El sector que estaba dormido y tendrá más inversión de lo previsto de la mano del RIGI en Mendoza
Mendoza puede tener un pico de inversión en un sector que hasta ahora parecía dormido: la energía, en particular la generación de fuentes renovables. Es lo que ocurrirá con los parques solares fotovoltaicos de gran escala que comenzarán a construirse y, además, inyectarán energía a la red nacional. La inversión total sumando todos los parques supera los 500 millones de dólares. Pero se le suma la inversión estatal para líneas de transmisión de energía, una etapa clave para poder transportar la energía que generen esos parques.
Esos planes se suman a los proyectos de aprovechamiento de otros recursos naturales no renovables que el Gobierno tiene como parte de su plan productivo. En particular la minería, a largo plazo, y la reconversión de la estrategia de Mendoza con los hidrocarburos, donde apuesta a que haya Pymes petroleras para los yacimientos convencionales y que YPF aumente su búsqueda en Vaca Muerta.
Argentina y Mendoza en particular tienen un alto potencial para desarrollar energías renovables. La matriz y el potencial, igualmente, será mixta porque las fuentes renovables, como la solar, requieren de la constancia de otras generadoras. Y el potencial que tiene el país por la cantidad de gas disponible también ofrece una diversidad y complementariedad enorme.
Los proyectos
La incorporación del proyecto El Quemado, de YPF, al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones pone en un plano de concreción más acelerada de las inversiones. La empresa energética estatal ya había confirmado una inversión total de cercad e 240 millones de dólares en dos etapas. Y conseguirá mayor eficiencia en el uso de esos recursos a través del RIGI: podrán importar los insumos sin costo, disponer de divisas y evitar el pago de impuestos gracias a los beneficios del programa impulsado por el Gobierno nacional a través de la Ley Bases. El Quemado estará en Las Heras, aprovechando el secano.
La empresa Genneia ya había confirmado las inversiones para concretar dos parques solares, con inversiones totales por 250 millones de dólares. Al ser dos proyectos distintos, no alcanza a cumplir con los requisitos del RIGI (que requiere 200 millones de dólares de piso de inversión para proyectos únicos).
El proyecto Anchoris es el más ambicioso, con una capacidad de 180 MW, gracias a la instalación de más de 360 mil paneles solares. Estará en Luján y tendrá 395 hectáreas y a 2 km al oeste de la Ruta Nacional 40, en Anchoris. Ese parque solar descargará la energía generada a través de una interconexión de 33 kV, cuya conexión se realizará en un conjunto de celdas ubicadas en la Subestación Anchoris en 33/132 kV, propiedad de Distrocuyo. Se estima una inversión total de aproximadamente US$160 millones para la construcción del proyecto y la hablitación está proyectada para el último trimestre de 2025.
El otro parque solar que Genneia construirá es Los Molles, ubicado en Malargüe. La capacidad prevista es de 93 MW. El punto de interconexión al SADI será a través de una apertura de línea de 132 kV entre ET Puesto Rojas – Malargüe. Se estima una inversión total de aproximadamente US$ 90 millones para la construcción del proyecto, con habilitación comercial prevista en el segundo trimestre 2025, según lo que informó la empresa a la Bolsa. En total se instalarán más de 160.000 módulos.
La clave de la concreción del plan es la ampliación de la capacidad instalada de Genneia gracias a los contratos previamente acordados a través del Mercado a Término de Energías Renovables (MATER).
El otro jugador que dará un paso en Mendoza para ser parte de la matriz de generación de energía es Aconcagua. Esa empresa, que nación en Mendoza como petrolera, tiene una central térmica y una hidroeléctrica en Neuquén. Pero desarrolla proyectos de renovables y en Mendoza. El primer paso sería el parque solar Luján de Cuyo, para lo que se prevé invertir 90 millones de dólares. Justamente el plan de inversión está listo, y la empresa saldría buscar recursos para su financiación.
La "incubadora" de los planes fue la empresa estatal EMESA. Esa firma hizo un mapa del potencial de Mendoza en materia de energías renovables y elaboró los proyectos en una primera etapa para ofrecerlos al mercado. En el Gobierno destacan el rol de esa empresa, aún cuando hay cuestionamientos sobre algunas acciones que tuvo desde su creación hasta hoy.
Esa empresa fue la que tuvo a cargo las licitaciones y el desarrollo de proyectos que quedaron a mitad de camino, como Portezuelo del Viento, y también se vinculó con firmas que generaron algunos perjuicios por no cumplir contratos, como ocurrió con CEOSA y los pequeños aprovechamientos hidroeléctricos. También tuvo y tiene a cargo la vinculación con empresas petroleras. En el caso de la energía solar fue la encargada de producir información y modelos de negocio para ofrecerlos al sector privado.
Algunos comparan con lo ocurrido en otras provincias, pero los modelos de negocios son distintos. Es lo que ocurre en San Juan, por ejemplo. En esa provincia EPSA, la empresa de energía estatal, tiene otra escala porque tiene a su cargo casi toda la cadena de valor: es la empresa distribuidora, la que desarrolla proyectos de transporte y hasta construye una fábrica de paneles solares. En el negocio de la energía solar EPSE, a diferencia de EMESA, provee el terreno para la instalación de los parques, realiza los estudios, pero además construye y "alquila" los tendidos eléctricos y estaciones transformadoras.
Las obras
Mendoza tenía el potencial, pero no había proyectos concretos. Una de las razones era la carencia en infraestructura básica. Durante décadas no hubo crecimiento en la red, no se hizo una expansión que permitiera incorporar más energía y dar seguridad al sistema.
El Estado mendocino avanzó para concretar algunas de esas inversiones haciéndose cargo con fondos públicos. Una de ellas fue la interconexión Cruz de Pierda - Gran Mendoza.
En el plan de obras estratégicas se incluyeron otras. En el Sur se ejecutará la línea Nihuil 4, hacia el parque industrial de San Rafael, que incluye una estación transformadora y otra línea de alta tensión hasta General Alvear para cerrar el anillo eléctrico. La inversión es de 32,6 millones de dólares. Además, con los fondos del resarcimiento por los perjuicios de la promoción industrial, se ejecutará la Estación Transformadora Capiz para mejorar la capacidad de abasstecimiento de energía a sectores productivos. La inversión supera los 32 millones de dólares. En el mismo esquema está la obra "Estación Transformadora Mendoza Norte", con una inversión de más de 38 millones de dólares. "Robustece en cantidad y calidad el abastecimiento de energía para el Gran Mendoza. Es el primer paso para el desarrollo de proyectos de interconexión del Alta Tensión para zonas de montaña", dice la descripción del plan. La "Interconexión Estación Transformadora El Marcado – La Dormida – La Paz", para mejorar la disponibilidad y seguridad del sistema en el Este, tiene una inversión prevista de casi 30 millones de dólares.
Ese plan permitirá ampliar la capacidad instalada para desarrollar otras industrias.