Abogado de Gerard Piqué sobre la separación con Shakira: “la reunión decisiva duró 13 horas”
El 2022 será recordado por una de las rupturas más sonadas de la historia del mundo del entretenimiento. Y es la que protagonizaron Shakira y Gerard Piqué luego de que el ex futbolista, supuestamente, le haya sido infiel a la cantante, con quien tuvo dos hijos en común durante los 12 años que estuvieron juntos. Ahora, el abogado del deportista, Ramón Tamborero, reveló algunos detalles en torno a la separación de los famosos.
En una reciente entrevista brindada para el periódico español “La Vanguardia”, el abogado especializado en la materia de familia se refirió a los pormenores del acuerdo al que llegó la ex pareja.
Tamborero, quien tiene más de cinco décadas de experiencia, representó a Gerard Piqué durante las negociaciones con la colombiana. "He representado a Gerard en su negociación con Shakira. Ambos han demostrado gran inteligencia", aseguró el representante legal.
Asimismo, el prestigioso abogado reconoció que ambas partes tomaron como prioridad el bienestar de sus hijos Sasha y Milan. “Han hecho un gran esfuerzo en bien de sus hijos, que no fuesen los protagonistas", aseguró Ramón Tamborero.
Por otra parte, admitió que el tema económico no fue lo primordial en el acuerdo al que llegaron la colombiana y el español. "El dinero no ha sido aquí el conflicto", aseguró el abogado.
Una de las cosas que llamó la atención fue el largo periodo de negociaciones que tuvieron para que ambas partes lleguen a un entendimiento. En ese sentido, Ramón Tamborero reveló el tiempo exacto que se tardó en conseguir el acuerdo. "Canciones aparte, ha requerido una negociación de 7 meses. El acuerdo era complejo y precisó de reuniones preparatorias. Y la reunión decisiva antes de la firma duró 13 horas", afirmó el abogado de Gerard Piqué.
Si bien esta ruptura trajo mucha más cola de la pensada, debido a las canciones de Shakira y las burlas del empresario, Ramón Tamborero dejó en claro que en todo el proceso de negociación las formas de ambas partes fueron “impecables”.