Así es la lujosa mansión de Michelle Salas en Miami
Michelle Salas saltó a la fama durante los últimos años y se instaló definitivamente en los medios. Y no por el hecho de ser la hija de Luis Miguel, sino que haciéndolo por sus propios medios como una de las figuras más destacadas del mundo de la moda.
En una historia llena de idas y vueltas con su padre, recién durante todo este último tiempo Michelle logró consolidar la relación con su padre y comenzaron a mostrarse más cercanos, compartiendo varios momentos juntos.
A pesar de haber pasado varios años de su juventud lejos de Luis Miguel, a Salas nunca le faltó nada y actualmente vive con más lujos que nunca. Esto también se ha dado justamente por el vínculo con El Sol de México, y su imponente mansión lo deja en evidencia.
La gran casona en la que vive la modelo se encuentra en Miami, ciudad en la que también reside su padre. La influencer optó por establecer su nuevo hogar dentro de la tranquilidad que ofrece el mar y el clima cálido de la emblemática ciudad de Florida.
A la mansión no le falta absolutamente nada, y por la profesión misma de Salas uno de los ambientes más caros y desarrollados de la propiedad es el gimnasio de primer nivel que posee, así la famosa puede ejercitarse todos los días de manera cómoda y profesional.
Según información que brindaron algunos medios especializados, la casa de Michelle se encuentra valuada en 3 millones de dólares y cuenta con un estilo minimalista, además de los lujosos detalles que la engalanan. Además del mencionado gimnasio personal, también tiene una increíble vista a la ciudad, cuenta con alberca privada y un jacuzzi ubicado en una amplia terraza.
La propia modelo dio detalles de su vivienda a través de algunas publicaciones que fue subiendo a sus redes sociales, destacándose la decoración interior de su hogar que sobresale por la fusión de los colores neutros, como lo son el negro y blanco.
Más allá de haber vivido tanto en New York como así también en México, el hecho de sus compromisos con las principales marcas estadounidenses de moda obliga a que Michelle deba tener un lugar para descansar, no sólo del asedio de la prensa sino también de sus labores profesionales.
