La difícil y violenta infancia de Matthew McConaughey que lo marcó para siempre
Matthew McConaughey es uno de los actores más multifacéticos y camaleónicos de Hollywood. Puede hacer reír como emocionar y llorar dependiendo del desafío que tenga enfrente, y todo lo hace con un talento único y digno de una ovación.
Aunque sus primeros pasos en el mundo del cine los dio de la mano de la comedia, poquito a poco se fue abriendo camino y demostrando toda la capacidad que tenía para ponerse en la piel de los papeles más duros, crudos y difíciles de interpretar.
De esa manera, en 2013 Matthew McConaughey se ganó el Óscar a Mejor Actor por su increíble actuación como Ron Woodroof en El club de los desahuciados, película para la que tuvo que perder 20 kilos y con la que realmente impactó, tanto por su talento como por su cambio físico.
Sin embargo, aunque su vida en la actualidad es un verdadero éxito, lo que le permitió tener su propia fundación para ayudar a adolescentes o comprar parte de un club, sus primeros años no fueron nada fáciles. Ser hijo de una profesora de inglés llamada Mary Kathleen y del jugador profesional de fútbol americano James Donald lo marcó para siempre.
Creció en un hogar donde la violencia física y las discusiones a toda hora eran algo normal. Fue testigo de constantes episodios en donde no había reparo alguno por lo menores que estaban en casa. Aquellas escenas lo acompañaron para toda la vida, y de cierta manera lo definieron como persona.
Fue él quien relató aquella dura etapa de su vida en su autobiografía, llamada Greenlights, y se refirió a esa época como “sangrienta, fea, a veces violenta”. Además, allí contó una de las peleas que más recuerda: “La discusión comenzó a la hora de la cena. Él tiró enfurecido la mesa por los gritos de Katy (su mamá), a quien persiguió por la cocina. Ella buscó un cuchillo y lo amenazó con cortarlo en dos, pero terminó golpeándolo con el teléfono y rompiéndole la nariz. Jim, de 1,90 metros y casi 100 kilos, la bañó en salsa de tomate como respuesta. Se dejaron caer hasta quedar de rodillas, hasta el suelo de linóleo lleno de sangre y kétchup…”.
Entre los detalles que contó de aquella tóxica relación entre sus padres, Matthew McConaughey aseguró que se casaron tres veces y se divorciaron dos. También confió cómo lo hacía sentir todo lo que sucedía en lo que debería haber sido su lugar seguro: “Me asustaba en esos momentos, pero incluso entonces e inmediatamente después de ellos, nunca cuestioné el amor que se tenían mamá y papá o el amor que nos dieron, pero eso lo vivimos”.
La estrella de Hollywood también dio en aquellas páginas terribles detalles de cómo era el trato de sus padres con él. Allí reveló que al principio su papá no le brindaba atención porque dudaba que fuese hijo de él, pensando que su mujer lo había engañado. Y que de más niño, cuando decía algo que no les gustaba, le lavaban la boca con agua y jabón o le daban duras cachetadas.
Para cerrar su terrible relato, Matthew McConaughey aseguró que fue su padre quien lo obligó a tener relaciones íntimas con una mujer paga cuando tenía 15 años para “hacerse hombre”.