La dramática historia de Melissa Benoist, la estrella de Supergirl y Glee
Melissa Benoist se ganó un fuerte nombre dentro del mundo Hollywood por sus varios trabajos dentro de la pantalla chica. Si bien tiene una importante trayectoria sobre sus hombros, la estadounidense de 34 años es recordada por sus trabajos en Glee y Supergirl, que le valieron importantes reconocimientos.
Pero en esta ocasión no hablaremos de sus labores como Marley Rose en Glee o de su gran personaje como Kara Zor-El en Supergirl, sino que nos centraremos en el costado menos conocido de Melissa Benoist: el de su vida privada.
Tiempo atrás, la actriz rompió el silencio y dio un paso adelante en la visibilidad del machismo y la violencia de género que sufrió, luego de confesar en sus redes sociales la difícil y traumática experiencia que vivió con su expareja.
La actriz subió un video a su Instagram en el que cuenta que hace unos años comenzó una relación con un hombre que había empezado como un amigo y que la hacía sentirse "especial y que valía la pena". Luego, ese vínculo se convertiría en una pesadilla: "Soy una sobreviviente de la violencia doméstica", dijo.
Melissa Benoist confesó que el maltrato que recibió por parte de su pareja tenía que ver con las inseguridades y depresión que sentía él, según explicó.
La intérprete de Glee destacó que su pareja se ponía celoso cada vez que hablaba con otro hombre, la manipulaba, criticaba la ropa que llevaba, le controlaba el celular y la computadora, y le molestaba que aceptase ofertas de trabajo donde tenía que besarse con otros. Así fue como llegó a declinar varias ofertas de trabajo.
Pero lo peor llegó con lo que confesó después: “Aprendí lo que se siente al ser inmovilizada y abofeteada repetidamente, golpeada con tanta fuerza que sentí que me quedaba sin aire, arrastrada por el pelo por el suelo, golpeada en la cabeza, pellizcada hasta que se me rompía la piel, estrellada contra la pared, ahogada”.
Durante todo ese período desarrolló una gran capacidad para fingir normalidad y comportarse como si todo estuviera bien en su vida, por lo que no se atrevió a dejarlo por miedo a lo que le pudiera pasar a su pareja. Sin embargo, un día se dio el detonante definitivo: le lanzó un iPhone al rostro, le rompió el iris del ojo y también la nariz.
A pesar de todo eso, Melissa Benoist intentó ocultar este episodio y en el hospital dijo que "se había caído". Hasta que se dio cuenta de la situación que estaba viviendo: "Dejarlo no fue fácil. No es un evento sino que es un proceso".