Por qué Daniel Day-Lewis se fue a vivir a una granja tras ganar el Oscar
Hay actores que deciden salirse de Hollywood por varios motivos, desde la incomodidad con la fama y la atención desmedida o que no quieran jugar el juego al que las grandes productoras quieren, o simplemente ya hayan dado todo lo que tenían. Y está Daniel Day- Lewis, que se fue a vivir a una granja tras ganar el Oscar.
Aquel que alguna vez fue llamado el “Robert de Niro inglés” nació el 29 de abril de 1957 en la capital británica. Hizo su primera aparición en la pantalla grande en 1982 con Gandhi, pero se consagró siete años después al encarnar al mismísimo artista irlandés Christy Brown en film biográfico My Left Foot.
En 35 años de carrera, participó en grandes títulos como The Last of the Mohicans, In the Name of the Father, Gangs of New York, Lincoln y Phantom Thread. También fue galardonado con tres premios Oscar al Mejor Actor en 1990, 2007 y 2012, y es reconocido por su método de investigación y caracterización, el cual es llevando tan al límite que le afecta al final de cada proyecto.
“Hay una tristeza terrible. El último día de rodaje es surrealista. Tu mente, tu cuerpo, tu espíritu no están preparados para que esa experiencia esté llegando a su fin. En los meses que siguen al epílogo de la película, se empieza a sentir un vacío. Dedicaste buena parte de tu tiempo a desatar algún tipo de confusión espiritual”, confesó alguna vez en una entrevista.
Luego de Phantom Thread, Daniel anunció su retiro y prácticamente desapareció de Hollywood. “Está inmensamente agradecido con todos sus colaboradores y audiencias durante muchos años. Esta es una decisión privada y ni él ni sus representantes harán más comentarios sobre este tema”, dijo Leslee Dart, a quien designó como su portavoz.
“Estaba desesperado en el mar. Era infeliz la mayor parte del tiempo. Parte de mi trabajo es sentirme así constantemente, y me sentí así”, explicó Day-Lewis y agregó: “Soy una figura pública en ciertos períodos y luego desaparezco. Por supuesto que en mi experiencia no me oculto, sino que estoy haciendo otras cosas. Lo que hago es volver a comprometerme con la vida”.
Fue así que se recluyó en un pequeño pueblo llamado Wicklow, a poco más de 40 kilómetros de Dublín, Irlanda, con su familia. Las únicas fotos que se vieron de él en estos años fueron las que tomaban los lugareños cuando lo cruzaban en los pubs o en las calles, hasta que este año anduvo de paseo por Nueva York con un look irreconocible.
Daniel Day-Lewis dejó su huella en el mundo de la actuación, no solo en Hollywood, así como también dejó su vida en cada nueva interpretación. Es por eso que no es extraño que haya necesitado desconectarse del todo para poder vivir como persona, más que como actor.