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Cuál es el exótico plato coreano por el que muere Ursula Corberó

La actriz catalana Ursula Corberó muere por un exótico plato coreano y lo comió en Chacarita cenando con su novio.

Todo el mundo tiene su plato favorito, ese que querés comer cuando se despierta el antojo o cuando tenés una urgencia alimenticia y sabés que ese no falla. Pero a veces puede pasar que pueda ser exótico o difícil de encontrar, y en esa categoría entra la comida típica coreana por la que muere Úrsula Corberó.

Debido a unos compromisos laborales, la actriz española de 33 años está residiendo en la casa de su pareja, Ricardo Chino Darín, en Buenos Aires. Ella misma se encargó de indicarlo en sus redes sociales, compartiendo las salidas y visitas que realizó hasta ahora a través de un carrusel de fotos en el que escribió “Bairesss cada día te quiero más”, acompañado de unos emojis de corazoncitos.

Equilibrando su estadía entre trabajo y placer, Úrsula salió de cita con su novio, quien retrató el momento y también lo compartió. Las redes se preguntaron sobre el sitio que los recibió, pero lo que más destacó de la foto fue un platillo compuesto que ocupaba bastante espacio de su mesa.

Las respuestas llegaron rápidamente, la primera decía que la pareja fue a Ácido, emplazado en Charlone 999, Chacarita, y que solo dispone de siete opciones en su menú. Entre ellos estaba uno bastante elaborado, variado y nutritivo, por el que evidentemente a Corberó se le hace agua la boca; el Tteokbokki.

Se trata de un plato popular de la cultura coreana, de aquellos bastante comunes en los comercios callejeros -que ofrecen lugar para sentarse- o que son de preparación más simple y casera. Casi como el guiso lo es para nosotros.

El platillo se compone por tteok, que es una pasta de arroz cocida que se pasa por unas máquinas parecidas a las de la pasta que conocemos y salen en forma de tubos que se cortan y se hierven en el momento. “Se sartenea con un sofrito de jengibre, ajo, ají picante, cebolla y chile y se le echa una salsa a base de gochugaru, un chile coreano”, le explicó Nicolás, uno de los dueños del restaurante, a La Nación.

“Se termina con porotos fermentados, que tienen un toque de ácido, maní picado por arriba, cebolla de verdeo y al costado sale con edamame y nabos encurtidos en gochugaru, vinagre, soja y azúcar. Ese es el plato completo”, concluyó sin antes aclarar que el gochugaru que usan es de preparación propia.

Viendo el contenido de los platitos, algunos han aparecido en una que otra foto de las que Úrsula postea, así que es fácil inferir que le gusta mucho. Ahora bien, si hay interesados en probar el Tteokbokki que Corberó en Buenos Aires, sepan que el precio de la porción es de $4.700.