ver más

"Hay complicidad entre el Estado nacional y las empresas mineras"

Diputada nacional por la Coalición Cívica

Apenas tiene 30 años y forma parte de un grupo de jóvenes que ya juega en la primera división de la política nacional. Se trata de Fernanda Reyes, diputada nacional por la Ciudad de Buenos Aires y alistada en la agrupación que dirige Lilita Carrió, la Coalición Cívica.

Mendoza fue parte del recorrido que ha iniciado como parte de la comisión de minería de la fuerza política, con el fin de lograr un diagnóstico acerca de las consecuencias de esta industria en Argentina. Sobre el impacto ambiental de los proyectos megamineros comenzamos hablando en esta entrevista, para dar paso a la complicidad por parte del Estado, que la Coalición viene denunciando ante la falta de controles en varias de sus instancias. Pero además, del complejo panorama político, de su principal referente y de las posibles alianzas con vistas a las elecciones del año que viene. 

- ¿Cuál es la realidad de la minería en el país y el impacto ambiental que está teniendo?

- Lo primero que encontré es que en algunos casos, como en La Alumbrera –Catamarca-, donde ahora salió el fallo judicial que establece no sólo la contaminación de la minera, sino también contrabando por la falta de control aduanero en muchas de las exportaciones que se generan. También se elevó un informe de impacto ambiental en la web de la Secretaría de Minería diciendo que no había contaminación, cuando se demostró que los químicos que utilizaban estaban por encima de la ley de residuos tóxicos. Pero lo que empezamos a notar es que hay una doble complicidad desde las empresas con el Estado. Este último se hace a un lado y deja que las empresas trabajen tomando obligaciones que son responsabilidad del Estado, como por ejemplo, construyendo escuelas. En este juego de omisión y acción, hay un nivel de complicidad que se repite en todo el país. No es casual que dentro de la Secretaría de Minería tengamos incluida la evaluación de impacto ambiental, cuando debería estar en la Secretaría de Medio Ambiente. Y con respecto a la contaminación, hay una falta de controles más fuertes. Así como los datos sobre las exportaciones aduaneras los determinan e informan las mismas empresas mineras y no el Estado, lo mismo pasa con la contaminación. Los organismos de control reciben los datos de contaminación ambiental a través de las empresas.

- ¿Y en Cuyo? Porque mientras en Mendoza los proyectos mineros están frenados por el momento debido a reclamos ciudadanos, en San Juan hay un proyecto muy importante.   

- Lo que hace generalmente la empresa minera acompañada por el Estado es tratar de convencer a la gente de que es la única o la mejor solución posible para el futuro. Pero las provincias también tienen otro desarrollo productivo. En el caso de Mendoza, que tiene otras actividades económicas, quizás la minería no sea una competencia. Si queremos hablar de explotación minera a cielo abierto, principalmente de oro, con esta forma de uso de la tecnología, lo que se tiene que hacer es esperar. Este no es el momento, por lo menos, por la tecnología que se está manejando y con los niveles de uso de algunos químicos, la forma de extracción. Todo lo que significa la extracción de oro debería ser dejada para las futuras generaciones en el momento de éstas cuenten con mejor tecnología para desarrollar la explotación.

- ¿Pero esa no es una visión idealista, teniendo en cuenta el peso del mercado?

- ¿Qué mercado tenés? Hoy lo que más se extrae en Argentina es el oro, después puede estar la presión del cobre, que habría que revisar. ¿Y qué le queda al país? Absolutamente nada, porque todo se exporta y no queda ni siquiera para el uso interno industrial. Como está dada hoy en día, la explotación minera no responde a los intereses de la Argentina sino a los intereses de empresas internacionales. Genera algunos puestos de trabajo, pero este efecto derrame que supuestamente dicen que produce no es tal. Al contrario, algunas actividades empiezan a desaparecer por la minería. Y también es contraria la explotación corta, durante quince o veinte años y después se van. Tampoco hay seguros ambientales, pero las empresas no se rigen por esto sino por el título del código minero ambiental. Y el tema de las cuencas de agua, que es el tema principal de la minería, ya que la mayoría de las empresas funcionan sobre ríos.

- Te cambio de tema ¿Cómo ves la relación entre Cristina y Cobos? ¿Crees que se puede mantener la gobernabilidad tal como está planteada hoy en día está relación? ¿Cómo se ve en Buenos Aires?

- Se ve dura, complicada. De hecho ya han renunciado varios funcionarios de Cobos. Hay que ver qué margen de maniobra le dejan, porque por ahí lo dejan como un poste y lo tienen sólo para la foto y nada más. Lo que sí es verdad es que el voto no positivo ha llevado a que estemos en una situación de muchísima más tranquilidad y con un nivel de discusión distinto al que tendríamos si hubiera votado afirmativamente. En ese sentido, esto también es resultado no sólo de Cobos sino de toda la movilización que hubo. Nada hubiese pasado sin toda la gente participando activamente. Cobos es el resultado de un proceso que llevó hasta una determinación, que fue la correcta. Ahora, le da un mundo distinto para que Cristina empiece a tomar otras decisiones. Lamentablemente, en la conferencia de prensa volvió a ese enfrentamiento. Es complicado, pero no creo que lo saquen del Gobierno, así como tampoco creo que lo dejen actuar demasiado.

- El Ari primero, la Coalición Cívica después, se han caracterizado por tener como principales referentes a mujeres ¿Por qué se ha dado de esta manera?  

- Lo que ocurre en el Ari es que no hay una cuestión de cupo ni de discriminación. La participación es amplia y los que llegan a los espacios es por el trabajo, la idoneidad y la dedicación. Que se haya dado la particularidad de que sean mujeres, es porque hay una gran cantidad de militantes mujeres, mucho más que en otros partidos políticos, lo mismo que jóvenes. Es parte de esta construcción. No tiene una razón específica, sino que se ha dado de esta manera y como es un espacio donde no se ha dado ningún tipo de discriminación hace que haya mayor participación de mujeres.

- Siendo joven ¿crees que se ha vuelto a contagiar ese interés por la política a partir del conflicto agropecuario?

- Ha habido un resurgimiento en la participación. Entender que si uno no acciona, no puede transformar nada. Lo que se ha hecho durante todo este tiempo es poner el voto como un acto de un día cada cuatro años. La verdad es que hay que seguirlo, controlarlo, estar encima. Esa es la mejor forma que tenemos de representar y que la gente esté representada.

- Te lo pregunto porque ahora las cosas ahora parecen haber pasado, y esa motivación por lo político que mantuvo en vilo a la sociedad hasta la madrugada, ahora se traduce en sacarse fotos con Cobos, con Buzzi o De Angelis.    

- Ojalá que no quede en sacarse la foto. Lo que tiene que ocurrir es que cada uno se haga cargo y sea parte de poder transformar las cosas. Fue muy interesante ver cómo los jóvenes fueron los que más salieron a reclamar, esto me lo contaron en San Juan y así en otras provincias, lo mismo que en Capital Federal. Eran muchísimos jóvenes que estaban saliendo a reclamar. En realidad, estábamos cansados del autoritarismo y de la injusticia, de la mentira. Sería muy interesante que se pudieran seguir acercando para hacer política en el buen sentido, como generación de ideas, como cambio del país para bien.

- Desde la Coalición han planteado severas críticas al manejo del Indec ¿se vislumbra una pronta salida de Moreno o se piensa que todavía va a quedar en el Gobierno?

- Lo que ha ocurrido con el Indec es una de las peores políticas públicas de la historia. Primero, para parar la inflación, hay que generarle credibilidad. Lo que ha generado la intervención al Indec es un aumento impresionante de la inflación por expectativa. Si vos me decís que hay un aumento del 20 por ciento de inflación, entonces como yo creo que hay más, aumento un 40 por ciento. Sumado a la introducción de personal dentro del organismo y que se ponen en los pasillos cuando ingresan los empleados, insultándolos. A esto también se agrega que los índices son un sistema. Cuando vos rompés o modificás uno, que es el IPC, automáticamente generás un efecto en cadena en el resto. Por eso tuvieron que sacar a la directora que se encargaba de la Encuesta Permanente de Hogares, que sacaban los índices de pobreza de indigencia que también están tocados. Cuando dicen que hay un nivel de pobreza, no es tal, porque el IPC está por encima del nivel de pobreza. También como tocaron la EPH, automáticamente no están haciendo las planillas como corresponde, entonces no tenemos datos claros sobre el tema de empleo. Y esto se va repitiendo en todo el sistema de estadísticas. Dentro de 10 años, cuando querramos ver qué le pasaba a la Argentina, no vamos a tener datos claros. Lo que ocurre en el Indec es terrible para el Gobierno, porque lo que no va a poder aplicar son políticas públicas. En este marco, Moreno se tiene que ir por su política mafiosa, por su apriete constante a los sectores productivos, ya que no se mete con los grandes.

- Se viene la reestatización por el debate de Aerolíneas. ¿Cómo se dará la discusión en el Congreso? ¿Se apuró el Gobierno en la nacionalización? 

- El Estado nacional no puede hacerse cargo de una deuda que no conoce. La deuda tiene que ser auditada y formarse una comisión de seguimiento para ver qué ha ocurrido con esa deuda porque es de una empresa privada. Se han apresurado y han hecho las cosas mal desde hace tres años para atrás. La decadencia de Aerolíneas no se logró de un día para otro. Hace tres años que hay una política sistemática de decadencia de la empresa y que, en algún punto, el Gobierno es cómplice. Hay que acordarse de que quién firma los balances es Ricardo Jaime –secretario de Transporte de la Nación-. En esta complicidad, se ha generado una deuda y la verdad es que el Estado nacional sabía que se estaba generando. ¿Por qué todos los ciudadanos tenemos que pagar una deuda de un empresario privado? Obviamente, creemos que es una empresa que hay que recuperar, que hace rutas aéreas que no hacen otras empresas porque en algunos casos no son rentables, sobre todo a nivel interprovincial.

- Elisa Carrió, principal referente de la Coalición Cívica, siempre aparece con alta intención de voto en momentos como éste, pero a la hora de elecciones, esta expectativa no se traduce en un apoyo concreto por parte de los votantes. ¿Por qué crees que pasa esto?

- Carrió ha mantenido una coherencia durante todos estos años y es verdad que los niveles de las encuestas suben y después caen en los momentos de las elecciones. Pero también es verdad que en esos momentos algo ocurre. Por las denuncias que salen de golpe y terminan ensuciando la imagen en última instancia, como cuando decían lo de sus cuentas bancarias. Pero la coherencia ha marcado lo que es hoy Carrió. Lo que ha pasado con el tema del campo y esta búsqueda de volver a pensar en la participación, de ver al Congreso como un ámbito de toma de decisiones, me parece que Carrió ha tenido esa visión durante todos estos años. Hasta ahora no quedaba en claro que ese era el camino, porque hasta el momento parecía que el único modo era el aparato político era lo que asegura el gobierno. Lo que estamos viendo ahora es que ni el aparato ni solamente la estabilidad económica, porque no estamos en una crisis como en 2001, aseguran el gobierno.

- ¿Pero crees que el mensaje de Lilita termina prendiendo en la clase media o le falta algo para terminar de conquistarla?  

- Creo que ahora ha cambiado la visión al entender lo que estamos diciendo. No porque no se entendiera antes, sino porque hay mayor permeabilidad para empezar a discutir otras cosas. Cuando hablamos de república, hablamos de distribución del ingreso desde 2001. Ahora, te aseguro que si hablábamos hace tres años atrás de las mismas cuestiones, no habría la misma responsabilidad social que hay hoy después de lo que se vivió con el tema del campo. Estamos en una instancia muy interesante y Carrió es la principal estandarte como para poder llegar al resto.

- ¿Han tenido contacto con dirigentes de Mendoza, como por ejemplo Víctor Fayad, el intendente radical?

- Estuvimos con el intendente de Godoy Cruz, en particular, con algunos concejales que vinieron a la charla y no mucho más.

- ¿Pero hay un contacto permanente para seguir consolidando a la Coalición Cívica en nuestra provincia con referentes extrapartidarios?

- La Coalición se sigue construyendo en todo el país, y dentro de ésta el Ari es un espacio importante que hay que seguir fortaleciendo. Los referentes de la Coalición en Mendoza están en permanente relación y extrapartidario, hay algunas organizaciones sociales también están trabajando. 

- Vuelvo a Lilita ¿Volverá a ser candidata a presidenta?

- Claro que sí. Queremos que lo sea para el 2011. No quepa duda que después de todo lo que ha ocurrido, de todos estos años de lucha y de mantener una postura política constante. Cuando ella hablaba sobre el campo no hablaba de los grandes pools de siembra. Se refería a cómo los pequeños y medianos productores estaban siendo directamente afectados por la falta de políticas agropecuarias en este gobierno. Ese trabajo que ha hecho durante todos estos años, hace que sea que tenga que ser candidata para la presidencia.

- Y en esta construcción de cara al 2011, ¿planean tener algún acercamiento con Cobos?      

- Lo veo muy complicado. Estamos trabajando con alguna gente del peronismo, del radicalismo, y todos esos grupos sociales y políticos que quieran acercarse, pero sobre todo teniendo en cuenta los principios de la república. Lo de Cobos lo veo lejano, pero bueno, veremos cómo sigue todo.