Presenta:

"Quiero poner a la familia municipal en orden"

Candidato a intendente de Ciudad por el Partido Justicialista.
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

Fue Ministro de Medio Ambiente con sólo 26 años. Un joven brillante, que se fue de la política para crecer como profesional pero que ahora regresa al ruedo, convencido que tiene mucho por hacer.

-Hay mucha gente que lo tenía registrado desde cuando fue Ministro y después de mucho tiempo reaparece como candidato a intendente de Capital. ¿Qué pasó en el medio?

-Pasaron dos cosas: una, fue que tomé la decisión de perfeccionarme y formarme y eso me llevó al exterior (más precisamente España) dos años y al retorno, en 1998, visualizaba que las cosas estaban mal. A pesar que tuve ofrecimientos de incorporarme al gobierno de entonces, opté por trabajar en la Fundación Libertador y dedicarme a la investigación y al análisis de las políticas públicas, porque todo gobierno que lleva tres gestiones consecutivas termina confundiendo gobierno con política y yo entendía que eso estaba pasando en ese momento. Decidí quedarme afuera del aparato. Después, me salió una oportunidad muy importante que fue resolver un conflicto, el primer fracaso de una empresa privatizada en la Argentina que fue el caso de Aguas del Aconquija, de Tucumán y ahí se me dio la oportunidad de armar un equipo e ir a reestatizar una privatización fallida. Es fue una experiencia muy interesante y ya me iba marcando el rumbo de lo que iba a pasar en el país en general. Estuve en este proyecto afectado desde 1998 hasta 2002. Luego de la crisis decidí volver a Mendoza y me encontré con una provincia que, en realidad, no estaba procesando los cambios que uno suponía que el estallido de diciembre podría provocar o generar. Ahí decidí retomar la política con más ganas que antes, incluso.

-Después de las experiencias tanto en lo público como en lo privado, ¿por qué elige la Ciudad?

-Tuve una única experiencia en el Gobierno y fue como Ministro de Medio Ambiente, Urbanismo y Vivienda,  que de por si tiene mucha vinculación con el municipio. Después tuve una experiencia en una consultoría importante en la Comunidad Autónoma de Madrid y de estar de gerente general de Obras Sanitarias Tucumán me dio una perspectiva de construcción política territorial bastante más concreta que en algunos ámbitos de gestión gubernamental provincial. La otra verdad es que la Capital me gusta. Nací acá, vivía acá y me parece una ciudad que se ha caído a pedazos. Hay mucho por hacer. El desafío es cómo a esta ciudad le damos futuro porque no se sabe adónde va.

-¿Por dónde pasa su propuesta de darle futuro?

-Lo más urgente es seguridad. Si no se resuelve en serio este tema, los demás puntos se pueden volver abstractos y efímeros. Hay que partir de la base que en zonas urbanomarginales 6 de cada 10 adolescentes sufren adicciones. Si no se atacan los aspectos causales de esta enfermedad, no hay futuro porque estamos viviendo en una sociedad que está a punto de explotar. Esta es la figura que hoy tiene la ciudad y hacia donde va. Por eso, hay que sumarle a la seguridad cuatro temas sustanciales: posicionar el municipio como un gran cooperador de la fuerza policial pero al mismo tiempo ejerciendo el control social de la policía; es decir recuperar a la buena policía y ponerla en valor. La segunda acción más importante es atacar de lleno el tema de recuperación de los jóvenes, que están en una situación de extremo riesgo.

- La seguridad es un reclamo concreto pero el vecino le pide al intendente respuestas inmediatas, ¿qué respuestas le plantea usted al vecino de Capital?

-Esto, ir a fondo en los problemas causales, en la contención social.

-¿Por ahí pasa su eje?

-Es necesario tener un esquema de contención y cambiar el formato de abordaje de las políticas sociales, que hoy se tratan por tema. Berlín (Alemania) es la ciudad con mayor desocupación de Europa y con una gran población migrada y allí hay una trabajadora social cada seis manzanas que articula todos los programas de contención: el municipal, el provincial y el federal. Acá, en Mendoza, el municipio no ejerce su autonomía y esa es una gran discusión. La verdad es que los gobernantes de turno no quieren ejercer la autonomía. Y doy un ejemplo, respecto al tema educación. Voy a exigir al gobernador la evaluación de la calidad educativa de las escuelas de la Ciudad. Es mi derecho y como municipio lo puede obligar porque estaré ejerciendo mi autonomía. No tengo que ser el efector del servicio de educación pero tengo toda la responsabilidad de velar por la calidad.

- ¿Incluso si el gobernador es Celso Jaque?

-Con él lo hablamos y estamos en total acuerdo. Hay que asumir estos roles.

-Esta transformación que usted platea tanto en el rol como en el accionar del municipio, ¿es posible con el presupuesto que hoy tiene la comuna?

-Sí, totalmente, por eso no he hablado de ningún cambio.

-¿Cómo ve el manejo del presupuesto de la actual gestión municipal?

-Veo que se gasta muy mal y hace falta una reasignación de fondos con respecto a las políticas que se quieren desarrollar.

-¿En qué ve usted que se gasta mal?

-Hoy, hay 2.200 empleados. De ellos, 400 son contratados fuera de nivel y se llevan casi el 37 por ciento del gasto de recursos humanos, que es casi el 60 por ciento del presupuesto municipal. Hablamos de los amigos de los amigos de los punteros. Otro ejemplo es que se ha dejado caer el parque automotor. Se está gastando mucha plata en contratar servicios que los tendría que tener el mismo municipio. Otro: el Parque Central está muy lindo pero costó mucho más de lo que se dijo. Los vecinos se quejan de la falta de limpieza todos los días.

-¿Cómo lo resolvería?

-Es lo más simple a resolver. La Ciudad es una gran casa y acá se necesita trabajar cooperativamente para resolver las cosas con facilidad, como una casa. El problema es cuando en tu casa tenés uno de tus chicos adicto, el otro está preso, otro no encuentra trabajo y los padres reciben planes trabajar…, todo está desequilibrado. Yo tengo un negocio en Capital, una pequeña boutique, y hace 19 meses que presenté los papeles a la Municipalidad y todavía no me contestan si estoy habilitado. Así no se puede.

-Usted habló en algún momento de su campaña de debatir con Víctor Fayad.

-A Fayad lo he desafiado a un debate porque para él lo más importante es limpieza y no es así. Tiene una visión reducida y errada de la realidad. Quizás, cuando él fue intendente, lo más importante era la limpieza. Pero hoy, en pleno siglo 21, un municipio tiene que resolver problemas mucho más importantes. La limpieza es una obligación, algo básico que tiene que llevar a cabo un municipio y no se puede usar como propuesta de campaña. Yo lo desafío a que me diga cómo genera programas de inclusión deportivos y culturales, como integra los jóvenes con problemas a la sociedad, cómo transforma esta ciudad en una muy buena oferta turística, con la estructura adecuada y no secuestrando biombos de los grupos teatrales callejeros. Estamos mal.

-¿Cómo ve la Ciudad?

-No se encuentra a sí misma. Ha perdido bastante el sentido común. Acá, los jóvenes deberían estar contenidos y muy bien educados y eso lo tiene que dar el municipio, que además debe crear trabajo, captar inversiones, generar industrias culturales y otras tantas cosas que no las están haciendo.

-Cuando tomó la decisión de ser candidato a intendente, ¿imaginó que el escenario político es el actual, donde hay un fuerte candidato oficial (Jaliff) y uno emblemático como Fayad?, ¿tiene que redoblar el esfuerzo?

-Hace dos años que tomé la decisión de armar un equipo y trabajar por este proyecto, con lo que quiero decir que no me interesaba el escenario político con el que me iba a encontrar. Sabía que me iba a enfrentar a un aparato muy poderoso –que es “La Muni”- pero también sabíamos que lo íbamos a encontrar en alto grado de fragmentación, como está ahora. Yo tengo muchísima fe en las próximas elecciones porque la gente pide a gritos un cambio. Mi termómetro es la calle y vengo caminando desde hace mucho tiempo. La gente sabe que Fayad es lo mismo que Cichitti, que Iglesias, que Vicchi, que son los mismos cuatro que se vienen rotando en la Capital desde hace 24 años y que son los responsables de un modelo que al inicio anduvo bien, pero también del colapso total al que nos llevaron. La gente no come vidrio, se da cuenta, y por eso no me siento preocupado.

- En caso de ser intendente, ¿qué es lo primero que haría?

-Poner a la familia municipal en orden, con dignidad y estima. Está destruido el recurso humano municipal: presionado, extorsionado, sin inversiones, sin recursos, sin ropa. Es penoso el estado del personal. En toda organización lo más importante son los recursos humanos y por eso mi primera acción sería hacer un gran acuerdo con los recursos humanos de la municipalidad. Hay que generar un cambio y mostrarlo a la sociedad. Y la segunda acción es avanzar con el esquema de seguridad. Algo muy fuerte, de reconstrucción de autoridad y de contención social de los conflictos que tenemos. Hay que legitimar la acción de policía.

-¿Alguna otra acción?

-Dialogar, porque se ha perdido el diálogo en la ciudad porque tiene un jefe comunal con un estilo muy autoritario, muy a puertas cerradas y lo que había de diálogo lo borró completamente. Necesitamos una ciudad que dialogue.
 
 

Ficha

Luis Böhm
Años: 40
Casado con Marcela Boito.
Papá de cuatro varones: Agustín, Ignacio, Sebastián y Joaquín.
Último libro: estoy leyendo un libro sobre seguridad, de la Fundación Konrad Adenauer. Cada tanto leo Dostoievsly.
Música: folklore, jazz y los chicos me mantienen al tanto del rock.
¿Cómo se distiende?: leo mucho