Así está hoy Andrea Elson, la hija mayor de los Tanner en Alf
En la década de los '80, la serie de televisión ALF se convirtió en un fenómeno de la cultura pop, ganándose el cariño de millones de espectadores con su humor único y su entrañable protagonista extraterrestre. Una de las protagonistas de la ficción fue Andrea Elson, en su rol de Lynn Tanner.
Bajo la creación de Tom Patchett y Paul Fusco, la trama de ALF cuenta la historia de un extraterrestre llamado Gordon Shumway, originario del planeta Melmac, que tuvo que escapar de su tierra cuando explotó porque todos sus habitantes conectaron sus aspiradoras al mismo tiempo.
Luego de un tiempo vagando en el universo, Gordon comienza a tener desperfectos en su nave y termina estrellándose en el patio trasero de la familia Tanner, entablando una relación con los humanos. La serie duró cuatro temporadas, entre 1986 y 1990.
La familia Tanner la cual residía en los suburbios de Los Ángeles, estaba compuesta por Willie (Max Wright), su esposa Kate (Anne Schedeen) y sus hijos Lynn (Andrea Elson) y Brian (Benji Gregory), además de Suertudo, el gato de la familia.
La particularidad que tienen las series como ALF es que nunca pasan de moda. Más allá del éxito que logró en todo el mundo, la ficción sigue emitiéndose al día de hoy, después de 37 años de su primera emisión, como parte de un suceso pocas veces visto.
En este contexto, Andrea Elson era una joven adolescente de 17 años cuando se puso en la piel de Lynn Tanner. Cuando la sitcom finalizó, había cumplido 21. Por eso sus imágenes de hoy, a los 54 años (nació el 6 de marzo de 1969), sorprendieron a todos.
La actriz adquirió una enorme popularidad con ALF en la década de los 80. No obstante, no se llevaba bien con la fama y tras la finalización de la serie desapareció del ojo público, teniendo pequeños y muy contados papeles en la industria del cine.
Pasó por series como ¿Quién es el jefe?, Llegaron del espacio y Married People, sin embargo sus participaciones fueron a cuentagotas y terminó alejándose de los grandes flashes. Luego inclinó su vida hacia la espiritualidad, el yoga y la meditación, disciplinas que mantiene al día de hoy.
