La tremenda causa por la que Antonia Banderas no se quiere casar con Nicole Kimpel
Hay experiencias que marcan a las personas, tanto que las llevan a tomar decisiones con tal de no volver a repetirlas. Es en esa línea que Antonio Banderas tomó la firme determinación de no casarse con su novia de casi diez años, Nicole Kimpel, y sus motivos están basados en sus propias vivencias.
Es que el actor malagueño de 62 años ya ha pasado por el registro civil y firmado la unión en matrimonio en dos oportunidades en diferentes épocas. Y aunque ambas duraron mucho tiempo, tuvieron un final que no fue el tantas veces citado “hasta que la muerte los separe”.
Actualmente, se encuentra en pareja con Nicole y ya van para nueve años de relación, y es cierto que sus anteriores esposas tuvieron ese estatus por muchos años (nueve con Ana Leza y 18 con Melanie Griffith), pero con ella no ha dado el gran paso. Es que Antonio lo tiene bien claro.
Hace pocos días, la pareja asistió a la semana de la moda en Madrid y fueron entrevistados por distintos medios. En uno de ellos, el protagonista de La máscara del Zorro dio una respuesta tan categórica, así como peculiar y jocosa, acerca del por qué no se casa con Kimpel.
“No me quiero volver a casar. Ya lo he hecho dos veces y me ha salido muy caro”, le dijo Banderas a la edición española de la revista Hola, con el aliciente de que la misma Nicole estaba a su lado, la cual nunca se inmutó ante tal declaración ni mostró sorpresa por tal respuesta. Y eso tiene un obvio por qué.
La posición que Antonio tiene respecto al matrimonio ya fue conversada con Kimpel, y esta mostró su conformidad con eso, ya que piensa de igual manera. "No es indispensable, ya nos sentimos casados”, es una sentencia con la que los dos están de acuerdo.
Tampoco es difícil creerles, ya que se muestran como una pareja sólida y bien establecida, así como también se las arreglan para mantener la chispa activa. Banderas también contó que Nicole es una mujer divertida y que le gusta reírse todo el tiempo.
Hay relaciones en las que un papel no es necesario para sellar un vínculo ni para darle validez a un amor que dos adultos, con todo el bagaje que traen consigo, se profesan mutuamente. Hay matrimonios que funcionan de hecho, y el de Nicole Kimpel y Antonio Banderas es uno de ellos.