Qué dos famosos actores le salvaron la vida a Robert Downey Jr.
Hubo muchas estrellas de Hollywood que tuvieron problemas de excesos en sus inicios, incluso algunos aún los tienen actualmente. Desde desafiar la autoridad, alcoholismo, adicción al juego, al sexo o a las drogas, el larga la lista de nombres que han incurrido en estos desvíos.
Conociendo el destino de esos nombres, podemos diferenciar dos caminos que tienen metas diametral mente opuestas y, dependiendo de cuánto se haya incurrido en esos excesos, esos caminos han encontrado el final muy rápido, incluso cuando se estaba corriendo la mejor parte de la carrera.
Robert Downey Jr. había iniciado su andar por una vía que parecía tener tramo corto, todo porque su contacto con las drogas fue a muy temprana edad, en su infancia. Esa relación se volvió duradera y se encaminaba a acabar con su vida, pero hubieron dos personas que intercedieron para salvarle la vida.
El actor de IronMan fumó su primer cigarrillo de marihuana alrededor de los siete años de edad, y fue su padre, el actor y director Robert Downey Sr., quien dio el visto bueno. Fue en una fiesta celebrada por este último, donde lo autorizó a quedarse con el resto de los adultos que estaba pitando canabis. Allí inició un camino sinuoso para el joven Robert.
A medida que fue creciendo y abriéndose paso en el mundo del cine, la marihuana lo acompañó, y cómo no lo haría si era el medio por el cual podía vincularse con su padre. Sumando otros estupefacientes al pasar los años, el consumo fue algo cotidiano para el intérprete de Sherlock Holmes, así como también lo fueron las entradas a la cárcel por mal comportamiento.
Cometió muchos ilícitos bajo la influencia del consumo, que cada vez lo estaba deteriorando más y más. El desenlace era más que evidente y, a pesar de estar a la vista de todo el mundo, nadie lo detenía, hasta que dos ángeles de la guarda hicieron lo que debían hacer para salvarle la vida.
Sus amigos Sean Penn y Dennis Quaid, al ver que cada vez se metía en líos más peligrosos, lo llevaron a un centro de rehabilitación. Es que Robert nunca se había planteado el daño que se estaba haciendo, y ellos creyeron que de esa manera podría replantearse aquellos hábitos nocivos.
Desgraciadamente, no fue así, ya que escapó a los pocos días y recayó en las adicciones y los arrestos, pero ya algo había cambiado. Tras dos recaídas más y una sentencia a prisión de tres años en 1999, Downey Jr. finalmente decidió dejar de consumir y centrarse en su trabajo. Más allá de que tuvo que pasar por más penurias hasta dar el paso, aquella primera mano que Penn y Quaid le dieron fue la que sembró la esperanza de su recuperación.
