La buena noticia en plena vendimia que le saca una sonrisa a los bodegueros argentinos
Después de un 2024 que dejó datos preocupantes para la industria vitivinícola, este año parece arrancar con otro tinte para las bodegas y un dato sobre el consumo de vinos en el mercado interno empieza a cambiar el humor en el sector. Es que el mes de enero marcó un incremento de casi 10% en la comercialización en el país, lo que es una muy buena noticia, como lo indicaron algunos referentes.
El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) dio a conocer el anticipo de comercialización del mercado interno en enero de 2025 y en la comparativa interanual el vino fraccionado tuvo un saldo positivo de 9,9% impulsado por un crecimiento del 20,1% en los vinos color, lo que logró contrarrestar la merma del 12,7% de los blancos.
En el comparativo del primer mes del año contra el mismo periodo de 2024, los vinos sin mención varietal tuvieron un crecimiento del 7,1% con un total de 38.924.200 litros, lo que equivale al 70,6% del total de los vinos en el mercado interno. Los vinos varietales fueron los que tuvieron la mayor escalada, con 19,9% de incremento (14.513.800 litros, el 26,3% del total).
El saldo negativo lo dejaron los vinos espumosos, que en el mes de enero tuvieron una baja de 1,9% con 1.379.800 de litros comercializados, el 2,5% del total en el mercado local. También cayeron otros vinos, un 0,1%, aunque solo marcan el 0,5% del total. Con estos números, en total se comercializaron 55.101.600 litros en el arranque del año.
El envase más consumido por los argentinos es la botella (60,1% sobre el total), que creció un 12,9% en enero. El resto de los envases, todos tuvieron un incremento en el arranque del año: el tetrabrik un 3,8%, la damajuana un 11,3%, la lata un 45,9% y el bag in box un 296,6%.
Una buena noticia para los bodegueros
Desde el sector aseguran que, frente a la caída que venía arrastrando de 2024, se trata de una buena noticia. “Ojalá esa tendencia se sostenga, más allá de la caída generalizada a nivel mundial del consumo”, sostuvo Patricia Ortíz, quien hoy está al frente del grupo de bodegas Tapiz, Zolo y Wapisa Winery.
¿A qué se atribuye este incremento? Para la empresaria es consecuencia de un aumento generalizado en el consumo. “Según el Indicador de Consumo de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, el aumento interanual fue del 5,4% con un crecimiento del 4,3% respecto a diciembre de 2024, lo que es también una buena noticia”, mostró.
Por su parte, Walter Bressia, presidente de Bodegas de Argentina (BdA), coincidió que el incremento del consumo en general en el país es uno de los motivos que han impactado en el crecimiento del vino y celebró que con las cifras actuales están más cerca de lo que fue 2023.
Otro de los motivos que mencionó el enólogo es la reposición de stock. “Toda la cadena que compró poco para fin de año pensando que iba a haber poca venta, que es lo que realmente pasó, finalmente agotaron esos stocks y han repuesto vino”, comentó. El presidente de BdA también destacó que hay que tener en cuenta que muchas bodegas se preparan frente a la vendimia fraccionando vinos para desocupar vasijas y enviar los nuevos mostos.
“Las bodegas han hecho un esfuerzo muy grande porque han hecho promociones importantes durante el mes de enero y eso yo creo que ha favorecido la salida de vino al consumo en el mercado interno”, sostuvo. Y agregó: “Si nosotros lo comparamos con el año 2024, que ha sido un año de inflexión, porque recién ha asumido el gobierno con todos los ajustes que se hizo y demás, estaríamos recuperando terreno y posicionándonos entre el año 2022 y 2023, que no es menor ese dato, pensar que empezamos a recuperar el consumo”, completó Bressia.