se realizó en la Capital Federal entre Cobos y Gerardo Morales, presidente del partido), fueron Coti Nosiglia, Storani, Moreau y algún otro que se me está escapando. Ellos fueron los hacedores del Pacto de Olivos, de De La Rúa presidente y de Lavagna. Yo pregunto: ¿Quién se respalda en el pasado entonces? Este es el pasado más perjudicial para las acciones de nuestro partido. Esto me suena a un cuentito verde, donde hablamos de unidad, sustentados en una base fangosa y poco sólida.
-Entonces no se ve haciendo política en ningún lado…
-Sí me veo haciendo política…
-Pero tiene una visión muy pesimista de todo…
-Considero que es muy difícil hacer política porque se va y se vuelve, da lo mismo todo y no pasa nada. En ese sentido no soy pesimista, podré ser pragmático. Es una realidad que no me amilana, de todos modos.
-Es difícil pensarlo a usted fuera de la UCR…
-Yo voy a pelear en el ámbito que me den espacio, pero voy a pelear con mi verdad y mi historia. Para que la gente nos crea a los políticos tienen que ver lo que hemos hecho. Nadie ha nacido de un repollo y yo le exijo, bah, le pido a la gente, que miren nuestra historia. No hay pesimismo. Si el partido me da el ámbito para pelear, pelearé con todas las fuerzas, si no ya encontraré el ámbito.
-¿Se puede cambiar este panorama en las elecciones nacionales del comité? ¿Le gusta algunos de los candidatos a presidente del partido?
-No. Lo que pasa es que critico al partido desde que era su presidente. El radicalismo viene alquilando su estructura desde la época posterior a Alfonsín. Después no hubo nada. Le alquilaron la UCR primero a Chacho Alvarez, después a la Lavagna, luego los radicales K se la quisieron alquilar a Kirchner. El radicalismo viene con el problema de no poder generar un liderazgo.
-¿Y ahora, a quién le van a “alquilar” la UCR?
-A Cobos. A Cobos se la están alquilando. La inmensa mayoría del radicalismo le tiene desconfianza a Cobos. No le quieren ceder poder porque no le tienen confianza.
-¿Entonces por qué el desenlace puede ser inverso? O sea, a favor de Cobos…
-Porque tenemos una gran estructura que expulsa cada vez más dirigentes. Como Carrió y López Murphy. Porque se toman decisiones que no fortalecen su estructuras y la debilitan. El radicalismo tiene excelentes dirigentes con pertenencia e identidad. Pero nunca me escucharon, ni cuando era presidente.
-¿Adónde teme que Cobos se lleve el partido?
-(Piensa) En la medida que avance, va a hacer alianzas que le permitan ganar. Porque con lo que tiene no le alcanza. Va a hacer alianzas con quienes el radicalismo no quiera, con el peronismo opositor a Kirchner. Lo cual vuelve a desdibujarse la identidad que se debería buscar.
-¿Duhalde, De Narváez?
-Y seguramente. No quiero hacer nombres pero vos lo has dicho y por algo es. No en vano fue candidato de nuestro partido el presidente del bloque de (Felipe) Solá (por el peronista disidente Enrique Thomas).
-¿Qué opinión tiene de otras figuras muy importantes para la reunificación de la UCR mendocina, como Alfredo Cornejo?
-Todo aquel que fue con Cobos lo hizo convencido de que era bueno. Porque si fuera lo inverso, sería patético. Hay que suponer que se equivocaron, lo cual es muy malo para un dirigente. Debería tener un costo. No hago ningún juicio de valor, creo que estuvieron profundamente equivocados.
-¿Y de Juan Carlos Jaliff, que fue su consejero, qué opina?
-A Jaliff le tengo un gran afecto. Creo que también se equivocó. Estuvo convencido o privilegió su situación. Pero creo que está teniendo junto a su grupo una actitud más correcta, porque cuanto menos se quedan en el espacio que generaron en su momento y desde ahí tratan de pelear. Yo estaba convencido de que la mejor manera en que se podía avanzar en un entendimiento era que desde cada partido hiciéramos una alianza, no en esta mezcolanza que nos quita crédito a todos.
-¿Víctor Fayad?
-(Largo silencio). La verdad es que no sé, ha tenido actitudes…bueno. La verdad es que no tengo qué decir. Ha tomado un camino que no comparto.
-Por último, le pregunto por Jaque. Se ha reunido con él. ¿No tiene miedo de que gestos como éste se interpreten como el indicio de una alianza con el jaquismo, cosa que se ha sospechado también por las posturas de los hombres de su sector en la Legislatura?
-No me preocupa. Los legisladores, cuanto menos los amigos míos, han actuado por lo que han creído. En política es muy fácil ponerte el sayo. Esto es viejo. Con el peronismo, la verdad, no tengo nada que ver. Lo que sí creo es que en la diferencias, que le he planteado con claridad a Jaque, hay que darle consejos. Le dije que el dislate partidario del PJ le hace mal. Todos les pegan al gobernador y tendrían que formar un bloque para ir a algún lado. Le dije también que con la Nación nos está yendo mal, como nos fue con Cobos. No hay que seguir probando ser amigo de los Kirchner. Hay que tener una postura más firme.
También le dije que fue un error grave el de la promoción: se habilitaron cupos que estaban caídos. Eso es algo que quisieron hacer siempre desde el 99. Durante los cuatro años de mi gobierno, evitamos que rahabilitaran cupos.
Le dije que me parecía mal la modificación de la ley de responsabilidad fiscal, que el debate debía ser muy claro en Mendoza para ver qué hacemos, porque esa ley es un buen instrumento para controlar el descontrol que se produce a veces en las administraciones.
-¿Escuchó Jaque nada más, o en algún momento aceptó?
-No. Explicó la situación de la provincia y sus problemáticas. Yo entiendo: no es fácil ir a discutir hoy con la Nación. Hay que buscar aliados en otras provincias. Jaque no puede ir solo a discutir por el concepto que tienen los Kirchner para gobernar. Pero a mí me parece que el trabajo hay que comenzarlo ahora. Se tendría que haber planteado de entrada la necesidad de un debate federal. No se hizo, pero hay que hacerlo.
-¿Tiene tiempo Jaque de dar vuelta la imagen de su gobierno?
-Le quedan más de dos años y eso es muchísimo tiempo. Más tiempo del que ha gobernado. Es hora de que la Provincia tome un rumbo y que la sociedad mendocina no se sienta tan disminuida o apichonada. La sociedad mendocina tiene la sensación de que todo el mundo le pasa por arriba. Jaque tiene que asumir la defensa que Mendoza necesita.