ver más

Cuál es el grave problema de salud que tiene Sharon Stone que no la deja trabajar

La legendaria actriz Sharon Stone, que estuvo alejada de Hollywood, contó en entrevista cuál es el grave problema de salud que tiene que no la deja trabajar como en su época dorada.

Hay leyendas de Hollywood que han visto reducida su participación en proyectos justo cuando su carrera hacía un fuerte regreso. Esto le pasó a Sharon Stone, que cuando estaba ganando popularidad, un grave problema de salud no la dejó trabajar, y aún hoy padece sus consecuencias.

La actriz estadounidense de 65 años había tomado la escena gracias a su belleza y sensualidad en la década de 1980, pero se consolidó como símbolo sexual en la década siguiente, con la película Basic Instincts y su icónica escena del cruce de piernas.

Durante los años venideros pudo contar con más papeles importantes, pero todo cambió con el cambio de década, de siglo, de milenio. Entrados en los 2000, Sharon sufrió un problema que le quitó bastantes trabajos, pero que principalmente puso en riesgo su vida.

Stone sufrió un derrame cerebral en 2001 y eso la puso en cierta situación con toda la industria. “No consigo trabajo en Hollywood y el sistema no me ha dado apoyo”, contó en aquella época. La cosa se vuelve un poco más oscura cuando se jacta de cierta actitud que cree que adoptó el medio: “Todos pensaron que iba a morir”.

“Me sucedieron muchísimas cosas malas porque la gente me dio por muerta. De alguna forma, mi cuenta bancaria llegó a cero mientras estaba en el hospital, todo mi dinero desapareció. Perdí la custodia de mi hijo. Mi carrera terminó”, detalló.

El problema era más que claro y, ante esa situación general, decidió continuar como sea. “Tengo una afección convulsiva cerebral que es muy grave y traté de ocultarlo por años porque quería regresar al negocio, pero si tienes una discapacidad, eso no funciona en mi industria. Es por eso que oculté mi afección durante muchos, muchos, muchos años”, explicó Sharon.

Por suerte no todo es negro para Stone, que supo ella misma ponerle colores a su condición. “Eso es lo que soy. Soy una mujer con una afección convulsiva cerebral. Tengo una discapacidad y pintar me ha ayudado a no tener la ansiedad que tenía”, subrayó.

Sharon ya tiene asumido que no tiene lugar en Hollywood y está en paz con eso. Ya no reniega con aquello que no puede cambiar y pinta su futuro con sus propias manos, abrazando su condición y poniéndole una sonrisa al presente que le toca vivir.