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"Si el pasaje de avión a Buenos Aires tiene que subir, que suba"

Diputado nacional del PD, opositor al proyecto de reestatización de Aerolíneas.
Foto: MDZ
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El diputado nacional por Mendoza Omar De Marchi, del Partido Demócrata, tiene una opinión formada del proyecto oficial para la compra de Aerolíneas Argentinas: “Es una operación para convertir en pública una deuda privada”, afirma sin vueltas.

Por eso, el hombre del PD, junto a la parte de la oposición que lidera el macrismo, propondrá (posiblemente esta semana, ya que el oficialismo quiere llevar la iniciativa al recinto) un proyecto alternativo, que consiste en la creación de una nueva aerolínea.

De Marchi está convencido de que el Gobierno Nacional y el grupo español Marsans (dueño de la mayoría del paquete accionario de Aerolíneas) son cómplices en una maniobra para licuar deudas y cuestiona la necesidad de mantener una aerolínea de bandera: “Con el déficit que genera, se pueden construir 3 escuelas por día”.

También sentencia que no hace falta que el Estado subsidie las tarifas de vuelo entre Mendoza y Buenos Aires, aún a costa de que contradecir la política oficial haga que volar cueste en el futuro más caro para los comprovincianos. “Hay que abrir el mercado, que hoy está anestesiado por los subsidios”, postula.

-¿Cuál va a ser la postura suya en el debate en Diputados de Aerolíneas de esta semana?

-Nosotros funcionamos en un interbloque que se llama Propuesta Federal. Está compuesto por el macrismo, partidos provinciales, Francisco De Narváez y parte del peronismo de la provincia de Buenos Aires. La posición nuestra es muy clara. Tratamos de conciliar dos aspectos que nos interesa conservar. Lo primero, que aerolíneas siga volando; y lo segundo, que los argentinos no se hagan cargo de una deuda de 1.000 millones de dólares, más todo lo que signifique en el próximo tiempo. Dicho en números, en el próximo año y medio, la empresa va a necesitar otros mil millones para sostener el déficit operativo de Aerolíneas. O sea, 2.000 millones en total. El déficit es de 1,5 millones de dólares por día.

-¿Cuál es la alternativa que ustedes plantean?

-La creación de una nueva aerolínea, que estaría operable en forma inmediata. Esto persigue el objetivo de no asumir el pasivo de una empresa privada, porque hoy Aerolíneas es una empresa privada, donde el 95% del capital es propiedad de un grupo español como es Marsans. Entendemos que con la creación de esta aerolínea, mantendremos comunicado al país y mantendremos la planta de personal. Ahí quiero aclarar que el personal es muy valioso en sí mismo, pero con excepción de los representantes gremiales, que en los últimos tiempos han funcionado como cómplices de Ricardo Jaime (secretario de Transporte) y el Gobierno. Habría que ver qué negocios conjuntos hay para esta defensa cerrada que cinco sindicatos han hecho de la gestión de Jaime.

-Esto es un punto importante: ¿cuestiona en general a todos los representantes gremiales o a algunos en especial?

-En general, con excepción de Sirielli, que representa al personal de tierra, quien es el único crítico del Gobierno.

-Esto significa que a casi todos los representantes gremiales los echarían si se crea la nueva empresa?

-No, no, nosotros no podemos echar a nadie. Es una evaluación política de las personas que han salido a defender el Gobierno.

-Esa defensa, para ustedes, es sospechosa…

-Es sospechosa. Además, planteo un tema que es de fondo: Ricardo Jaime hace cinco años y medio que es secretario de Transporte de la Nación. Este Gobierno gestiona el transporte en todos su matices hace ese tiempo. Como se puede decir ahora: “Upa, mirá lo que pasó con Aerolíneas”. Esto es terrible. Yo le planteé en la cara a Jaime que debía renunciar. Le dije en la comisión: “En un país serio, un ministro renuncia por este tema, en uno más o menos serio, se va el secretario, ¿usted no va a renunciar?”.

-¿Y que le respondió?

-Puso cara de poker, se puso rojo, colorado y con los ojos eyectados de bronca. Obviamente no contestó. La verdad es que el mismo tipo que ha conducido este escándalo, ahora pretende conducir la reestatización de la empresa. Jaime es el gran responsable de todo esto, no tengo la gran duda. Además, los directores por el Estado, como Miguel Basteiro y Julio Alak, que se ha transformado en gerente en general. Ese mismo tipo fue cómplice, entre comillas, de lo que pasó en el último tiempo.

-¿Por qué incluye en esta suerte de red a los representantes gremiales?

-Son los principales responsables, en conjunto con el Gobierno. Han dejado inoperable la aerolínea, en una acción de estrangulamiento permanente, en asocio con el Gobierno. Este es un proceso de vaciamiento provocado por el Gobierno, producto del estrangulamiento de tarifas y de falta de liberación de cielos, entre otras cosas. Por ejemplo, la Secretaría de Transporte tiene frenados quince permisos de aerolíneas que quieren volar y no pueden. Los españoles se van contentos y felices. Tiene un doble discurso hipócrita el Gobierno. Por un lado hablan de vaciamiento y por el otro lado han sido cómplices de ese vaciamiento, de que los españoles se vayan frotándose las manos, desligándose de un pasivo de mil millones de dólares.

-¿En los proceso judiciales que están abiertos, está contemplada la posibilidad de que haya habido corrupción?

-Bueno, ahí está el problema: la misma empresa, que debería haber controlado, es la que termina siendo socia de todo este circo. Y los propios directores del Estado, que estaban allí para controlar, han terminado siendo cómplices. Ni la Auditoría General de la Nación conoce los balances del año 2006. Y los referentes gremiales han hecho inviable la sustentabilidad de la aerolínea. Creo que hay complicidad concreta.

-Volviendo al proyecto opositor, el Gobierno Nacional dice que no sería fácil abrir una nueva aerolínea…

-Lo cierto es que hay que tomar la decisión política. Si se crea una nueva aerolínea, hay un periodo de transición de 60 a 90 días, donde se produce toda la transferencia de una aerolínea a la otra. Y paralelamente, viene de la mano de otras medidas. La primera de ellas, modificar un decreto de 1992, que es el que establece el otorgamiento de rutas y que da la decisión absoluta al secretario de Transporte.

-O sea, la ley va de la mano de quitarle poder al secretario Jaime…

-Va de la mano de fijar reglas de juego limpias y claras en materia de aeronavegación en el país. Significa que la autorización para que una empresa vuele no dependa de la voluntad de un funcionario, sino de la letra de una ley. El segundo tema es abrir la competencia. Dejar que las rutas rentables tengan fuerte competencia. Esa es la garantía más firme para tener frecuencias, tarifas más bajas y tener servicios. Competencia y desregulación de tarifas, a lo que sigue subsidio directo a rutas no rentables. Pero no subsidio a la actividad, que es lo que hoy pasa. Hoy tenemos la actividad aerocomercial subsidiada. Hoy tenemos subsidiado el pasaje de un turista extranjero que hace Buenos Aires-Calafate. Lo que hay que hacer es liberar tarifas, dejarlas liberadas a la oferta y la demanda, y subsidiar los destinos no rentables. O sea liberar Buenos Aires-Mendoza, entre otras; y subsidiar, por ejemplo, Buenos Aires-Formosa, para que no quede incomunicada. Es mentiroso que quedarían 25 ciudades del país incomunicadas. Eso es poco serio, tilingo y digno de un tipo que no está a la altura de las circunstancias.

-Pero el kirchnerista Carlos Kunkel dice que la oposición, con este proyecto, le hace el juego a otras aerolíneas.

-¿Por qué?

-Porque eso se puede prestar a otros intereses empresarios.

-No. Los único empresarios hoy son los funcionarios del Gobierno. Los únicos que están haciendo plata a montones son los funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional. Esa es la verdad. Cuando estos tipos hablan de redistribución social, yo les diría que, con la plata que se gasta Aerolíneas, en dos años haría dos mil escuelas. Prácticamente, la infraestructura que necesita el país para cubrir todas las plazas que están sin cubrir. Entonces, prioricemos.

-¿El proyecto de ustedes favorecería a Mendoza, que es una ruta rentable?

-Por supuesto. Volarían tres o cuatro aerolíneas. Habría un montón de frecuencias. Y si la tarifa tiene que subir, pues que suba. Porque no es justo que el jubilado subsidie en sus compras con el IVA un pasaje en avión.

-O sea que, para los mendocinos, saldría más caro volar…

-No quizás salga más barato. No lo sabemos. Hoy el mercado está anestesiado con subsidios.

-Pero si Mendoza es ruta rentable, perdería los subsidios.

-Por supuesto, porque no corresponde.

-Pero en algún punto hay que reconocer que el transporte necesita subsidios.

-Por supuesto. No tengo la menor duda, en las rutas no rentables. Hoy no sabemos cuál es el destino rentable y el que no. Tenemos un analgésico que no nos permite saber si hay dolor o no. Está todo subsidiado, estamos en el festival del subsidio. Que digan que van a subsidiar el transporte terrestre de pasajeros para que vayan a trabajar o a la escuela, perfecto, porque el transporte terrestre está subsidiado en todo el mundo, con subsidios distintos. Pero no se puede subsidiar un pasaje en avión. Otro punto: lo estratégico es que el país esté comunicado, no la aerolínea equis en sí misma.

-¿Y no es importante o estratégico tener una aerolínea de bandera?

-Las rutas son del Estado y es facultad del Estado concesionarlas. ¿Qué es lo estratégico, construir tres escuelas por día o sostener el déficit de una aerolínea?. Igual hay que hacer el esfuerzo con el personal, porque es muy valioso y tiene muchísima inversión pública en capacitación. Hay que preservarlo. Lo que pasa en este tema es que Julio Alak, que ha sido intendente (de La Plata), no está capacitado para ser gerente general de una aerolínea. Estas son las cosas terribles que nos pasan.

-¿Y Rodolfo Gabrielli (a cargo de la Administración Nacional de Aviación Civil -ANAC-),  sí está capacitado?

-Bueno, yo no opino…

-Opine de un mendocino también…

-Se lo estoy diciendo…

-Buenos, entonces extendemos su opinión sobre Alak a Gabrielli.

-Lo que quiero decir es que el Estado debería haber contratado una consultoría nacional e internacional para la conducción del management de Aerolíneas Argentinas en el tiempo de transición y contratar verdaderos salvatajes de empresas. Hoy las empresas chicas de aeronavegación son las que se están manteniendo en vuelo. Nosotros pretendemos que una macroempresa la maneje un tipo que no sabe donde está parado.

-¿Está citado Gabrielli a las reuniones de comisión donde se trata el tema Aerolíneas?

-No, porque en realidad Gabrielli …a ver, no lo voy a defender yo justamente. El problema es Aerolíneas Argentinas. La responsabilidad de él es que el sistema funcione, no que una empresa sea rentable o no. Lo que pasa es que nosotros no asumimos que Aerolíneas es una empresa privada. No jodamos. Los gremios se golpean el pecho hablando de la empresa nacional, pero no es nada argentina, es española, el 95% del capital es español. Es como si fuera LAN o cualquier empresa.

-¿Su proyecto tiene chance de ser aprobado en Diputados, están analizando los números?

-Más que analizar números, hay que analizar propuestas viables. Es más, si el Estado se aviniera a una discusión seria, nosotros estaríamos predispuestos. Pero lo que no se puede hacer es ratificar un acta acuerdo a espaldas del Congreso y de la gente, y que ni siquiera lo firma la Presidenta. Vuelven a usar al Congreso como una escribanía.

-Bueno, tomando la experiencia de la resolución 125, ¿cree usted que se va a repetir el nivel de debate en el recinto, con posibilidades ciertas de rebatir el proyecto del oficialismo?

-El kirchnerismo dice que tiene el número, lo que yo no sé es cuántos son los diputados que van a levantar la mano para que todos los argentinos paguemos una deuda privada. La otra es asumir el déficit operativo de Aerolíneas, pero después charlar entre todos cómo hacemos para no asumir esa deuda. Si se asume la deuda es porque el Estado ha sido un cómplice, a los cómplices se los arrastra, se los lleva hasta el último minuto. Están teniendo códigos non sanctos con Marsans, si no no se entiende por qué quieren hacerse cargo de una deuda privada. Si no mañana, cualquier empresa privada que va a la quiebra puede acudir al Estado para que se la pague.

-Bueno, el Estado tiene una parte en Aerolíneas.

-Tenía el 1% hasta el 2006, pero inexplicable y sorpresivamente, hace dos años, compró el 4%, cuando la empresa ya estaba en cesación de pagos. Y no se sabe cuánto costó ese 4%.

-¿Puede haber un acercamiento de la oposición con el cobismo en este tema?

-Por supuesto, todo el que no quiera ser cómplice en esto es bienvenido. Pero también hay que decir que algunos fueron candidatos del kirchnerismo cuando el desfalco y el vaciamiento se producían a pleno. Si se arrepienten, bienvenidos. Bienvenido quien no quiera convertir una deuda privada en pública.

-¿Se votará el jueves el proyecto?

-Dicen que sí, porque el Gobierno está muy apurado.

-Bueno, depende de ustedes que llegue o no al recinto…

-Ellos tienen mayoría, pero veremos. Lo cierto es que el Gobierno está apurado, porque en la medida que se avanza en la investigación de este tema, aparece cada vez más pus. Esto está infectado por todos lados.