Penélope Cruz logró el mayor sueño que tenía de pequeña
Penélope Cruz comenzó su carrera desde muy jovencita. Tanto en sus primeros proyectos como en los más actuales, la española demostró que por sus venas corrían talento y pasión por la actuación. De esta manera, no tardó en cumplir su objetivo y fue elegida para protagonizar películas que fueron aclamadas por la crítica.
Aunque ese era uno de sus mayores deseos, la realidad es que la actriz también tenía otro gran anhelo que logró cumplir. Desde muy pequeña se consideró fanática de la moda y de un diseñador en particular, con el cual tuvo la oportunidad de colaborar y forjar un vínculo de amistad.
Penélope Cruz y su gran sueño de trabajar con Chanel
El amor de la actriz hacia esta firma francesa nació cuando era niña y veía en diferentes revistas los diseños que creaban: “Siempre he estado totalmente obsesionada con Chanel, estudiando todas las colecciones desde que era una niña, las de Gabrielle Chanel, Karl Lagerfeld después y ahora Virginie Viard”.
Pero su pasión por las vestimentas no surgió gracias a Chanel, sino a su abuela. En una entrevista con Vanity Fair, Penélope Cruz reveló que durante toda su infancia estuvo rodeada de este oficio: “Realmente asocio la noción de artesanía a la felicidad. Crecí viendo a mi abuela Modesta tejiendo y cosiendo. Solía ir a su casa los viernes por la noche y me encantaba pasar esas horas con ella tejiendo juntas en silencio. Atesoro esos recuerdos con mucho cariño”.
La primera vez que la actriz pudo asistir a un desfile de esta marca fue en 1999. En dicho año, Karl Lagerfeld presentó su colección para la primavera-verano del 2000. Durante un desfile de 13 minutos, las modelos del momento lucieron las prendas más esperadas e innovadoras del diseñador. Entre ellos se encontraba un traje muy vistoso, de minifalda y chaqueta.
En dicha época, la española comenzaba a cumplir su sueño como artista. Trabajó junto a Pedro Almodóvar en la película Todo sobre mi madre y estaba a punto de estrenar sus primeras películas en Hollywood: Vanilla Sky, Blow, Woman on Top y Espíritu Salvaje. Según reveló en una entrevista, sus primeros pasos en la actuación la ayudaron a conocer al diseñador antes de 1999. El primer encuentro ocurrió en 1994, cuando ella tenía apenas 20 años.
Sin embargo, todo cambió cuando se sentó en la primera fila junto a Inés de la Fressange y presenció el desfile de 1999 vistiendo un conjunto de chaqueta y falda en color marfil de la propia firma. Con este evento, Penélope Cruz logró dar sus primeros pasos en el mundo de la moda y lograr una conexión con Karl Lagerfeld.
La hemos visto lucir por primera vez un vestido Chanel en los premios Goya de 2003, más tarde fue vestida nuevamente por la firma en 2005 y hasta acompañó a Javier Bardem a recoger su Oscar con un modelo azul marino decorado con plumas. Su amor por la firma y su buen gusto a la hora de vestirse, llamó por completo la atención del diseñador.
“Me dijeron que Karl Lagerfeld quería verme en Cannes, así que fui a cenar con él y Virginie Viard. Durante la comida empezaron a hablar en francés de ofrecerme una campaña. Fingí que no entendía, pero lo entendí. Al día siguiente me llamaron para confirmar”, comentó la estrella. Así empezaron a trabajar cada vez más juntos y compartir tiempo de calidad. Rápidamente, se convirtieron en grandes amigos.
“Tengo la suerte de poder decir que era mi amigo”, expresó la estrella, quien siempre recuerda las numerosas charlas que mantuvieron y la última noche que estuvo con él antes de su muerte. “Para mí fue un momento tan mágico, caminar por Central Park de noche en invierno y escuchar sus maravillosas y divertidas historias…”.