La película 'Romeo y Julieta' envuelta en una demanda millonaria por "explotación sexual"
La famosa y aclamada obra literaria 'Romeo y Julieta' de William Shakespeare contó con varias adaptaciones en la gran pantalla. Hollywood se encargó de explotar esta historia romántica en muchas oportunidades, con versiones que han sido más o menos aceptadas, pero siempre dentro de la misma trama.
Desde la primera película de 1912 se han hecho más de 30 versiones cinematográficas, como parte de un reto constante y algunos enfoques que quedaron en el recuerdo. Precisamente hubo una versión estrenada hace más de 50 años que hoy encuentra una polémica a través de una demanda legal que encararon sus protagonistas.
El conflicto explotó durante estas últimas horas cuando se supo que Olivia Hussey y Leonard Whiting demandaron al estudio Paramount Pictures, con Franco Zeffirelli a la cabeza, por haberlos engañado y haber expuesto sus cuerpos desnudos cuando eran adolescentes.
Hussey y Whiting protagonizaron la película de 1968, una de las más aclamadas por el público de aquella época y sin dudas una de las adaptaciones que mejor valoración de la crítica tuvo. Pero como parte de la cinta, había una escena de desnudos que generó revuelo.
Olivia, actriz argentina, y su colega, el británico Leonard, eran apenas adolescentes cuando Zeffirelli los convocó para el film. Se trató de una secuencia que tenía lugar en el dormitorio, en la que se ve a ambos sin ropa teniendo apenas 15 y 16 años respectivamente.
Pasaron décadas, pero ahora los actores decidieron presentar una demanda conjunta ante el Tribunal Superior de Santa Mónica, acusando a Paramount de explotarlos sexualmente y distribuir imágenes de niños adolescentes desnudos.
Como descargo, ambos aseguran que el director les había garantizado que no habría lugar para desnudos en la película. Sin embargo, afirman que durante el rodaje los presionaron para que mostraran sus cuerpos. “Si no lo hacen, la película va a ser un fracaso”, les habría dicho Zeffirelli.
Dentro de la demanda explicaron que el cineasta buscó convencerlos mostrándoles dónde se ubicarían las cámaras para demostrarles que desde allí no se iban a ver sus partes íntimas, como así también que no se fotografiarían ni publicarían imágenes de sus cuerpos desnudos. Pero ocurrió todo lo contrario.
Tony Marinozzi, abogado de ambos actores, declaró: “Lo que les dijeron y lo que finalmente sucedió fueron dos cosas muy diferentes. Ellos confiaron en Franco. A los 15 y 16 años, como actores, creyeron en su palabra de que no violaría esa confianza que tenían. Ellos sentían que Franco era su amigo y, francamente, a esa edad, ¿qué podían hacer? No hay opciones. No existía el movimiento #MeToo”.
A su vez, los dos artistas alegan que tras haber visto que el producto final fallaba contra la palabra que había dado el director, ambos sufrieron angustia mental y emocional, y que esa sensación perdura en el tiempo independientemente de que ya pasaron 55 años. ¿De cuánto es la demanda? A modo de compensación piden 500 millones de dólares a la productora.