Julio, el hijo mayor de Julio Iglesias, contó cómo se siente tras su divorcio
Indudablemente Julio Iglesias es uno de los cantantes más importantes de la música en español. Tal es así que en 2006 se convirtió en el artista de música latina masculino con más ventas del mundo, teniendo entre sus ganancias más de 250 millones de dólares solamente por sus álbumes.
Pero, aunque no debería, lo que siempre llamó más la atención en la vida del compositor es su numerosa familia. Aunque desde 1991 se encuentra en pareja con la modelo Miranda Rynsburger, con quien tiene cinco hijos, su primer matrimonio fue con la socialité Isabel Preysler y de esa relación llegaron a este mundo Chábeli, Julio Iglesias Jr. y el cantante Enrique Iglesias.
Sin lugar a dudas, sus hijos mayores son los que más popularidad han obtenido a lo largo de los años. Uno de ellos es Julio Iglesias Jr., quien recientemente brindó una entrevista con Hola de España, en la que habló de su divorcio.
El artista está trabajando en su nuevo proyecto, un álbum que lanzará en los próximos meses y en el que contó con la ayuda del productor Rudy Pérez, ganador de ocho Grammys y colaborador de grandes artistas, incluido su padre, Julio Iglesias. Fue en ese marco que se animó a hablar de su situación sentimental tras separarse hace año y medio de Charisse Verhaert.
“Mi relación con mi mujer es muy buena, incluso cuando viene aquí, a Estados Unidos, se queda en casa. Somos amigos, somos familia y lo seremos siempre. Tuvimos una relación muy bonita durante muchos años y la verdad es que yo la adoro y ella me adora a mí”, reveló.
Julio Iglesias Jr. y Charisse Verhaert estuvieron ocho años casados y 18 juntos, aunque no tenían hijos. Se divorciaron en medio de una demanda millonaria. Sin embargo, el hijo de Julio Iglesias e Isabel Preysler ha dicho en varias ocasiones que no hubo terceros en discordia y que simplemente se acabó el amor de pareja entre ellos: “Ya no había pasión. La distancia acabó con eso”.
Sobre su situación sentimental actual, el cantante reveló: “Pues ahora mismo tengo veinticinco… No, no, es una broma. ¿Sabés cuál es el problema? Cuando uno se divorcia, obviamente, tiene el corazón abierto. Pero uno no quiere, de repente, no sé, encasillarse solo en una persona. Necesito tiempo, mi divorcio acaba de finalizar hace poco más de un año, que es muy poco. Entonces, he ido conociendo gente, lo estoy pasando de maravilla conociendo gente”.