Robbie Williams hizo una dolorosa confesión sobre su vida sexual
Aquellos artistas que han sido catalogados como símbolos sexuales en los primeros años del nuevo siglo tienen diferentes presentes en ese aspecto. Este es el caso de Robbie Williams, que en una entrevista hizo una dolorosa confesión sobre su vida sexual.
Junto a su esposa, la actriz de nacionalidad turca y estadounidense Ayda Field, el cantante de 49 años participó en un reportaje con el medio The Sun donde se dio el lujo de ventilar algunas cuestiones de la pareja en un tono bastante jocoso. Principalmente cuando sentenció: “Casi no tenemos sexo”.
“Todo el mundo sabe que no hay sexo después del matrimonio. Esa es una gran verdad”, arrancó Robbie, pero profundizó más en su situación y hasta que tuvo que recurrir a hormonas. “Tomé testosterona por un tiempo para combatir la depresión, pero, debido a que soy un adicto, tuve que dejar de hacerlo. Obtuve estos enormes hombros cuadrados y comencé a parecer un patovica”, recordó.
Sin embargo, esas épocas fueron bien fogosas con su esposa. “El sexo que tuvimos cuando tomaba testosterona fue increíble; lo hacíamos todo el tiempo. Éramos insaciables. No podíamos quitarnos las manos de encima”, reconoció y se sinceró: “Extraño eso. Ese fue un período divertido”.
Aunque sí se encargó de aclarar que no están completamente asexuados. “Ahora, a veces, Ayda se gira hacia mí en el sofá y me dice: ‘Deberíamos tener sexo’, y yo estoy sentado, comiendo una mandarina, y simplemente me encojo de hombros. Entonces, ya sabes, a veces lo intentamos”, explicó.

Mientras tanto, Field se tomó un momento para marcar una diferencia que hace que la vida que lleva con su esposo sea de felicidad. “Creo que la gente confunde sexo con intimidad. Siempre nos abrazamos y besamos, nos tomamos de la mano y nos tocamos cuando estamos viendo la televisión en el sofá, o una película, o lo que sea. La intimidad es un elemento importante y significativo del amor. Rob y yo estamos en la misma página. Estamos felices”.
La pareja está unida en matrimonio desde 2010 y ya tiene cuatro hijos, y Ayda les aduce la disminución abrupta de la sexualidad marital, y hasta ya no recuerda la última vez que se acostó con Robbie “a la misma hora”. Sin embargo, así como están, viven felices.

