Julio Iglesias despidió a un viejo compañero de aventuras
Julio Iglesias ha acumulado una gran fortuna a lo largo de su extensa y exitosa carrera artística. De hecho, es considerado uno de los artistas más vendido en todo el mundo. Debido a esto, el cantante tiene una jugosa herencia que le dejará a sus 8 hijos, luego de que ya no esté, pero hay algo que no entrará en la repartija de bienes de sus herederos.
El también de exfutbolista del Real Madrid, estuvo casado con Isabel Preysler con quien tuvo tres hijos: Chábeli, Julio Jr. y Enrique, quien es el hijo más famoso del Julio. Posteriormente el artista se volvió a casar con Miranda Rijnsburger y junto a ella tuvo 5 hijos más: Miguel Alejandro, Rodrigo, Victoria, Cristina y Guillermo.
El cantante que fue reconocido como el artista que más discos ha vendido en más idiomas en el mundo, y tiene ventas de más 250 millones de dólares siendo certificado por la “Guiness World Records”. Esto le ha permitido a Julio Iglesias darse sus lujos sin problemas, aunque recientemente ha pedido una de sus piezas más valiosas en el aspecto emocional.
El ex esposo de Isabel Presley ha grabado 80 álbumes, posee más de 2600 discos de oro y platino certificados. No obstante, su hijo Enrique Iglesias en más de una oportunidad ha declarado que no quiere recibir ni un centavo de su herencia. Las diferencias entre Enrique y Julio Iglesias son bastante conocidas, más allá de que ellos prefieren no hablar al respecto.
Según el libro “Riquísimos”, Julio Iglesias es la novena fortuna más grande de España con un patrimonio de 5.200 millones de dólares en 2009. Sin embargo, hay algo que el dinero no le puede devolver, y es su Seat 1430 Especial 1600, automóvil que el artista tenía desde 1972, y en el cual paseaba junto a Isabel Presley. El cantante le dijo adiós a su tesoro más preciado en una subasta de más de 30 mil euros. El vehículo atesorado por el padre de Enrique Iglesias contaba solo 72 mil kilómetros recorridos en más de 4 décadas, por lo que se encontraba en un estado de conservación impecable.