Respira profundo antes de ver a Michelle Pfeiffer sin maquillaje
Michelle Pfeiffer fue, es y será una de las mujeres más hermosas de todo el mundo, una actriz icónica en Hollywood, alcanzando su pico máximo en las décadas de los '80 y '90. Es considerada un verdadero ícono sexual de la época, y un reciente posteo suyo reafirmó que sigue gozando de ese prestigio a pesar del paso de los años. ¡Y no necesita maquillaje para lucir espléndida!
La fama a veces puede ser una presión para mostrarse siempre bella, por lo que pocas veces se ha visto a las estrellas a cara lavada, mostrándose al natural. En el caso de Michelle Pfeiffer, la actriz no le teme al paso del tiempo, y eso también es porque logra conservarse de una manera tan increíble como admirable.
Scarface, Batman returns, Mentes peligrosas, Mi nombre es Sam, Stardust, Hairspray, Los fabulosos hermanos Baker y un reciente paso por el mundo Marvel en las películas de Ant-Man, fueron algunos de los éxitos que protagonizó la actriz.
Y el paso del tiempo no le ha pasado factura, ya que a través de la historia del cine podemos verla tan radiante como siempre. La estrella tiene muchos cuidados con su cuerpo y su estética, y eso que ya tiene 65 años.
Michelle Pfeiffer nació el 29 de abril de 1958 en la ciudad californiana de Santa Ana. Comenzó su carrera a los 20 años y se mantiene como una de las grandes figuras de la industria, ganando un Globo de Oro (1990) y un BAFTA (1991).
Este jueves, la figura celebró un nuevo hito de su carrera dentro de un mundo actual en el que la virtualidad y el acercamiento con los fans resulta crucial. ¿Qué festejó? Sus 3 millones de seguidores en Instagram, evento para el cual subió una selfie suya sin una gota de maquillaje.
"3 millones de seguidores. ¡Gracias a todos por pasar el rato conmigo aquí!", escribió la actriz, muy agradecida con sus fanáticos y sabiendo que el vínculo que tiene con los internautas es algo que la mantiene orgullosa.
Varios de sus fanáticos se animaron a comparar su imagen actual a algunas postales de sus películas más icónicas, como Scarface (1983), Batman returns (1992) e incluso Grease 2 (1982), dejando en claro que no cambió nada respecto a aquella época.