Brendan Fraser reveló las complicaciones de interpretar a un personaje de 300 kilos
Es importante destacar que en los últimos años, la industria cinematográfica puso mayor énfasis en relatar historias vinculadas con la salud mental que, al pasar el tiempo, parecen profundizarse en la sociedad y afortunadamente dejaron de ser un tema ‘tabú’. Uno de estos ítems son los trastornos alimenticios y el sobrepeso encabeza la lista. Próximamente se estrena The Whale, un film que no sólo significa empezar a prestar atención nuestro vínculo con la comida sino también que implica el regreso a la pantalla de Brendan Fraser.
Cuando salieron a la luz las primeras imágenes promocionales de la nueva película de Darren Aronofsky, lo único de lo que todo el mundo podía hablar era de la transformación de su protagonista Brendan Fraser. En The Whale, el antiguo protagonista de películas como La Momia y George de la Selva se mete en la piel de un hombre al borde de la muerte que pesa 300 kilos y apenas puede moverse.
Hace tiempo que Brendan Fraser dejó atrás el físico propio de una estrella de cine que destrozó a base de rodar escenas cómicas de acción, pero tampoco podía hacer justicia al problema con la comida del personaje sin ayuda. Y subir de peso, como han hecho otros compañeros de profesión para conquistar a la crítica, no era una opción a su alcance por razones obvias.
La solución fue usar un traje de gordo creado por Adrien Morot, un especialista que ha trabajado en El renacido o la franquicia de X-Men. El proceso para ponérselo cada mañana podía durar hasta seis horas y le añadía un peso extra de entre 20 y 130 kilos, lo cual contribuyó a cambiar por completo su forma de moverse.
"Desarrollé músculos que no sabía que tenía. Incluso tenía una sensación de vértigo cuando al final del día me quitaban todas las prótesis, igual que te sientes al bajar del barco en el muelle de Venecia. Era esa misma sensación ondulante", explicó en declaraciones a Variety a su paso por el festival de cine de la ciudad.
El intérprete ha visto de primera mano cómo se vive en un cuerpo de esas dimensiones y siente un inmenso respeto por quienes lidian con ese tipo de desafíos a diario: "He aprendido que hay que ser una persona increíblemente fuerte, a nivel física y mental, para habitar ese tipo de físico", aseguró.